Público
Público

Crisis coronavirus Marta Flich: "La renta mínima no es un capricho, es un medio de subsistencia"

La economista, actriz y presentadora Marta Flich. / MEDIASET
La economista, actriz y presentadora Marta Flich. / MEDIASET

Marta Flich (Valencia, 1978) descifra el enigmático y eufemístico código de las finanzas para que todos podamos entender por qué unos se lo llevan crudo y otros tienen un roto en el bolsillo. Economista por la Universitat de València, la también actriz ha hecho teatro, cine y colabora en el programa Todo es mentira (Cuatro), presentado por Risto Mejide. Ella ha entendido que el humor no sólo no está reñido con la crítica, sino que también puede ser el mejor arma de denuncia. Sin embargo, en la serie de entrevistas sobre la España que viene, Hoy es el futuro, adopta un rictus serio: "La solidaridad nos durará lo que nos dure la memoria emotiva". El coronavirus y la crisis económica, poca broma...

Después de la necroeconomía, ¿qué viene?

La reconstrucción. Estamos en un momento en el que hay que tomar decisiones cuyo centro sea el ser humano. Seguirá habiendo necroeconomía porque siempre hay quien quiere aprovecharse del dolor y de la desgracia ajena.

¿La situación todavía será peor de lo que usted denuncia o cree que esta crisis podría introducir unos modelos de gestión más progresistas?

Depende de cómo quiera afrontarlo la Unión Europea. El BCE comprará deuda pública para que no suba la prima de riesgo y no sea difícil endeudarnos, pero las políticas sociales han de estar presentes en las políticas españolas con financiación de Bruselas. Además, habrá que repensar algunos impuestos para que realmente se cumpla la Constitución y los impuestos sean progresivos.

Un ERTE, como la propia sigla indica, es temporal. Sin embargo, cuando las empresas retomen su actividad, ¿cree que en los siguientes meses muchos trabajadores serán despedidos?

Habrá ERTE que serán ERE. No en balde la reforma laboral todavía no se ha derogado y la flexibilidad en el despido está intacta. Esperemos que la recuperación en esa forma de raíz cuadrada sea efectiva y podamos remontar. Y si hay despidos que vuelvan a ser contrataciones en 2021. Entre tanto, sostén social.

¿El paro actual, por muy alto que sea, es un espejismo?

No lo sabemos. Nadie lo sabe. Pero tenemos sectores —el más emblemático, el turismo— donde la generación y la destrucción de empleo es rápida.

Muchos españoles, tras la crisis del 2008, se aferraron al salvavidas de las pensiones de los abuelos y a su trabajo no remunerado, como cuidar de los nietos. Ahora, el coronavirus se ha llevado a muchos por delante y algunos de sus hijos pronto se verán de nuevo con el agua al cuello. ¿Quién les echará un cabo?

El Estado. Ha de ser el Estado. Hemos visto cómo el 70% de las muertes por coronavirus han sido en residencias donde viven esos ancianos que nos salvaron en 2008. Hay que repensar los modelos mercantilistas para cuidados a personas. No podemos permitirlo.

¿Será inevitable una renta básica universal?

De momento, lo que es inevitable es el ingreso mínimo vital. La renta básica universal implica que sea universal, es decir, que la cobremos todos y que sean los impuestos los que redistribuyan esa renta. No obstante, hay que ir paso a paso. La redistribución sobre el papel es fácil, en la práctica… no lo veo tan claro.

Marcos de Quinto ha dicho que la renta mínima vital (a partir de 462 euros) es como cobrar un sueldo Nescafé (2.000 brutos). Eso de que sería "para toda la vida" lo dice sin base alguna el diputado de Cs y exdirectivo de Coca Cola. Un señor cuyo patrimonio es de 47,7 millones.

El ingreso mínimo vital (IMV) no es una buena noticia para las personas que lo cobren, porque significa que están en unos niveles de pobreza considerables. No es un capricho, sino que es un medio de subsistencia para las personas que no tienen otros recursos y han sido las más golpeadas.

"No vamos a aprender nada porque el olvido es un mecanismo humano de supervivencia. La solidaridad nos durará lo que nos dure la memoria emotiva"

Desconozco la letra pequeña, pero tendrá que vincularse a una búsqueda activo de empleo o a un reciclaje profesional. No significa que el perceptor se vaya a acomodar, porque con 462 euros tampoco se vive.... Es una renta mínima que va destinada directamente a generar consumo, algo tan necesario en este momento, porque nadie puede ahorrar ni invertir con esa cantidad. Se trata de una cuestión de solidaridad y de humanidad, aunque estoy convencida de a que los afectados les gustaría no tener que recibirlo.

Una renta tan magra que apenas daría para alquilar una habitación en el centro de una gran ciudad, ya no digamos una vivienda… Incluso harían falta cuatro IMV para comprarse un ataúd.

Es demagógico. En esta crisis se han agudizado todavía más las desigualdades. Las personas con trabajos más precarios son susceptibles de que prescindan de ellas. Algunas, además, no reciben subsidios ni prestaciones, por lo que se están quedando en la cuneta.

Por no hablar de quienes se están ahogando en las turbias aguas de la economía sumergida.

Claro. Tenemos unos niveles de economía sumergida tan elevados que estas personas es como si no existieran. ¿Cuántas mujeres que limpian casas en B se han quedado sin comer? Sin embargo, muchos de esos trabajadores precarios no cotizaban, pero consumían y pagaban impuestos indirectos.

Defiende que las grandes empresas y fortunas paguen más impuestos. Sin embargo ahora, más que nunca, podrían esgrimir un argumento o un chantaje para evitar que al Gobierno ni se le pase por la cabeza la idea: la amenaza de los despidos.

Las grandes fortunas han de pagar impuestos. Una forma de no hacerlo lo tienen en las bonificaciones de sucesiones, donaciones y patrimonios. Es injusto. Nuestra Constitución defiende lo contrario, o sea, la progresividad.

¿Cree que la crisis del turismo durará mucho tiempo? Siendo tan dependientes de ese sector, ¿se impone otro modelo productivo en España? ¿Cuál?

El turismo es un sector fantástico y precioso. Eso sí, hay que mejorar la calidad del trabajo porque es el que encierra más precariedad. Debería haber un cambio de modelo productivo y, bajo mi punto de vista, las energías renovables tendrían que ser troncales. Tanto en PIB como en generación de empleo.

La que le ha caído al ministro de Consumo, Alberto Garzón, por calificar el sector turístico y hostelero como "de bajo valor añadido, estacional y precario"... ¿Tiene algo de razón o matizaría sus palabras?

De hecho, las ha matizado él mismo. Es una respuesta descontextualizada dentro de una comparecencia de cuatro horas. Es evidente que en el sector turístico y hostelero los contratos suelen ser más precarios y los sueldos, más bajos. Molaría desestacionalizar el turismo, pero nuestro fuerte es el calor y la playa.

“Siempre hay estafadores que manipulan a los vulnerables para sacar tajada política o económica"

Si desarrollaramos un turismo rural a nivel internacional, podría conseguirse, sin embargo ahora dependemos del tiempo para ese empuje que nos da el turismo, sobre todo en verano. Habría que aprovechar todo el año y no solo ciertas épocas. Me consta que los profesionales del gremio están trabajando en esa dirección.

Sin embargo, es de cajón que un alemán no querrá venirse a nuestras costas a dos grados de temperatura. La propia expresión lo dice: "Hacer el agosto".

La economista, actriz y presentadora Marta Flich. / MEDIASET

Le exaspera la falta de empatía. ¿Han aflorado los buenos sentimientos hacia el prójimo durante estos meses? ¿Cree que seremos más solidarios?

Creo que no vamos a aprender nada. Y no lo haremos porque el olvido forma parte de un mecanismo humano para la supervivencia. La solidaridad nos durará lo que nos dure la memoria emotiva.

¿De qué color ve el futuro?

Siempre blanco.

En Necroeconomía (Grijalbo), ilustrado por Darío Adanti, describía la "maquinaria perversa diseñada para que pierda el más débil". ¿Sobre qué le gustaría escribir ahora?

Me gustaría escribir ficción. Nada de comunicación o divulgación económica.

¿Novela negra?

¡Yo qué sé, pues igual sí! [risas] Aunque yo soy bastante romántica y ñoña: me apasionan las historias de amor. También me gusta mucho la política, por lo que de ahí podría salir un thriller.

Aute: "El sexo es el motor del mundo. El amor es un invento del ser humano para huir de la muerte". ¿Está de acuerdo?

Aute era un genio absoluto y multidisciplinar, tanto en la música como en la pintura. Estará siempre vivo y hay que escucharlo, por lo que su razonamiento me parece fantástico, como era él.

¿Pero se huye de la muerte en el bólido del sexo o en la berlina del amor?

En el bólido del amor, ¿no? El sexo es más irracional.

Marta Flich, economista y colaboradora del programa 'Todo es mentira'. / MEDIASET

Volviendo a la economía, desgraciadamente seguirá habiendo una "utilización mercantilista y transversal que afecta a un grupo vulnerable por falta de igualdad de oportunidades", ¿no?

Seguirá habiendo necroeconomía porque las personas vulnerables, frágiles o que han sufrido una desgracia son las más manipulables debido a esa inferioridad de condiciones emocionales.

"A nadie le gusta recibir la renta mínima: significa que te has empobrecido"

Siempre hay alguien que lo aprovecha para sacar tajada, sea un rédito político o económico. En esta vida ha habido estafadores a todos los niveles y los seguirá habiendo.

Noticia: un empresario solidario cede sus hoteles a los afectados por el coronavirus. Actualización: una dirigente política alquila una suite por un precio de ganga. Penúltima hora: su Administración firma unos supuestos contratos con el emprendedor que aparecen y desaparecen. ¿Necroeconomía?

Desconozco la trayectoria del empresario, pero el foco habría que ponerlo en la política. De hecho, si yo fuese empresaria, intentaría seducir al mayor número de personas, como lo hacen todos ellos. Él, dentro de la legalidad, está en su derecho. Insisto: hay que señalar con el dedo a los políticos, quienes están obligados a ser ejemplares y no deben mezclar lo público y lo privado. Tienen que actuar con un código ético, con plena transparencia y sin amiguismos.

"Me preocupa que los políticos no separen lo público de lo privado porque tienen una sensación de impunidad total"

Sin embargo, parece que el dedo apunta hacia el empresario para desviar la atención, cuando lo que se tiene que juzgar es el comportamiento de los políticos, cuyo sueldo es público. Son nuestros empleados y deben darnos todas las explicaciones necesarias.

Es inevitable oír el rugido del Jaguar en el garaje.

Ana Mato… [risas] Me preocupa cuando los políticos no separan lo público de lo privado porque tienen una sensación de impunidad total. ¡Es lo de siempre!

La economista, actriz y presentadora Marta Flich. / MEDIASET