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Rajoy cede a las presiones y prorroga el subsidio de 400 euros

El presidente del Gobierno ha anunciado la medida apurando los plazos en una rueda de prensa tras su reunión con el rey

PÚBLICO / AGENCIAS

Hasta el último momento. A menos de 24 horas de que se suspendiera la ayuda de 426 euros para los parados de larga duracion a los que se les ha acabado la prestación por desempleo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha cedido a las presiones de la oposición, de los sindicatos y de la ciudadanía y ha decidido prorrogar la ayuda otros seis meses más. El temor a que las protestas arrecien en las próximas semanas, y a que el estallido social se agrave entre los desempleados que no perciben ni un sólo ingreso, han hecho que la postura que defendía la ministra de Empleo, Fátima Báñez, prevalezca sobre la de otros miembros del Ejecutivo que cuestionaban la posibilidad de mantener esa ayuda, por falta de presupuesto en las cuentas del Estado.

Rajoy, que ha interrumpido momentáneamente sus vacaciones con su primer encuentro del verano con el rey, ha anunciado que la prórroga se aprobará en el consejo de ministros del próximo día 24, aunque la medida tendrá efectos retroactivos desde el día 16. El jefe del Ejecutivo ha recordado que es la segunda vez que su equipo aprueba esta prórroga. "El Gobierno toma decisiones difíciles pero intentamos preservar la situación de las personas que están en una situación mucho más difícil", ha asegurado Rajoy. No obstante, ha querido dejar claro que el Ejecutivo intentará que el subsidio "funcione mejor de lo que ha funcionado", y que cumpla su principal objetivo, que "es la reinserción laboral". Con el sistema actual, ha dicho, "no podemos darnos por satisfechos".

El presidente ha explicado que durante su encuentro con el monarca han tratado diferentes cuestiones aunque, sobre todo, han hablado sobre la situación económica. Preguntado sobre la posibilidad de que el Gobierno pida un nuevo rescate para España, Rajoy ha insistido en que esperará hasta conocer "con claridad" cuáles son los planes del BCE y sus nuevas fórmulas de ayudas a los países con problemas, antes de adoptar cualquier tipo de decisión. "Hay muchas posibilidades abiertas, porque el BCE puede hacer muchas cosas: comprar bonos en el mercado secundario, dar créditos a las entidades financieras para que luego compren deuda pública... Hasta que no sepamos qué decisión toma el BCE nosotros tampoco tomaremos ninguna", ha insistido.

En cualquier caso, el presidente ha insistido en que "el único criterio que moverá al Gobierno" en cualquier decisión que adopte será "la defensa del interés general de los españoles". "En su día pedimos un préstamo para evitar que nuestras entidades financieras entrasen en situaciones de enorme dificultad y para intentar que empezase a fluir el crédito, algo capital para generar crecimiento y empleo, porque nos parecía razonable. Ahora, si nos parece razonable, haremos lo mismo. Pero, lógicamente, hasta que no conozcamos de qué estamos hablando no vamos a tomar ninguna decisión, como es perfectamente entendible", ha zanjado. Tras reconocer que no ha tratado este asunto con el Rey por la falta de novedades, Rajoy ha señalado que de lo que sí han hablado es del proyecto de presupuestos 2013-2014 enviado a la Comisión Europea y de las últimas decisiones del BCE.

Ambos mandatarios sí han tratado sobre el problema de los incendios. Rajoy ha reconocido que estamos ante "un mal verano" en lo que respecta a los fuegos y ha confiado en que la mala racha finalice lo antes posible. Además, ha expresado su agradecimiento al trabajo llevado a cabo tanto por la Unidad Militar de Emergencias (UME) como por los efectivos de los diferentes cuerpos encargados en la extinción de los fuegos, así como el de los cientos de voluntarios.  La ola de incendios "nos duele mucho a todos los españoles", ha asegurado, antes de recordar que las elevadas temperaturas, la baja humedad y el viento están influyendo en ese aumento de los fuegos. Rajoy ha confiado en que los incendios de Alicante y La Gomera puedan sofocarse cuanto antes y, respecto al de la isla, ha reconocido que "hay muchas dificultades". Según el jefe del Ejecutivo, en el incendio de La Gomera trabajan cinco hidroaviones españoles y otros dos que ha puesto a disposición Marruecos, a cuyo Gobierno ha agradecido el apoyo prestado.

Rajoy ha llegado hoy a las 12.30 horas al Palacio de Marivent para su primer despacho en Mallorca con el rey, con quien ha tratado la situación política y las perspectivas económicas de España tras las últimas medidas de ajuste impulsadas por el Ejecutivo. A la entrada del palacio, Juan Carlos de Borbón ha recibido con una apretón de manos a Rajoy -que le ha saludado con un "buenos días, señor"- y tras un intercambio de unas palabras, ambos han posado para los medios gráficos antes de acceder al interior de la residencia estival de la familia real.

A diferencia de años anteriores, el rey ha salido de Marivent por una puerta lateral y ya en compañía de Rajoy ha paseado frente al Palacio y se ha parado en un mirador donde el monarca le ha explicado al presidente los alrededores de la residencia. A su paso frente a los periodistas, el rey ha saludado con un "buenos días". En esta ocasión, el rey y el presidente del Gobierno no han entrado en Palacio por la escalinata principal, sino por un acceso lateral. El tradicional primer despacho de agosto entre el jefe del Estado y el del Gobierno será este año el único encuentro que mantendrán en Mallorca, ya que don Juan Carlos tiene previsto regresar esta semana a Madrid, donde la semana próxima reanudará su actividad oficial.

Rajoy retomará este martes su trabajo de despacho en el Palacio de Moncloa tras su despacho con el Rey en Palma, si bien piensa desplazarse unos cuatro o cinco días al Parque Nacional de Doñana para tomarse un segundo descanso este verano.

Varias decenas de personas han increpado con silbidos al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a su llegada al Palacio de Marivent de Palma de Mallorca donde ha mantenido su tradicional despacho estival con el rey. Los concentrados portaban una pancarta en la que se podía leer "Rajoy homófobo: Ninguna Ley debería decir a quién debemos a amar" y han coreado lemas como "Lo llaman democracia y no lo es" o "Rajoy dimisión". Algunos ondeaban banderas republicanas y otras con los colores del arco iris, emplema de la lucha de los colectivos LGTB.

Este grupo reducido de manifestantes había sido convocado a través de las redes sociales y no ha podido cruzar a la acera de la entrada del Palacio, debido al amplio dispositivo policial desplegado. Algunos de los organizadores han pedido que se lleven "pitos, cacerolas, vuvuzelas y otros objetos ruidosos para hacer el máximo ruido posible" y para demostrar su "rechazo a las políticas, de desigualdad, a las mentiras, a las farsas ya la hipocresías de un actual Gobierno ilegítimo" y de "un Monarca colocado a dedo por un dictador fascista".

Durante la concentración  han mostrado su desacuerdo "con los niveles de vida a todo lujo" de los que disfrutan los mandatarios españoles y que pagan "todos los ciudadanos", mientras imponen "al pueblo severas medidas de recortes de derechos básicos y fundamentales".  Su intención era conseguir "un acto simbólico a ojos de toda España, Europa y el mundo".

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