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Desfile militar Corea del Norte Corea del Norte exhibe un nuevo y mayor misil intercontinental

Kim Jong-un ha afirmado que su régimen "seguirá fortaleciendo su fuerza militar para auto defensa y disuasión", pero aseguró que "nunca" la usará para atacar de manera preventiva.

Una captura de pantalla tomada de una transmisión de KCNA el 10 de octubre de 2020 muestra misiles balísticos intercontinentales Hwasong-15 de Corea del Norte durante un desfile militar que marca el 75 aniversario de la fundación del Partido de los Trabaj
Una captura de pantalla tomada de una transmisión de KCNA el 10 de octubre de 2020 muestra misiles balísticos intercontinentales Hwasong-15 de Corea del Norte durante un desfile militar que marca el 75 aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores de Corea / AFP

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El ejército norcoreano celebró durante la pasada madrugada un desfile militar para conmemorar el 75 aniversario del partido único. En el desfile, celebrado en  Pionyang, se exhibió un nuevo misil balístico de alcance intercontinental con una envergadura mayor que la del Hwasong-15, proyectil de mayor alcance probado por el régimen hasta la fecha.

Este nuevo proyectil, cuyo nombre se desconoce y que Pionyang no ha testado aún, ha sido uno de los nuevos activos del programa de misiles que Corea del Norte ha exhibido durante esta marcha militar celebrada en la madrugada del sábado con motivo del 75º aniversario del partido único y emitida en diferido por la televisión norcoreana.

Corea del Norte lleva sin lanzar a modo de prueba un ICBM desde noviembre de 2017 -cuando probó precisamente el Hwasong-15-, coincidiendo con su giro diplomático para tratar de negociar con EEUU un acuerdo de desnuclearización, aunque las conversaciones con Washington en este terreno llevan estancadas casi dos años.

Entre las novedades exhibidas en el desfile se han contado también unas nuevas lanzaderas erectoras móviles (TEL por sus siglas en inglés) de gran tamaño transportando el mencionado nuevo misil, y también otro nuevo proyectil de alcance intermedio aparentemente llamado Pukguksong-4.

Pionyang también ha mostrado nuevos sistemas de radar anti-aéreos, nuevas lanzaderas de misiles con sistema de tracción de oruga e incluso blindajes nuevos para sus unidades de infantería.

Todo ello plantea dudas sobre el cumplimiento de las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU como castigo a sus pruebas de armas, con las que se pretende cortar el suministro de materiales y tecnología para el programa nuclear y de misiles del ejército norcoreano.

EEUU sigue de cerca el desfile militar norcoreano

Los servicios de inteligencia en Seúl y Washington han estado siguiendo de cerca los preparativos para este gran desfile, en el que se preveía que Pionyang desvelase nuevos activos de su programa de misiles. 

A su vez, varias fuentes anónimas residentes en Pionyang citadas por la web especializada NK News aseguran haber oído un gran despliegue de aeronaves, vehículos e incluso pirotecnia a partir de la medianoche del viernes al sábado.

Por otra parte, el principal canal estatal de televisión norcoreano, KCTV, no realizó ninguna mención a la emisión de un desfile en el repaso que hizo de su programación especial de hoy.

Corea del Norte suele celebrar por todo lo alto los aniversarios de la fundación del Partido de los Trabajadores y se esperaba que durante los fastos de este año Pionyang exhibiera sus últimos avances en armamento de cara a enviar un mensaje de fuerza a Washington.

El mensaje de Kim Jong-un a EEUU

El líder norcoreano, Kim Jong-un, dijo hoy en un discurso pronunciado en Pionyang que su país "seguirá fortaleciendo su fuerza militar para autodefensa y disuasión", aunque aseguró que "nunca" atacará primero.

"Nunca usaremos (esa fuerza) para atacar (preventivamente) pero, si alguien decide atacarnos responderemos con todo", añadió Kim en un mensaje dirigido a EEUU.

El discurso del líder norcoreano parece haber buscado suavizar su tono hacia Washington en un momento en el que el diálogo sobre desarme lleva casi dos años estancado.

La alocución de Kim, de hecho, se ha centrado en la pandemia de covid-19, que no parece haber afectado con dureza a la salud de los norcoreanos pero que indirectamente está golpeando duramente a la economía del país, que ha cerrado sus fronteras a cal y canto desde final de enero, complicando la entrada de capital extranjero.

Kim, por momentos entre lágrimas, ha asegurado una vez más que Corea del Norte no ha detectado un solo caso de covid-19 y agradecido a los norcoreanos el "estar sanos, sin una sola víctima de este malicioso virus".

El dictador también ha mencionado los tres tifones que han golpeado con dureza al país este verano, agradeciendo al ejército su labor en la reconstrucción, y también las sanciones económicas internacionales, endurecidas desde 2017 ante el incremento de sus pruebas de armas.

Kim ha expresado su esperanza de que países de todo el mundo logren combatir con eficacia la pandemia y ha deseado a los "queridos compatriotas del Sur" que logren "superar la crisis sanitaria" y que ambos países puedan volver a "darse la mano".

Aunque ha enviado cartas al presidente sureño deseando que el Sur supere la pandemia, las palabras de Kim suponen el primer mensaje público de conciliación hacia Seúl desde que en 2019 Pionyang empezara a endurecer su tono tras el fracaso de la cumbre de Hanói sobre desnuclearización con EEUU.

También llega semanas después de que un funcionario surcoreano muriera a causa de los disparos de tropas del régimen que lo encontraron en aguas norcoreanas, un incidente por el que el propio Kim se disculpó y que potencialmente podía haber incrementado la tensión entre ambos vecinos, técnicamente aún en guerra.

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