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Sortu "rechaza" el plan de ETA para matar a Patxi López y la kale borroka

Zapatero dice que el partido abertzale tendrá "dificultades" para ser legal mientras la banda exista

GUILLERMO MALAINA

El nuevo partido de la izquierda abertzale ilegalizada, Sortu, rechazó ayer el plan de ETA para matar al lehendakari, Patxi López, las "presuntas planificaciones" de atentados de la banda y los episodios de violencia callejera de Vitoria y Portugalete, la pasada semana. Sortu muestra así por primera vez su rechazo ante hechos violentos concretos de acuerdo a los compromisos asumidos en sus estatutos.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, respondió que este pronunciamiento de Sortu "es mejor que el silencio" de antes en la izquierda abertzale, pero le advirtió de que, mientras ETA siga "viva", "tendrán dificultades" para ser legal.

"Es la misma ley y saben perfectamente que en la voluntad democrática, que es la voluntad del legislador en última instancia, está una idea: para hacer política democrática, fuera ETA, que ETA termine, que se acabe, que no exista ETA, eso es lo que está en la voluntad del legislador", dijo.

En el comunicado de ayer, Sortu fija su posición de rechazo ante los citados hechos, después de que el pasado jueves respondiera, al hilo de la detención de cuatro supuestos miembros del comando Otazua y sendos ataques de kale borroka, que "el día que sea una organización legal" asumiría "la responsabilidad para gestionar todos los principios y compromisos". Entonces, Sortu se limitó a recordar además sus estatutos.

La Fiscalía General del Estado interpretó aquel comunicado de Sortu, del pasado jueves, como un indicio de que es una "sucesión de Batasuna". Y así lo hizo constar en la demanda presentada en el Tribunal Supremo para impedir su legalización, el pasado lunes.

Sortu rompe ahora el silencio cuestionado por la Fiscalía. Además de aclarar su postura tras la detención del comando Otazua y rechazar las "presuntas planificaciones" de atentados, se posiciona en contra de hechos concretos conocidos los últimos días, como el plan de ETA para atentar en 2010 contra el lehendakari: "Desde el respeto a la presunción de inocencia que a todo ciudadano le corresponde como pilar fundamental de un Estado de derecho, y ante la filtración en diversos medios de comunicación de supuestas y presuntas planificaciones de actividades tendentes a la comisión de actos de violencia contra bienes y personas, entre ellos, al parecer, contra el lehendakari, Patxi López, reafirmamos nuestro rechazo ante cualquier acto de violencia".

Sortu también rechaza los episodios de violencia callejera en Vitoria de la pasada semana, así como otro caso de amenazas conocido después de que emitiera su anterior comunicado: la aparición de una diana con el mensaje "Kontuz" (Cuidado) en un cartel electoral del PP en Portugalete. Sortu los repudia así: "Volver a rechazar los actos de violencia callejera y coacción producidos la semana pasada (...) con independencia de su autoría".

La formación insiste en que su apuesta es por las "vías exclusivamente políticas y democráticas" y que no ha nacido para "dar continuidad organizativa ni funcional a partidos ilegalizados". "Este proyecto político y organizativo ha manifestado un rechazo inequívoco de la violencia, y hemos explicitado, abiertamente y sin ambages, que en ese rechazo se incluye a la violencia de ETA; hemos rechazado cualquier connivencia con organizaciones que ejerzan cualquier tipo de violencia, amenaza o coacción, y hemos dicho que en Sortu no puede participar, ejercer responsabilidad o representarla quien no asuma explícitamente estos principios y compromisos", añade.

Por todo ello, Sortu afirma "no entender" la negativa del Ministerio del Interior a su inscripción en el registro de partidos, ni tampoco las demandas de la Fiscalía General y la Abogacía del Estado ante el Tribunal Supremo: "Nuestra legalización no puede estar sujeta a batallas políticas, a inercias de un pasado reciente de enfrentamiento violento, sino que debe entenderse como un ingrediente indispensable para construir un futuro sin violencias y desde la democracia sin límites para todos".

Sortu reitera que sus compromisos no son "retóricos", que su alejamiento de la violencia no es "coyuntural", sino "estratégico y definitivo", que entiende que "el fin de la violencia no tiene precio político" y que, además, desea contribuir a la desaparición de toda violencia y "en particular la de ETA": "Sortu quiere comprometerse en ese anhelo común de la sociedad vasca para que nadie ni nunca use la violencia en defensa de proyectos políticos".

Sortu expresa su "repudio" a todas las "vulneraciones de derechos humanos" y muestra su "firme rechazo" ante las "denuncias de episodios de torturas". En ese marco, se adhiere a la petición de Amnistía Internacional y la ONU a favor de abolir la "detención incomunicada".

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