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Elecciones en Madrid Ayuso reivindica su "perfil propio", mientras lo fía todo a sumar con Vox

La dirigente del PP afronta con optimismo la campaña, aunque si por ella fuera los comicios se celebrarían mañana mismo. La madrileña ya ha dejado claro que no tendría problema en integrar a miembros de Cs y Vox si obtiene mayoría.

Isabel Díaz Ayuso.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Europa Press

Isabel Díaz Ayuso pulsó el botón del adelanto electoral el 10 de marzo con el principal objetivo de cambiar un socio de gobierno molesto, Ciudadanos, por otro con el que se encuentra mucho más cómoda, Vox. La presidenta madrileña y candidata del PP a la reelección aprovechó el tirón de las encuestas —en todas ellas aparece en la primera plaza— para romper su alianza con Ignacio Aguado y en aras de duplicar el resultado que obtuvo en el año 2019. En el equipo de la dirigente conservadora se muestran optimistas de cara al próximo 4 de mayo: creen que Ayuso gobernará con holgura, apoyada por la ultraderecha.

La dirigente popular llega a la campaña muy fuerte y, si por ella fuera, las elecciones se celebrarían mañana mismo. La mayoría de sondeos la sitúan en torno al 40%, un porcentaje que podría variar de aquí a dos semanas. En el PP ponen el foco en la evolución de la incidencia acumulada en la región, que puede provocar un abstencionismo en masa. El consejero de Sanidad, número dos la lista de Ayuso, se ha negado a impulsar más restricciones bajo la premisa de que hay que hacer equilibrios entre la economía y la salud. También podría influir su papel en el único debate que se va a celebrar, aunque en el equipo de la presidenta madrileña no se muestran preocupados. 

Ayuso ha sabido aprovechar su exposición como cara visible del PP para confrontar con Sánchez 

Un escenario que contrasta con el de hace dos años, cuando Ayuso era prácticamente una desconocida para el gran público y obtuvo el peor resultado de la historia del PP: 30 escaños. Fue el pacto con Ciudadanos y Vox lo que la encumbró hasta la presidencia de la región. Ahora aspira a gobernar en solitario apoyada desde fuera por los ultraderechistas. La madrileña ha sabido aprovechar su exposición como cara visible del PP, especialmente desde la llegada de la pandemia, para confrontar con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien directamente ha retado en estos comicios. 

La presencia mediática de Ayuso, enmarcada en un constante clima de polarización, le ha permitido construir un relato en el que logra aparecer como una líder activa y que, incluso, ensombrece el liderazgo de Pablo Casado, líder del PP. Un relato en el que las ideas de Vox tienen un papel protagonista por el claro acercamiento de Ayuso a los postulados del partido ultra, incluso en cuestiones que incomodan a su partido, como el europeísmo. La dirigente del PP se ha abierto recientemente a que las empresas compren vacunas por su cuenta, lo que contraviene la normativa europea.

La madrileña ya ha dejado claro que no tendría problema alguno en integrar en ese gobierno a miembros de Ciudadanos y Vox si obtiene mayoría. En una reciente entrevista en Esradio, aseguró que los problemas de convivencia de su Ejecutivo se producían por una cuestión de nombres y no de siglas, y defendió que contaría "con gestores de Ciudadanos y Vox" en caso de revalidar la presidencia regional. "No me importaría contar con gente del perfil de Marta Rivera de la Cruz", dijo, en referencia a la exconsejera de Cultura y Turismo, cesada del Gobierno por pertenecer a la cuota de Cs.

Ayuso presume de su "perfil propio" frente a Génova

La presidenta madrileña no quiere que la dirección de su partido le arruine el meteórico ascenso que pronostican las encuestas, consciente de las simpatías que se ha labrado entre los votantes de Vox y Ciudadanos este último año. Ayuso podría conseguir lo que nunca ha logrado Pablo Casado: aunar a todo el espectro derechista en torno a ella. Por ese motivo ha diseñado una campaña muy personalista sin "tutelas" de Génova, como ya adelantó Público.

La dirigente popular quiere tener el control sobre todo. Y así lo expresó recientemente. "Me presento yo. El proyecto lo encabezo yo. La Comunidad me la he echado a las espaldas yo. Y así pienso seguir haciéndolo", respondió al ser preguntada por el papel de Casado y su número dos, Teodoro García Egea. "Yo tengo perfil propio. Aspiro a seguir defendiéndolo. He sido una mujer siempre independiente y libre", aseguró en el programa de Federico Jiménez Losantos. 

En la dirección nacional han asumido que Ayuso tiene "vía libre" para diseñar su campaña y la madrileña se ha rodeado de fieles de trayectoria aguirrista para hacerlo. La presencia de Casado estará limitada a un acto por semana, porque el protagonismo debe recaer sobre Ayuso. La campaña ha arrancado con la tradicional pegada de carteles este sábado, cuya ubicación no es casual: el barrio de Salamanca, uno de los tradicionales feudos de la derecha. 

Según fuentes de Génova, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, ha pedido participar en campaña, pero el equipo de Ayuso insiste en que ella no necesita a nadie más. Sí le acompañará alguno de sus consejeros en cada acto. La estrategia de Ayuso pasa por presumir de su gestión de la pandemia, pese a liderar una de las comunidades autónomas con más incidencia acumulada.

El PP da aire a Vox para no quedarse sin aliados

Según la reciente encuesta preelectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la candidata del PP podría perder el Gobierno regional por la debilidad de sus dos aliados. La encuestadora dibuja un escenario en el que Ayuso conseguiría aglutinar a todo el votante 'derechista', forzando la salida de Ciudadanos y reduciendo a Vox al 5,4%, lo que pondría en peligro también la supervivencia del partido de Abascal. Ayuso atraería a 1 de cada dos votantes 'naranjas' y al 44,3% de quienes hace dos años optaron por la formación de derecha radical. A tenor de la muestra, los simpatizantes de Vox valoran mejor a la candidata del PP que a Rocío Monasterio.

Vox está más fuerte en las encuestas que maneja el equipo de Ayuso que en las predicciones del CIS, según revelan a este medio fuentes populares. Pero sí existe una gran preocupación en el PP ante lo que pueda ocurrir las próximas semanas hasta el 4 de mayo, la fecha de los comicios, porque, según sus datos, los ultraderechistas pierden medio punto por semana. Si Monasterio no logra obtener el 5% de los apoyos, se quedará sin representación.

Con los datos que maneja el partido conservador a propósito del futuro de Vox en Madrid, no es extraño que los dirigentes del PP traten de darles protagonismo durante la campaña. En aras de echar un capote a quienes ya considera sus aliados, la presidenta madrileña y el resto de cargos la formación conservadora aprovecharon los disturbios causados tras el mitin de Vox en Vallecas para mostrar "todo su apoyo" al partido ultra. 

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