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Decenas de miles de personas piden, 50 años después, continuar el sueño de Martin Luther King

Ciudadanos procedentes de todos los rincones de EEUU rodean el monumento a Lincoln, en una jornada de celebraciones y reivindicaciones por los derechos civiles

EFE

Decenas de miles de personas se han congregado este sábado en las inmediaciones del monumento a Abraham Lincoln para conmemorar el 50 aniversario de la famosa marcha sobre Washington en la que el reverendo Martin Luther King pronunció su discurso "Tengo un sueño" (I have a dream) y que logró congregar a entre 200.000 y 300.000 norteamericanos.

La organización ha desplegado fuertes medidas de seguridad para los accesos al monumento a Lincoln ante las estimaciones de que más de 100.000 personas participarán en los actos preparados para este 24 de agosto. Ciudadanos procedentes de todos los rincones del país ocuparon las inmediaciones del citado monumento rodeando el lago artificial que se encuentra a sus pies, listos para una larga jornada de celebraciones y reivindicaciones de los derechos civiles en Estados Unidos.

Allí, Martin Luther King III, hijo del reverendo, pidió ante la multitud que continúe la lucha que hace 50 años inició la generación de su padre. Así, instó a las decenas de miles de personas reunidas en Washington a "no dar ni un paso atrás" en la búsqueda de sus derechos, y recordó que el sueño que Luther King dijo tener hace medio siglo años aún está inacabado en EEUU. "Estoy aquí, en este lugar sagrado, sobre las huellas de mi padre, conmovido por la intensa historia, pero más que eso me gusta saber que ustedes continúen sintiendo su presencia, que continúen escuchando su voz por el deseo (de conseguir su sueño) (...) Pero este no es tiempo para la conmemoración nostálgica, (...) es tiempo para continuar la tarea", dijo.

Luther King III recordó las "lágrimas de los padres" del joven negro de 17 años Trayvon Martin, muerto en 2012 por disparos de un vigilante voluntario, George Zimmerman, quien recientemente fue encontrado no culpable lo que desató la polémica en Estados Unidos. El hijo de Luther King insistió en que "la jornada por la lucha de los derechos civiles" aún no ha terminado, y puso el caso de Martin como ejemplo, así como las leyes de algunos estados de EEUU que facilitan la detención de algunas personas en función de su origen racial. "El color de la piel continúa siendo una licencia para arrestar, detener o incluso asesinar a alguien", denunció.

"Casos como el de Trayvon Martin demuestran que la justicia no es igual para todos en este país", denuncia una estadounidense

En este mismo sentido se manifestaron también algunos asistentes al acto de homenaje a Luther King. "Casos como el de Trayvon Martin demuestran que la justicia no es igual para todos en este país. Hemos mejorado desde 1963, está claro, pero cosas como ésta nos demuestran que el sueño de Martin Luther King aún no se ha cumplido", dijo a Efe Maria Harper, una vecina afroamericana de Oakland (California). "Aún hay mucha violencia y desigualdad en nuestro país. Si queremos alcanzar el sueño del reverendo King nos queda por recorrer un largo camino", agregó Harper, quien portaba un cartel con la inscripción "En pie por el amor, la paz y la justicia".

"Yo no pude venir a la marcha de hace 50 años y lo lamento muchísimo, por eso vengo hoy aquí. Lo que ha pasado últimamente con la legislación del derecho al voto y sobre armas es demasiado", dijo a Efe Thomas Harris, procedente de Atlanta (Georgia). "Estamos retrocediendo. Lo que nos enseñó Martin Luther King es que tenemos que respetar a todas y cada una de las personas, y en ese sentido aún queda mucho por caminar", agregó.

Con una mayoría abrumadora de gente de raza negra, las calles de Washington eran desde muy temprano un goteo incesante de personas que tomaban dirección hacia el National Mall de Washington, donde hace medio siglo se congregaron para escuchar al reverendo Luther King. Muchos de los asistentes portaban carteles con la cara del joven Trayvon Martin.

Asimismo, los asistentes a la marcha de hoy, que se desarrolló bajo un día caluroso en el corazón de Washington, expresaron unánimemente su rechazo a la resolución del Tribunal Supremo que en junio invalidó una parte clave de la ley federal de 1965 que protege el derecho al voto de las minorías raciales en el país. "Levantaos. Exigid que vuestro derecho al voto sea respetado" o "Quiero que mi voz se siga escuchando" sobre la imagen de un puño negro cerrado fueron algunos de los carteles que se pudieron ver en la manifestación de hoy. 

El 28 de agosto de 1963, el afroamericano Martin Luther King lideró la "Marcha por Trabajos y Libertad", que canalizó un malestar latente hasta la fecha de injusticias sociales, especialmente con relación a los negros, y contribuyó a cambiar la dinámica del país en los años inmediatos. El movimiento pacífico abanderado por King logró la aprobación de la Ley de los Derechos Civiles (1964) y la Ley del Derecho al Voto (1965), normativas diseñadas para prohibir la discriminación por razón de raza, género, religión y nacionalidad, marcando así un hito en la lucha por los derechos de las minorías en EEUU.

Cincuenta años después, EEUU se encuentra bajo el segundo mandato del primer presidente negro de su historia, Barack Obama, quien aprovechará la efeméride para emular, desde el icónico monumento a Abraham Lincoln, al reverendo Luther King, de quien en reiteradas ocasiones ha declarado que es una fuente de inspiración para él. Sin embargo, la participación de Obama en los actos conmemorativos del 50 aniversario deberá esperar hasta el miércoles -fecha exacta de la efeméride-, cuando el mandatario pronunciará un discurso junto a los expresidentes Bill Clinton y Jimmy Carter.

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