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Urkullu, ante el laberinto de los Presupuestos vascos: o con la izquierda o con el PP

El Ejecutivo vasco aprueba este martes su proyecto sin saber aún quién podría ser su aliado para aprobarlo. Tras el divorcio con los populares, dolidos por el apoyo nacionalista a la moción de censura contra Rajoy, sólo le queda la opción de EH Bildu o Elkarrekin Podemos. O también dejar todo como está.

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El lehendakari Iñigo Urkullu, durante su intervención en el Pleno de Política General en el Parlamento Vasco.

Si desde la puerta de su casa saliesen varios caminos, Iñigo Urkullu no sabría hoy cuál recorrer. La cosa tiene enjundia: al final de cada vía se ubica la meta de los Presupuestos autonómicos. “Lo importante no es llegar, lo importante es el camino”, dice una canción del argentino Fito Páez que le podría valer como melodía de carretera para las próximas semanas. De momento, el lehendakari no sabe aún con quién ir de la mano para tratar de aprobar sus cuentas, por lo que también maneja la posibilidad cada vez más cierta de prorrogar las anteriores, aquellas mismas que sacó adelante gracias a un PP que actualmente se siente traicionado.

No son vías fáciles las que se abren ante los pies del mandatario vasco. Hay dos que van por la izquierda y otra por la derecha. Se trata de elegir, pero también de que los demás elijan. Dos no acuerdan si uno no quiere, y de momento nadie termina de dar un sí claro y rotundo. Ni siquiera un tímido “puede ser”. Los apoyos se venden caros, y la soledad también.

Este martes, el Consejo de Gobierno aprobará los Presupuestos vascos para 2019. Ahí tiene el sí asegurado; donde no corre tanto amor es en el Parlamento Vasco. Allí el lehendakari gobierna en minoría, una circunstancia que queda a flor de piel cada vez que surgen proyectos como este. De nada han valido las promesas formuladas en las directrices presupuestarias, un documento en el que el Ejecutivo de Urkullu hablaba de “intensificar” la apuesta vasca “por el desarrollo humano sostenible que garantice los servicios esenciales a todas las personas y un crecimiento sostenible que genere oportunidades de empleo de mayor calidad”.

El PP, hasta ahora aliado del PNV en materia presupuestaria, sufre una enorme desilusión. Los conservadores españoles no perdonan a los conservadores vascos su decisión de apoyar la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy de La Moncloa. Aquella decisión de la formación nacionalista vasca (que en Euskadi gobierna en coalición con el PSE) supuso la ruptura de relaciones con la filial local del PP, dirigida por el ex ministro Alfonso Alonso.

Si fuese por Urkullu, mañana mismo volvería a pactar las cuentas con el PP. “Las puertas están abiertas”, le dijo el lehendakari a Alonso en el pleno de política general celebrado el pasado 20 de septiembre. Sin embargo, el líder popular sigue anclado en el no. Como primer paso, le pide al PNV que rompa su acuerdo con EH Bildu en la ponencia de autogobierno, algo que nadie –ni siquiera el propio PP- confía que vaya a ocurrir.

Luego están los caminos por la izquierda. Este lunes, Urkullu se asomó a uno de ellos: el mandatario se reunió por primera vez con Pablo Iglesias. El encuentro llevaba meses por celebrarse, pero lo cierto es que cayó justo en un momento presupuestario con todas las letras: se habla de números en Vitoria, pero también en Madrid. Precisamente, el PNV resulta clave para que el gobierno del PSOE logre aprobar los Presupuestos que ha pactado con Unidos Podemos.

De momento, los nacionalistas dan a entender que sí los respaldarán, aunque (tal como dijo el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, este lunes desde el País Vasco francés) pedirán que previamente “se pongan en marcha todos los compromisos” pactados con el Ejecutivo de Mariano Rajoy en las cuentas de 2018. Ortuzar informó también que “esta semana se iniciarán los contactos” con el Ejecutivo de Sánchez para “conocer de primera mano cuáles son las previsiones económicas”.

Puertas sin cerrar

El líder peneuvista confirmó que existen “tres opciones abiertas”, aunque también admitió que “es verdad que el PP se ha mostrado muy negativo, pero tampoco ha cerrado la puerta”. Fuentes del PP indicaron que no tienen previsto presentar ningún planteamiento propio en torno a los Presupuestos, ni tampoco tienen fijado ningún encuentro con representantes del Gobierno Vasco. Incidieron además en que no habrá nada que negociar si el PNV no rompe previamente lo acordado en torno a la reforma del estatuto con EH Bildu.

Mientras tanto, Ortuzar también hizo una pequeña valoración de las propuestas formuladas por EH Bildu y Elkarrekin Podemos, dos formaciones que sí han presentado sus propias alternativas en materia presupuestaria. A juicio del dirigente peneuvista, en ambos casos “hay peticiones que van mucho más allá de lo que son los Presupuestos y las competencias del Gobierno Vasco”.

De todo eso hablarán este viernes los representantes del PNV y EH Bildu en una reunión que mantendrán en Vitoria. Ese mismo día, el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, acudirá al Parlamento Vasco para entregar a la presidenta de la Cámara, Bakartxo Tejeria, el Proyecto de Ley de Presupuestos para la CAPV para el año 2019. El enigma seguirá siendo quién los aprobará. La otra opción que está sobre la mesa es una prórroga de las cuentas de 2018. Todo está en el aire. El amor está en el aire.

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