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Reino Unido ¿Qué pasa ahora con el brexit?

La mayoría lograda por Boris Johnson en las elecciones generales de este jueves le da carta blanca para poder ejecutar el brexit en cuestión de semanas, pero eso no significa que el divorcio con la UE sea inmediato.

Un hombre a favor del brexit se manifiesta en Londres con un cartel que indica "irse significa irse", en una imagen e archivo. / REUTES - DYLAN MARTINEZ

Las primeras palabras en público de Boris Johnson tras confirmarse su abrumadora victoria en las elecciones británicas tenían que estar dedicadas sí o sí al brexit: “Voy a lograr que se produzca el 31 de enero” ha dicho rotundo y recuperando su famoso “sin peros que valgan” del que tuvo que desdecirse hace mes y medio.

Johnson presume de que eso es lo que le ha pedido el pueblo británico al otorgarle una mayoría absoluta que debería en buena medida a miles de votantes del Partido Laborista que le han ‘cedido’ su apoyo para que ejecute de una vez la salida de Reino Unido de la Unión Europea. A ellos se ha dirigido particularmente: “Si ese es tu caso, mi misión será trabajar día y noche para demostrar que teníais razón al votar por mí esta vez y para ganarme tu apoyo en el futuro”, ha dicho el hombre que hoy se convertirá en el primer ministro de todos los británicos durante los próximos cinco años.

Y cuando el reloj apremia, lo primero es lo primero. Recordemos que la última prórroga concedida por los veintisiete se cumple el 31 de enero y sobra decir que Johnson no está dispuesto a pedir otra.

Así que después de tres años y medio a vueltas con el tema, su plan es que definitivamente Reino Unido esté fuera de la Unión Europea en las próximas semanas. Y con la mayoría que tiene, puede conseguirlo. Esto es lo que pretende:

Nueva votación en los próximos días

El acuerdo que Johnson y los responsables de la UE suscribieron el pasado mes de octubre ya logró la aprobación del Parlamento británico en una primera votación, pero tiene que ser plenamente ratificado por el Parlamento para convertirse en ley bajo los términos de la legislación. Y para ello es necesaria una nueva votación que el nuevo Gobierno de Johnson quiere que se celebre a la de 'ya'.

Con el calendario en la mano y teniendo en cuenta que el nuevo Gobierno se reunirá por primera vez el martes 17 de diciembre y que el jueves 19 se celebrará en Westminster el discurso de la Reina que dará inicio a una nueva sesión parlamentaria, esa votación trascendental podría tener lugar el viernes 20 o el lunes 23, aunque a esta hora no se descarta tampoco que pudiera ser el sábado 21.

La UE aun tendría que ratificar el acuerdo

Si el texto pasa el filtro del Parlamento sin problemas -y con una mayoría absoluta no parece lógico que los fuera a tener- la pelota estaría de nuevo en Bruselas. También el Parlamento Europeo tiene que ratificar el texto y eso podría producirse el 13 o el 29 de enero, durante alguna de sus las sesiones plenarias que ya hay convocadas para entonces.

Entonces, ¿el 31 de enero habrá divorcio?

Digamos que habrá separación. Bruselas y Londres todavía tienen por delante todo un año para negociar su futura relación. Las conversaciones podrían comenzar en cualquier momento después del 31 de enero, cuando arrancaría el denominado "período de transición" vinculado al acuerdo de salida que ya han suscrito.

Desde las instituciones europeas, el presidente del Consejo Europeo, el belga Charles Michel, ya ha reaccionado a los resultados desde su cuenta de Twitter con un: “La UE está lista para la siguiente fase. Negociaremos un futuro acuerdo comercial que garantice una verdadera igualdad de condiciones”.

Si para diciembre de 2020 ambas partes han logrado llegar a un acuerdo, con las campanadas de 2021 daría comienzo una nueva era en sus relaciones. Pero ojo porque si para entonces las conversaciones no han dado sus frutos, sólo quedarían dos opciones: o una extensión del periodo de transición para poder seguir negociando o que Reino Unido abandone la UE sin acuerdo comercial con los veintisiete. Lo que se parecería mucho al tan temido "brexit abrupto" que hasta ahora la oposición había estado intentado evitar a toda cosa y que poco podría hacer entonces en un Parlamento en el que son minoría.

Y todo esto con Trump llamando a la puerta

La premisa de Johnson para defender el brexit es que con él Reino Unido logrará romper las cadenas que le atan a Bruselas y recuperar así el poder para negociar sus propios acuerdos bilaterales con otras potencias. Especialmente con Estados Unidos. Y lo cierto es que apenas ha habido que esperar unos minutos después de conocerse que Johnson había logrado la mayoría absoluta en el Parlamento para que el presidente estadounidense le abriera los brazos de par en par también a través de Twitter: "Gran Bretaña y Estados Unidos serán ahora libres de alcanzar un nuevo acuerdo comercial masivo después del brexit que tiene el potencial de ser mucho más grande y lucrativo que cualquier acuerdo que se pueda alcanzar con la UE”.

Durante la campaña, el todavía líder del Partido Laborista ya mostró públicamente unos documentos según los cuales el Gobierno conservador habría comenzado a negociar con la administración Trump la 'venta’ del servicio público de salud (NHS) a empresas estadounidenses. Esto se traduciría, entre otras cosas, en un incremento del precio de los medicamentos para los británicos. Parece cuestión de tiempo que el Trump original y el Trump británico acaben cabalgando juntos.