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El negocio europeo del transporte inteligente superará 2.000 millones en 2022

Indra aboga por las infraestructuras inteligentes para reducir accidentes de tráfico y emisiones

Interior de un modelo de taxi sin conductor en Shanghái. EFE
Interior de un modelo de taxi sin conductor en Shanghái. EFE

PÚBLICO/AGENCIAS

El negocio del transporte inteligente superará los 2.000 millones de euros en 2022 en Europa, según el cálculo recogido por la empresa tecnológica Indra en un informe sobre las tendencias del sector presentado este martes.

En Norteamérica ese mercado alcanzará los 1.600 millones de euros en 2022, lo que supone que los principales operadores de ambas regiones (Norteamérica y Europa) verán crecer su negocio el 7% gracias al desarrollo de la infraestructura y del vehículo conectado.

Indra ha señalado que el principal reto al que se enfrenta el sector del transporte inteligente reside en gestionar y automatizar la información del tráfico en tiempo real a través de un modelo híbrido de tecnologías como el big data, la inteligencia artificial, el edge computing (nube de altas prestaciones) y el 5G.

De esta forma, el transporte inteligente permitirá reducir atascos, hasta el 17% del tiempo de los trayectos de las rutas de los camiones europeos y el recorte del 38% de los vehículos de reparto en las grandes ciudades.

La infraestructura inteligente que conecte al coche con su entorno, como otros vehículos, las señales o las vías, y los sistemas de control de tráfico y peajes conectados serán las tendencias principales para el desarrollo del transporte inteligente y del coche autónomo. Indra calcula que ese mercado puede generar un impacto económico de más de 27.264 millones de euros en 2022.

Camino hacia la conducción autónoma

Los expertos de Indra prevén un futuro en el que será posible acceder con realidad virtual a un centro de control de tráfico, físico o en la nube, automatizado y capaz de predecir y mitigar un atasco, guiar un vehículo autónomo hackeado o responder en tiempo real ante un incidente, que podrá ser detectado en tiempo real gracias a los dispositivos inteligentes o la fibra óptica instalados en la vía.

Asimismo, el informe de Indra recoge que los macrodatos y la IA contribuirán a mejorar la gestión de activos hasta un 50% y el mantenimiento preventivo de las infraestructuras viarias, reduciendo el riesgo de accidentalidad. Además, agrega que en este contexto cobrará mayor importancia la ciberseguridad, que garantizará la integridad de la información que se envía y recibe desde un vehículo, evitando ataques que puedan comprometer la seguridad del sistema.

Por otro lado, el informe señala que este nuevo ecosistema "conectado y participativo" será la base para una infraestructura más segura y para la llegada de la conducción autónoma. El camino hacia la conducción autónoma exige su planificación estratégica en coordinación con el resto de modos de transporte a través de los Sustainable Urban Mobility Plans (SUMP), que eviten el incremento de los niveles de tráfico y den respuesta, por ejemplo, a la necesidad de espacios especiales para recogida y entrega de pasajeros.

Infraestructuras inteligentes para reducir accidentes

A este respecto, el consejero director general de Transportes y Defensa de Indra, Ignacio Mataix, ha destacado el papel de la tecnología, que permite en la actualidad comunicar vehículos entre sí y con la propia infraestructura, "para optimizar el tráfico, prever accidentes y minimizar las emisiones adicionales provocadas por atascos".

Mataix, en la apertura de la jornada Tecnología para unas infraestructuras y movilidad más sostenibles, ha señalado que Indra comparte la visión de "cero accidentes" y trabaja en la implantación de nuevas medidas de seguridad, "desde los sistemas de Enforcement, de reconocimiento de conductas peligrosas, de desarrollo de la infraestructura conectada y la futura conducción autónoma".

Además, ha subrayado que el 27% de las emisiones de CO2 en Europa son generadas por el transporte y que Indra está en disposición de implantar sistemas de tarificación dinámica que "incentiven un cambio verdadero" en los hábitos y comportamientos de la sociedad.