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Temer suspende el proyecto de Rousseff de construir dos millones
de viviendas sociales

El presidente interino de Brasil anuncia que los contratos fijados hasta 2018 serán cancelados mientras no exista una estimación de los costes reales.

El presidente interino de Brasil, Michel Temer.- EFE

SPUTNIK

RÍO DE JANEIRO.- El Gobierno del presidente interino de Brasil, Michel Temer, suspendió el objetivo de construir dos millones de viviendas en la tercera fase del programa social "Mi casa, Mi Vida" propuesto por la presidenta apartada Dilma Rousseff para el fin de su mandato en 2018.

Así lo confirmó en una entrevista con el diario brasileño O Estado de Sao Paulo el actual ministro de Ciudades, Bruno Araújo, quien explicó que el Ministerio requerirá de al menos 40 días para analizar la viabilidad del proyecto y establecer "metas realistas" en función al déficit acumulado en las cuentas públicas en Brasil.

"Es preferible que identifiquemos los límites reales del programa y que los números anunciados sean el límite de la contratación", señaló Araújo al anunciar que los dos millones de contratos fijados hasta 2018 serán cancelados hasta que exista una estimación de los costes reales, que Rousseff estimó en 210.600 millones de reales (unos 59.402 millones de dólares).

La propuesta de Rousseff de activar la tercera fase del "Mi casa, Mi Vida" se produjo en julio de 2014 en plena campaña para las presidenciales de aquel año en las que la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) se impuso por 54 millones de votos y un programa claramente volcado al desarrollo de los exitosos programas sociales marca de la casa.


Anteriormente, el pasado 18 de mayo, el ministro Araújo había suspendido una ordenanza para la construcción de 6.250 viviendas y otra que desde permitía a la Caixa Económica Federal y la Secretaria Nacional de Viviendas financiar hasta 5.000 viviendas de tal forma que el número total de viviendas que no serían realizadas ascendió a las 11.250 unidades.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Ciudades destacó que la medida era simplemente de precaución debido a los nuevos estudios que deberán realizarse por parte de los equipos técnicos de la Secretaria Nacional de Vivienda ante el elevado déficit de las cuentas públicas, es decir, los recortes en la primera semana se cobraron el 1,5% de principal programa social.

Cabe recordar que la semana antes de su suspensión por el Senado el 12 de mayo, la líder del PT advirtió sobre los argumentos de "reenfoque" que emplearía el nuevo Gobierno para reducir los programas sociales "a polvo": "Enfocar el 'Mi casa, Mi Vida' es reducir la importancia del programa, transformarlo una vez más en un simple programa piloto que es lo único que saben hacer".

Desde su lanzamiento en 2009, el programa "Mi casa, Mi Vida" proporcionó 4,25 millones de viviendas sociales a los brasileños más necesitados y se esperaba que la cifra alcanzase los 5,75 millones de viviendas hasta el fin del mandato de Rousseff en 2018 con un total de 23 millones de personas beneficiadas en todo Brasil, algo que podría quedar en el papel.