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Patentes covid-19 UE La UE, cada vez más aislada en su negativa a liberar las patentes de las vacunas contra la covid

Bruselas clama que los sueros contra la covid-19 deben ser un bien público, justo y global. Sin embargo, bloquea las negociaciones para suspender los derechos de propiedad intelectual en el seno de la OMC.

Imagen recurso de un empleado sanitario mostrando una dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech, en Madrid. - EUROPA PRESS
Imagen recurso de un empleado sanitario mostrando una dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech, en Madrid. A. Pérez Meca / Europa Press

Las negociaciones en Ginebra para la liberación de las patentes de las vacunas discurren a contrarreloj. El Papa, el Dalai Lama, estrellas de Hollywood, premios Nobel de la Paz o un centenar de gobiernos de todo el mundo apelan a esta medida como vía para salvar miles de vidas ante una pandemia que ha dejado más de 3,7 millones de muertos. Sin embargo, mientras Europa camina hacia la inmunidad de rebaño en pocas semanas, los 29 países más pobres del mundo solo han recibido el 0,3% de las dosis producidas a nivel mundial.

La Unión Europea siempre se ha mostrado escéptica y contraria a apoyar la propuesta de India y Sudáfrica para una suspensión temporal de las patentes de las vacunas contra la covid-19. Hizo un pequeño amago de estudiarlo tras el apoyo de Estados Unidos a esta iniciativa, pero de facto continúa bloqueando la medida en las negociaciones que se están llevando a cabo bajo la bandera de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El principal argumento de Bruselas es que esta medida por sí misma no solventará el problema base: la escasez de producción de dosis. "No hay ninguna prueba que demuestre que las patentes sean el problema", señalan fuentes comunitarias, que defienden que no solo se trata de un problema de conocimiento, sino también de logística y de tiempo. "Desarrollar dosis de mRNA es muy complejo y es, además, muy difícil predecir cuántas se podrían producir en el corto plazo", agregan. La apuesta comunitaria pasa por aumentar la producción global con más fábricas repartidas por el globo, transferir tecnologías a países terceros e incrementar las donaciones a los países más necesitados. Algo que la propia OMS ha calificado de insuficiente.

La OMS considera insuficiente la apuesta de la Unión Europea

En la capital comunitaria irrita mucho la estrategia que ha seguido Washington en este campo. Joe Biden hizo este anuncio cuando contaba con más del 50% de su población vacunada. Durante toda la pandemia, el país ha impuesto su America First prohibiendo la exportación de dosis y de material crítico para producirlas. Mientras Estados Unidos dormía sobre dosis retenidas en stock, la UE enviaba al exterior la mitad de las vacunas que producía en su suelo. A pesar de ello, el bloque comunitario está perdiendo la batalla del relato por su negativa a suspender los derechos de propiedad intelectual.

La UE es el mayor exportador de vacunas del mundo y el principal contribuyente al mecanismo internacional Covax. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha señalado en no pocas ocasiones que las vacunas deben ser "un bien global y público" cuyo acceso debe ser "universal y justo". Sin embargo, a Bruselas le saltan las costuras con su oposición a liberar las patentes.

¿Por qué? La industria farmacéutica, por razones obvias, se opone a la medida. Y en la capital comunitaria quieren a las Big Pharma de su lado. El temor a la aparición de nuevas variantes o a la necesidad de más inyecciones en el futuro para continuar garantizando la inmunidad hace que los europeos pisen el freno asumiendo que la suspensión de patentes hará más daño que bien en el largo plazo. "Vamos a necesitar las compañías con o sin patentes. El problema va más allá", señalan las mismas fuentes.

La Unión no quiere a las farmacéuticas en contra. Por ello, aboga por otras alternativas como las licencias obligatorias contempladas en la declaración de Doha. "Es gravísimo que la Comisión Europea ignore al Parlamento Europeo y presione para bloquear la suspensión de patentes de las vacunas. Su prioridad debe ser salvar vidas, no blindar los beneficios millonarios de las farmacéuticas", denunció recientemente Sira Rego, eurodiputada de Izquierda Unida, a través de Twitter.

Diferentes posturas dentro del bloque comunitario

Sin embargo, existen posturas diferentes en las capitales europeas y entre las propias instituciones comunitarias. Los países más abiertos a apoyar la medida son Francia, España, Italia o Polonia. Aunque la medida como tal no entusiasma en exceso a ninguno. La idea de que no resolverá el problema de falta de producción a corto plazo es bastante generalizada.

La voz más firme hasta ahora ha sido la del Parlamento Europeo, que aprobó recientemente por 355 votos a favor, 263 en contra y 71 abstenciones una resolución no vinculante apelando a la liberación de patentes. La cámara reconocía que la inmensa mayoría de las 1.600 millones de dosis producidas en el mundo están en manos de los países industrializados productores de vacunas y, por lo tanto, abogaban por liberar las patentes para facilitar el acceso global a vacunas asequibles.

Von der Leyen insiste en que "las patentes no cuentan la historia completa"

Pero la Comisión no ha recogido este testigo. "La producción de vacunas requiere conocimientos técnicos, tecnología, personal cualificado e infraestructuras. No consigues todo eso simplemente suspendiendo los derechos de propiedad intelectual, sino con colaboración y, si es necesario, con las licencias obligatorias. Las patentes no cuentan la historia completa", afirmó Von der Leyen en el debate previo a la votación.

Cómo es el proceso para su luz verde

Toda decisión sobre los derechos de protección intelectual se dirime en el seno de la OMC, que contempla 20 años para la vigencia de las patentes. India y Sudáfrica presentaron su propuesta para liberarlas de forma temporal en octubre. Sus 164 miembros esperan alcanzar un acuerdo sobre el texto legal para finales de julio. Pero la UE no está sola en su negativa a esta medida y opone resistencia junto a otros países como el Reino Unido, Suiza, Japón, Noruega o Corea del Sur.

La liberación de patentes debe aprobarse por unanimidad. En este plebiscito, la Comisión Europea representa y vota por los 27, pero antes necesita un mandato que el Consejo debe aprobar por mayoría cualificada. Ya en 2003, la OMC dio luz verde a países como India para producir genéricos en los medicamentos para combatir al VIH, que llevaba décadas arrasando a África.

En su última propuesta presentada ante el organismo con sede en Suiza, Bruselas ni siquiera hace mención a la suspensión temporal de patentes. Y basa su propuesta en acelerar las exportaciones y emplear las licencias obligatorias, una estrategia que ya existe pero que para muchos es insuficiente y extremadamente compleja de ejecutar por sus obstáculos legales y burocráticos.

"Esta idea no aporta nada nuevo y no es más que una maniobra para paralizar el proceso de negociación de la exención", denuncia Médicos Sin Fronteras. El consenso internacional para suspender de forma temporal los derechos de propiedad intelectual es cada vez mayor. Potencias como Rusia, China o Estados Unidos están en el barco. Pero la Unión Europea se está quedando aquí cada vez más aislada y su posición es cada vez más incomprendida.

Las vacunas no pueden ser un privilegio

En Público siempre hemos defendido la sanidad pública como el único camino posible. Exige al Gobierno de España y a la Unión Europea que eliminen las patentes de las vacunas covid-19.

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