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Pacto Gobierno-Podemos Sánchez e Iglesias sellan un pacto más allá de lo presupuestario para desarrollar hasta 2020

En el acuerdo se incluyen reformas judiciales, de conciliación, sobre violencia sexual y reformas electorales

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Pedro Sánchez e Pablo Iglesias el día de la moción de censura / EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de Podemos, Pablo iglesias, sellaron este jueves un acuerdo que en su contenido va mucho más allá de un mero pacto para salvar los Presupuestos Generales de 2019 porque incluyen una batería de medidas y de reformas ajenas a las Cuentas del Estado y que suponen todo un programa político de clara tendencia progresista que supone revertir gran parte de las políticas del Gobierno de Mariano Rajoy.

De hecho, una gran parte del acuerdo aborda reformas en el ámbito judicial (como despenalizar la acción sindical o los delitos de injurias); en materia de conciliación (los permisos de maternidad y paternidad, iguales e intransferibles); la reforma de la ley electoral (haciendo obligatorias las listas cremalleras o apostando por el mailing conjunto) o el desarrollo de una ley contra la violencia sexual.

Todo esto apunta a que el acuerdo entre Gobierno y Unidos Podemos tiene un horizonte político más lejano que, inicialmente, se fija para el final de la legislatura, es decir, en junio de 2020.

Iglesias dice que Sánchez le ha vuelto a transmitir que su intención sigue siendo agotar la legislatura

De hecho, el propio Pablo Iglesias manifestó tras la reunión que Sánchez le ha vuelto a transmitir en los encuentros que han mantenido estos días que su intención sigue siendo agotar la legislatura.

Lo acordado, además del carácter marcadamente social de los Presupuestos Generales del Estado, supone un programa político muy marcadamente de izquierdas, como nunca ha asumido el PSOE en sus etapas en La Moncloa.

Fuentes consultadas del entorno socialista destacan la importancia de este acuerdo pero, sobre todo, cómo sea su desarrollo, porque puede ser el mejor banco de pruebas para futuros acuerdos entre ambos partidos tras las próximas elecciones generales.

De hecho, ambas formaciones políticas son conscientes de que ningún partido conseguirá la mayoría absoluta de la Cámara Baja, y el futuro gobierno pasará por los pactos entre dos o tres grupos.

Y otro factor que se tiene muy en cuenta, es que estos acuerdos podría multiplicarse en ayuntamientos y comunidades autónomas tras las elecciones de mayo de 2019, siempre que ambas formaciones tengan mayoría.

Sánchez estuvo convencido desde el principio de que iba a lograr el acuerdo, para lo que ha encontrado siempre una buena disposición de Pablo Iglesias. Parece que la desconfianza que había entre ellos desde la fallida investidura del ahora presidente está desapareciendo.

Algunas fuentes apunta que la mayores resistencias que ha tenido el presidente del Gobierno han venido de la ministra de Economía, Nadia Calviño; por lo que Sánchez hizo recaer en la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, gran parte de la negociación y la búsqueda de soluciones.

No obstante, desde el Ejecutivo se asegura que hay consenso interno más allá de discrepancias puntuales y que cuadran las cuentas que se presentarán este lunes a Bruselas.

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