Público
Público

El trabajo en el siglo XXI Los sindicatos británicos reivindican una semana laboral de cuatro días 

"Es hora de compartir los beneficios de las nuevas tecnologías, sin que los que están a la cabeza los guarden para ellos mismos", afirma la secretaria general de la Confederación de Sindicatos Británicos.

Publicidad
Media: 3.50
Votos: 2

Trabajadores en una fábrica de coches. EFE

La Confederación de Sindicatos Británicos (TUC) propuso ayer, lunes, adoptar medidas para mejorar las condiciones de los trabajadores, entre ellas introducir una semana laboral de sólo cuatro días, con tres festivos, por el mismo sueldo, como medida para mejorar la productividad e incentivar el consumo. 

Esa fue la propuesta lanzada por su secretaría general, Frances O'Grady. Según la Confederación Nacional de los Sindicatos en el Reino Unido (TUC), los trabajadores podrían beneficiarse de una semana laboral de cuatro días y sin reducción de salario antes de que termine el siglo XXI gracias a los avances tecnológicos y al incremento de la productividad. 

"En el siglo XIX, los sindicatos defendían un día de ocho horas. En el siglo XX, ganamos el derecho a un fin de semana de dos días y a vacaciones pagadas. Creo que en este siglo podemos ganar una semana laboral de cuatro días, con un salario decente para todos. Es hora de compartir los beneficios de las nuevas tecnologías, sin que los que están a la cabeza los guarden para ellos mismos", afirmó O'Grady, durante la 150ª reunión anual de la organización.

Según las estadísticas laborales de Reino Unido, más de 1,4 millones de británicos trabajan actualmente siete días de la semana, mientras que 3,3 millones de personas trabajan más de 45 horas a la semana. La Confederación de Sindicatos Británicos señala que el estrés y las largas jornadas laborales son la mayor preocupación de los trabajadores.

La semana laboral de cuatro días se probó con éxito a principios de este año en la empresa neozelandesa Perpetual Guardians. 230 empleados participaron en el experimento durante ocho semanas. Los indicadores de niveles de estrés, de equilibrio entre el trabajo y la vida personal y de compromiso con la empresa mejoraron significativamente al final de la experiencia y la productividad no disminuyó.