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Finaliza la huelga en Leda, la principal empresa de autobuses extremeña

Tras dos semanas de huelga en la principal empresa de autobuses de Extremadura, la compañía y los representantes del comité de huelga llegan a un acuerdo para abonar los últimos impagos a los trabajadores y para retirar los expedientes abiertos durante el conflicto.

Escritos del comité de huelga que corroboraba su intención de desconvocar la protesta.

Leda (Líneas Extremeñas De Autobuses) asume finalmente todas las reivindicaciones de sus trabajadores, que llevaban en huelga, casi la totalidad de la plantilla, desde el pasado 31 de mayo. La empresa tiene un gran peso en el mapa del transporte público de Extremadura, ya que es la principal e histórica compañía de autobuses de la región desde que se fundara en los años veinte del pasado siglo. Actualmente cuenta con una flota de medio centenar de autobuses, según datos ofrecidos por la empresa en su página web, y da cobertura a más de cien pueblos en la región.

Los motivos de la huelga eran el adeudo de tres nóminas y la demanda de los trabajadores de un nuevo plan de viabilidad de la empresa, que les asegurara un futuro digno en la empresa.

Desde entonces, dos semanas han transcurrido de conflicto en el que la empresa ha expedientado a casi la mitad de la plantilla en huelga "por incumplir los servicios mínimos" y ha mantenido a la región más incomunicada si cabe, ya que los servicios ofrecidos por Leda eran el único medio de transporte del que disponían miles de ciudadanos de cientos de pueblos para desplazarse.

Finalmente, este viernes la empresa y los trabajadores han llegado a un acuerdo por el cual la empresa se compromete a pagarle a los trabajadores los últimos atrasos y a retirarles los expedientes disciplinarios. Sin embargo, José Luis García, presidente del comité de huelga, no quiere hablar de victoria: "No me gusta usar la palabra victoria. Que le pagan al obrero su trabajo no es un logro, es un derecho".

24 trabajadores expedientados

Los primeros días de huelga, la empresa echó más leña al fuego abriéndole 24 expedientes disciplinarios a sus trabajadores en huelga, alegando no haber cumplido los servicios mínimos. Según la versión del representante de los trabajadores, esos servicios mínimos "eran abusivos" y no fueron consensuados con los sindicatos: "Estos servicios mínimos no se negociaron con los sindicatos.

Además, la administración regional los marca en un 40% los servicios prestados en Extremadura". García explica que la disputa por los servicios mínimos entre ambas partes viene de lo que dicta la administración, que dice que "en las localidades donde solo exista una salida de ese servicio se ejecutará como servicios mínimos. Leda ofrece casi en su totalidad servicios mínimos de por sí, ya que sólo hay un servicio por localidad. Por lo tanto, de 26 servicios que ofrece, tendrían que salir 24".

José Luis García, presidente del comité de huelga.

Ante esto, el comité de huelga envió varias solicitudes a la empresa para que, con la intención de poder llegar un acuerdo, retirada los expedientes disciplinarios.

Hemos tenido acceso a uno de esos escritos del comité de huelga que corroboraba su intención de desconvocar la huelga: "La voluntad de este Comité de huelga es desconvocar la misma para reestablecer la normalidad" pero que no es posible al "no retirar los expedientes sancionadores abiertos para proceder a dialogar con la finalidad de desconvocar la huelga". La empresa alegó en todo momento no poder retirar los expedientes una vez interpuestos, pero los trabajadores siempre han afirmado que esa afirmación era una "excusa" en realidad: "Al final la razón solo tiene un camino", afirma García.

Finalmente han conseguido que la empresa se comprometa a retirarles esos expedientes, pero no las tienen todas consigo y están a la espera de lo que haga la Junta: "Nos ponemos en la voluntad de la administración para que no sancione al empresario por incumplir los servicios mínimos, porque nosotros los incumplimos, siendo conscientes la administración de que nosotros llevábamos tres nóminas sin cobrar. Entiendo que la administración nos dará la razón finalmente", y no quiere "adelantarse a los acontecimientos": "Apelamos a la buena fe de la administración".

Miedo al futuro

Estos días atrás, en conversaciones con Público, José Luis García reconocía tener cierto miedo ante esos expedientes, ya que si siguen en pie se pueden producir hipotéticos despidos futuros, que no solo se producirían dentro de Leda, sino dentro de otras futuras empresas que pudieran adquirir esta concesión, que ha salido a concurso recientemente de nuevo: "Ante una posible subrogación futura de los servicios, o incluso la propia Leda si sigue teniendo esta concesión, podría tirar para adelante y quitarse de un plumazo a 24 compañeros. Es que, si siguen con esos expedientes, puede darse el caso de que llegue otra empresa, y nada más empezar, no subrogar a esas personas directamente por tener unos expedientes".

Además, los trabajadores tienen cierta incertidumbre por su futuro laboral más cercano, ya que la semana que viene se resolverá la licitación del nuevo servicio con las empresas que han concurrido al concurso público: "No sabemos si nuestro patrón seguirá siendo Leda". Sin embargo, también ven el futuro con cierto optimismo, ya que "en este nuevo concurso, en los pliegos de condiciones hay un nuevo artículo que no viene en los anteriores concursos, debido que Leda ahora mismo está trabajando sobre una autorización aprobada hace décadas, no sobre una concesión, porque la misma prescribió, en el que se incluye una protección hacia los trabajadores. A partir de ahora, podremos exigir a la Junta, que es la contratista, el cumplimiento de esta cláusula, cosa que ahora no podemos hacer porque no existe".

Situaciones "dantescas" para los trabajadores

García confiesa que la situación ha sido límite para los trabajadores en los últimos meses: "Se están vivienda situaciones dantescas. Algunas mujeres de mis compañeros han tenido que ir a pedir a Cáritas, ya que tienen que pagar la hipoteca y el dinero no les llega para la comida". Además, nos confiesa que personalmente ha vivido el conflicto "si cabe con más presión que nadie, ya que, a parte de mi situación económica, el tener que escuchar de primera mano, no solo los testimonios de mis compañeros, sino que también he tenido que cogerles el teléfono a mujeres de los mismos para escuchar sus problemas me genera impotencia... Es una situación lamentable. Esto mina psicológicamente. Muchas veces me han entrado hasta ganas de llorar".

"Leda viene ya con problemas de pago desde el año 2012. En aquel año nos adeudaron hasta cinco nóminas"

El representante de los trabajadores, que lleva más de treinta años en la empresa, explica que esta situación que han vivido no ha sido nueva, y que los impagos se remontan a hace siete años: "Leda viene ya con problemas de pago desde el año 2012. En aquel año nos adeudaron hasta cinco nóminas y lo pasamos bastante mal. Lo que nos ha ocurrido ahora es un calco del año pasado, que ya estuvimos a tres nóminas" y afirma que la empresa "no ha pasado normalmente de adeudarnos más de tres nóminas, porque si no podrían los empleados solicitarle la expedición del contrato. Cuando iban a llegar a la cuarta nómina te pagaban otra, entonces siempre teníamos una percha de tres nóminas y esta situación ha sido repetitiva en años", aunque los primeros impagos sufridos sí pasaron de las tres nóminas incluso.

Ante esto, opina que "no es un problema coyuntural, sino un problema de fondo, por el que la empresa alega quedarse supuestamente sin tesorería".

"Los usuarios están con nosotros"

A partir de este sábado la situación volverá a la normalidad según nos cuenta García, ya volverán a reestablecerse los servicios. Sin embargo, estas dos semanas los usuarios de Leda han vivido verdaderas situaciones de incomunicación y de problemas para viajar hasta sus centros de trabajo o estudio. Ante esto, José Luis García les pide perdón en nombre de los trabajadores y afirma que están recibiendo apoyos: "Los usuarios de Leda la mayoría nos conoce. Hacemos 114 pueblos y hay un ambiente muy familiar. El que hace una zona normalmente suele ser de esa zona y todo el mundo lo conoce y están con nosotros, porque saben que, en el fondo, a pesar de que les estamos molestando, estamos pidiendo una reivindicación justa, que no es más que nos paguen el sueldo de tres meses sin cobrar, algo que lo entiende cualquier ciudadano".