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Una huelga de hambre contra la temporalidad en las administraciones

María Jesús Casado, Irune Saiz y Coro Alonso hace un mes que se encuentran en huelga de hambre para exigir al Gobierno que aplique la Directiva europea que le obliga a hacer fijo todo el personal temporal de las administraciones con más de tres años de contrato.

María Jesús Casado, Irune Saiz y Coro Alonso, delante del edificio del Senado, en Madrid, donde acudieron el pasado abril para denunciar la situación de precariedad de los interinos en fraude de ley.
María Jesús Casado, Irune Saiz y Coro Alonso, delante del edificio del Senado, en Madrid, donde acudieron el pasado abril para denunciar la situación de precariedad de los interinos en fraude de ley. CEDIDA

Hace más de cuarenta días, María Jesús Casado tomó una decisión drástica. Se declaró en huelga de hambre indefinida hasta que el Gobierno resuelva la situación de los interinos en fraude de ley. El problema de temporalidad en las administraciones de todo el estado que la Unión Europea exige que se elimine, y que se calcula que podría afectar hasta 800.000 trabajadores.

A Casado esto no le afecta personalmente. Es una funcionaria de carrera, con plaza de administrativa en la agencia tributaria valenciana desde el 1992. "Entonces se ofrecían más de cien plazas por convocatoria, y aunque una veintena estuvieran ya dadas, era posible aprobar, no como ahora, que es prácticamente imposible entrar", explica Casado.

A esta sindicalista con larga experiencia (ha sido muchos años delegada de la CGT) no le importó tanto su situación personal sino la injusticia que se estaba cometiendo. "Además yo tenía experiencia en huelgas de hambre, puesto que había realizado dos anteriormente en solidaridad con Palestina, así que ya sabía como prepararla, los zumos y las mejores vitaminas, etc.", detalla Casado.

Asegura, a la hora de tomar una decisión tan drástica, que "no le han dado más opciones, puesto que incluso cuando se han ganado sentencias judiciales, las administraciones las han recorrido y se han quedado sin aplicar".

María Jesús Casado, una de las empleadas públicas en huelga de hambre contra la temporalidad, en el Senado. CEDIDA

Precisamente en Alacant, donde vive esta administrativa, los interinos ganaron su primera causa judicial contra una administración, en este caso la municipal.

Ahora reconoce que sufre mareos, se encuentra "más cansada" y que empieza a entrar "en terreno peligroso, donde pueden quedar secuelas", pero no piensa dejarlo hasta conseguir un acuerdo con el Gobierno. Además, ya no estará tan sola en sus vigilias frente el Ayuntamiento de Alacant y la sede de la Generalitat de la ciudad, donde se planta en diferentes días, ya que los sindicatos CNT, USO e Intersindical han convocado a sentadas todas las tardes de esta semana de 5 a 8 de la tarde en la plaza del Ayuntamiento de Alacant.

Esta es una movilización previa a la manifestación prevista para el sábado en Madrid y que convocan conjuntamente todas las plataformas de interinos del estado, junto con los sindicatos que les apoyan. Aunque este es un tema que genera bastante controversia dentro de las centrales y muchas (incluidas CCOO, UGT y CSIF) no acaban de decidirse a apoyar a las reivindicaciones de los interinos.

"No tienen que quitarle la plaza a los que ya estamos"

"Tenemos que conseguir que [Miquel] Iceta [ministro de Administraciones Públicas] nos escuche; saben perfectamente que no están aplicando la Directiva europea y que ya somos el último país de la UE que no lo está haciendo. Tienen que paralizar la actual Oferta pública de empleo y no quitarle la plaza a los que ya estamos", denuncia Coro Alonso.

En huelga de hambre desde el 10 de abril, Alonso reconoce que la semana pasada sufrió dolores de cabeza y náuseas, pero el viernes mejoró un poco. "Debe ser la rabia que me hace seguir adelante –bromea- pero es verdad que intento estar animada y con energía, como mínimo hasta que vayamos a Madrid".

Alonso sí que es una afectada directa. Cocinera en un comedor público en Donosti desde hace 14 años, denuncia que su plaza nunca ha salido a concurso "ni parece que la vayan a sacar a corto plazo", puntualiza. "Es que es muy injusto lo que están haciendo con nosotros, porque si en el plazo de tres años, la empresa privada no te quiere hacer fija, como mínimo te tienen que indemnizar, pero a nosotras ni esto, podemos irnos en la calle sin nada". Y avisa: "Si Iceta no nos escucha, yo seguiré en la lucha y si es necesario haré una huelga todavía más extrema".

En una situación similar se encuentra Irune Saiz, trabajadora social en el Ayuntamiento de Bilbao desde hace 13 años y con dos oposiciones aprobadas. "La mía es una plaza creada desde el principio de forma estructural, nunca he sustituido a nadie, sino que la he ocupado desde su creación. Aquí el debate no es qué forma de acceso a la ocupación pública tenemos que tener, porque nosotros ya estamos dentro. Aquí el debate es qué sanción le corresponde a la administración por la irregularidad que cometen impunemente desde hace años", denuncia Saiz, quien también alerta que "si con esto pueden hacer lo que los da la gana, lo pueden hacer con todo".

Esta trabajadora social explica que fue el ejemplo de Casado lo que la empujó a sumarse a este tipo de protesta tan extremo: "es que si María Jesús, siendo funcionaria de carrera hace este paso, yo no lo haré?", aunque reconoce que se encuentra "floja y muy cansada", pero que con todo se resiste a pedir la baja. "Si no voy a trabajar, pierdo visibilidad, además, la rabia me mantiene con energía", asegura.

Casado, Alonso y Saiz ya fueron a Madrid el pasado 21 de abril, cuando la primera intervino en el Senado para denunciar la situación de precariedad de los interinos en fraude de ley. Ahora las tres volverán a la capital española acompañadas de miles de trabajadores públicos para presionar en favor de una solución.

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