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Chalecos amarillos Un manifestante muerto y 409 heridos en las protestas francesas por tasas a carburantes

Una mujer se empotró contra un cordón de manifestantes en el sureste de Francia al entrar en pánico cuando estos golpearon su coche.

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Una de las zonas de la protesta en Francia. EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON

Un manifestante de unos 50 años ha muerto este sábado atropellado por un vehículo en el sureste de Francia durante una de las numerosas protestas ciudadanas contra el aumento de los impuestos a los carburantes, conocidas como las de los "chalecos amarillos". Además, hay 407 heridos, catorce de ellos graves, según informa Le Monde. El número de detenidos asciende a 282.

Según informó el ministro del Interior, Christophe Castaner, una mujer que llevaba a su hija al médico se empotró contra un cordón de manifestantes en Pont-de-Beauvoisin (sureste de Francia) al entrar en pánico cuando estos golpearon su coche.

La mujer, que estaba bajo una fuerte conmoción, fue arrestada por la Policía. "Algunas personas han golpeado su vehículo. Ella entró en pánico, aceleró y mató a una persona. Esa persona entró en un primer momento en parada cardiorrespiratoria y después murió", detalló el prefecto (delegado del Gobierno) de Saboya, Louis Laugie.

Esta protesta no había sido declarada a las autoridades, como gran parte del cerca del millar convocadas en las que participan unas 50.000 personas, según cálculos de Castaner.

Hasta el momento, las protestas se han saldado con al menos cuatro heridos leves: tres manifestantes -uno en Toulouse (sur) y dos en Hazebrouck (norte)- y un policía en Grasse (sureste).

A primera hora la mañana del sábado, los "chalecos amarillos", un movimiento al margen de partidos y sindicatos creado espontáneamente en las redes sociales nutrido del descontento de la clase media-baja, ralentizaron el tráfico en la zona oeste del periférico de París y en numerosas áreas del país.

También se bloquearon algunas gasolineras y acceso de peajes en autopistas. El movimiento, que ha ampliado su radio de demandas a la carga tributaria en general, supone un nuevo órdago para el Ejecutivo de Emmanuel Macron, que decidió aumentar los impuestos de los carburantes para promover la transición energética.

Muchos de los "chalecos amarillos" ("gilets jaunes") viven zonas urbanas alejadas de las grandes aglomeraciones francesas y aseguran que el coche es su único medio de transporte.

Este movimiento, cuyo nombre alude a la prenda fluorescente que es obligatorio llevar dentro de los vehículos, tienen un masivo apoyo de la población francesa, del 74%, según una encuesta publicada este viernes.