Público
Público
Únete a nosotros

Giuseppe Conte Italia declara la guerra al dinero en efectivo

Como respuesta para evitar el aumento del IVA, el 'premier' Giuseppe Conte pretende luchar contra la evasión de impuestos a golpe de datáfono para financiar su Ley de Presupuestos. Todo ello, en un contexto en el que Italia cuenta con una evasión fiscal de casi 200.000 millones de euros, la mayor de toda Europa, que representa el 11% de su PIB.

Publicidad
Media: 2.50
Votos: 6

01/09/2019.- Imagen de archivo del primer ministro italiano Giuseppe Conte durante una entrevista para el diario 'Fatto Quotidiano' en Roma. EFE/EPA/Filipo Attili

Es contradictorio que en un mismo país: sea obligatoria la facturación electrónica para las empresas, que muchos puestos ambulantes emitan un tique fiscal y que haya profesionales que sigan haciendo trabajos en B. Pues eso es lo que ocurre normalmente en Italia, el país que más evade de la UE, donde puede ser tan normal pagar un café en efectivo –no en todos sitios, que conste– como que un experto de aires acondicionados pregunte: "¿El precio es sin factura...vale?". Una frase clásica en Italia y, por supuesto, también en otros países.

Como respuesta para evitar el aumento del IVA, Italia pretende luchar contra la evasión de impuestos a golpe de datáfono para financiar su Ley de Presupuestos. Se trata de una medida polémica por varios frentes, ya que por el momento muchos seguirán facturando en B por si las moscas. La nueva reforma, es una de las grandes medidas propuestas por el presidente del Gobierno italiano, Giuseppe Conte, nombrado de nuevo premier del país a principios de septiembre como resultado de la coalición entre el Movimiento 5 Estrellas (M5E) de Luigi Di Maio y el socialista Partido Democrático (PD) de Nicola Zingaretti.

Italia cuenta con una evasión fiscal de casi 200.000 millones de euros –el 11% de su PIB–, la mayor de toda Europa. La evasión fiscal, según recuerda el Corriere della Sera, es un "monstruo" que quita al Estado italiano una cifra de 100.000 millones de euros al año. El Ejecutivo transalpino, así pues, va incentivar el uso de las tarjetas de débito y de crédito y aumentar las penas contra quienes no pagan los impuestos. El Gobierno está intencionado a tomar medidas lo antes posible, basando su estrategia en la trazabilidad de los pagos de la vida económica transalpina. La dudosa cuestión, para muchos, es si se trata de una medida suficiente, teniendo en cuesta que el impulsar el uso del datáfono es algo que involucra a consumidores y clientes de actividades privadas de acceso público. Dicho en breve, usar las tarjetas de débido y de crédito no puede impedir, de por sí, la facturación en B y la evasión fiscal de las grandes empresas.

El Gobierno quiere reducir las comisiones casi totalmente para pagos de menos de 5 euros y disminuirlas mucho más para las que no superen los 25

En lo que se refiere a las comisiones de los bancos por uso del datáfono, el Gobierno italiano prevé la reducción casi total de las mismas para pagos de menos de 5 euros y de disminuirlas mucho más para las que no superen los 25 euros. Para impulsar el pago electrónico también entre los clientes y consumidores, el Ejecutivo de Conte está meditando una suerte de reembolso a modo de descuentos fiscales, aunque todavía no se sabe exactamente en qué fecha del año tendrían lugar. Por otra parte, a medio plazo se podrían introducir medidas sancionadoras contra aquellos profesionales que no dispongan de un datáfono.

Según aconseja el propio Corriere della Sera, se podrían impulsar medidas que faciliten "el desgravar los gastos vinculados a la fontanería, carpintería, etc". Según una encuesta recogida por la prensa del país, el 50% de los italianos verían con agrado la nueva reforma, pero sólo el 35% considera que sea efectiva. Pero sólo la mitad de los transalpinos estaría dispuesto a dejar de usar el dinero metálico

Las grandes empresas evaden más que las pymes

¿Quién evade más? Las grandes empresas evaden 16 veces más que las pymes. Según datos de la Hacienda italiana publicados por varias agencias, se conoce que, de media, una gran empresa italiana paga poco menos de 1 millón de euros, una mediana 365.000 euros y una pequeña 63.000 euros. El experto Paolo Zabeo, responsable del estudio llevado a cabo por Confartigianato –la entidad que represente a las pymes en Italia– explica: "Estos datos aclaran que la evasión de las grandes empresas es enormemente superior respecto a las pequeñas". Y aclara la razón: "Las modalidades de evasión de un holding no se puede comparar con la falta de tiques o recibos, pero sí vincular a los fraudes aduaneros y a las operaciones realizadas entre diferentes países extranjeros".

Una curiosa anécdota, en los últimos días, la ha protagonizado el conocido restaurante romano La Montecarlo, una histórica trattoria del centro histórico de la capital italiana. Desde hace mucho tiempo, en su interior, se leen las siguientes advertencias: "Sólo economía real, no se aceptan tarjetas", han hecho hasta una viñeta de ello dentro del local. Curiosamente, el mensaje puede llevar a confusión, porque leído así podría parecer que dicho establecimiento no factura cara al público. Sin embargo, tal como siempre ha explicado su dueño, siempre ha sido una cuestión de principio, ya que la idea fue siempre la de negarle cualquier comisión a los bancos debido a los datáfonos. De hecho, siempre han emitido recibo fiscal, aunque no se aceptara la tarjeta.

Pero, cómo han recordado algunas cabeceras italianas, desde hace tiempo La Montecarlo es el restaurante preferido del presidente del Gobierno, Giuseppe Conte, impulsor de la nueva medida. Ante los micrófonos de la cadena televisiva La 7, el responsable del local, consciente de los gustos –gastronómicos y políticos– del premier Conte, tuvo que admitir, entre risas, que desde hace poco aceptan también las tarjetas. El datáfono, en este caso, no va a cambiar absolutamente nada porque el establecimiento lleva años pagando impuestos. En materia de evasión a gran escala, no va por ahí la cosa.