Público
Público

Ignacio Gil Lázaro El diputado de Vox que ve "vomitivo" el apoyo de Bildu a los Presupuestos apoyaba en 1998 acercar presos de ETA

Ignacio Gil Lázaro impulsó dos mociones cuando militaba en el PP a favor de las políticas penitenciarias del Gobierno de Aznar con ETA activa. Hoy, en las filas de Vox y con la banda disuelta, carga contra el pacto con Bildu. 

Los diputados de Vox, Macarena Olona (c), Iván Espinosa de los Monteros (i) e Ignacio Gil (d) durante la Junta de Portavoces del Congreso celebrada este martes.
Los diputados de Vox, Macarena Olona (c), Iván Espinosa de los Monteros (i) e Ignacio Gil (d) durante la Junta de Portavoces del Congreso celebrada este martes. Mariscal / EFE

PÚBLICO

El diputado de Vox, Ignacio Gi Lázaro, mantuvo este miércoles un duro discurso en sus preguntas en la sesión de control en el Congreso al vicepresidente segundo Pablo Iglesias. Le recriminó su empeño en que el Gobierno priorice los pactos con ERC y Bildu, el primero con líderes en la cárcel, y el segundo que "sigue sin condenar el terrorismo etarra" y tiene como objetivo "cargarse el régimen del 78".

"Millones de españoles no vamos a consentir que se carguen nuestra democracia con alianzas vomitivas y miserables que son un insulto a las víctimas y a la dignidad nacional. No permitiremos que sustituyan la democracia por una república comunistoide, plurinacional, confederal y bananera", llegó a asegurar Gil Lázaro en referencia al apoyo de Bildu a los Presupuestos Generales del Estado.

Un discurso bien alejado de lo que predicaba y pactaba en el Congreso hace dos décadas, cuando era portavoz de Interior del PP. Según publica InfoLibre, Gil Lázaro fue el 28 de noviembre de 1998 uno de los impulsores de un acuerdo parlamentario en el que se instaba al Gobierno de José María Aznar a aplicar una política penitenciaria "flexible" de la forma "que mejor propicie el fin de la violencia".

Por aquel entonces, la banda terrorista ETA seguía activa y acababa de declarar una tregua, ese 16 de septiembre de 1998. En ese año llevaba seis muertos a sus espaldas. Y a los 14 meses, ETA rompió la tregua y en enero de 2020 volvió a atentar con víctimas mortales. Mató al teniente coronel Pedro Antonio Blanco García al hacer explotar un coche bomba.

El texto de la moción que se firmó el 28 de noviembre de 1998 y que quedó recogida en el Diario de Sesiones del Congreso dice lo siguiente: "El Congreso de los Diputados insta al Gobierno, primero, a que mediante el más amplio diálogo con todas las fuerzas políticas desarrolle una nueva orientación consensuada, dinámica y flexible de la política penitenciaria de la forma que mejor propicie el fin de la violencia".

Pero no sería la única moción que Gil Lázaro apoyaría a este respecto. El 15 de junio de 1999, otra moción del mismo talante se aprobó en la Cámara Baja. En septiembre de ese año, Gil Lázaro defendía así en el hemiciclo las políticas penitenciarias del Ejecutivo de Aznar: "El traslado a la Península de los presos que estaban fuera de la misma", "la reciente decisión de acercamiento a centros penitenciarios del País Vasco o de su entorno de un número muy importante de presos etarras" y "la clara expresión de voluntad de reiniciar los contactos que la banda unilateralmente decidió suspender este verano". 

Han pasado poco más de 20 años entre una postura y la otra. En aquella época defendía los intereses del PP y ahora representa al partido de ultraderecha como vicepresidente cuarto de la Mesa del Congreso y vocal en la comisión de Interior. A finales de los años 90 ETA seguía matando y sembrando el terror. Ahora, lleva ya disuelta unos cuantos años. Sin embargo, tanto Vox como PP, Cs y varias voces dentro del propio PSOE, están vilipendiando el simple derecho parlamentario que los cinco diputados del partido de izquierda abertzale Bidu tienen de posicionarse en el bloque de formaciones que apoyen los Presupuestos Generales del Estado del Gobierno de coalición. 

Más noticias de Política y Sociedad