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La negociación de los Presupuestos El 'sí' de Bildu a los PGE refuerza la 'vía Iglesias', pero no zanja el pulso en el Gobierno sobre el papel de Cs

Unidas Podemos se muestra satisfecho con la predisposición de la formación vasca a votar favorablemente a los Presupuestos e Iglesias apunta hacia un "bloque de legislatura". Aunque en el partido ven a Cs fuera de la negociación tras sus últimas exigencias, en el PSOE insisten en que siguen contando con ellos para tratar de sacar adelante las cuentas.

Pablo Iglesias Mertxe Aizpurua Congreso
El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, y la portavoz de Bildu Mertxe Aizpurua este miércoles en el Congreso. EFE

alexis romero / manuel sánchez

El anuncio del líder de Bildu, Arnaldo Otegi, este miércoles, sobre la predisposición de su partido a votar favorablemente los Presupuestos Generales de 2021 presentados por el Gobierno, ha movido algunas fichas en el tablero sobre el que el PSOE y Unidas Podemos tratan de articular sus mayorías  para sacar adelante las cuentas. Sin embargo, estos movimientos no parece que vayan a poder zanjar el pulso que mantienen Pedro Sánchez y Pablo Iglesias respecto al papel que jugará Ciudadanos en la tramitación presupuestaria.

Desde el principio de las negociaciones, las dos formaciones que sustentan al Gobierno mantienen una diferencia sobre los socios parlamentarios en los que deben apoyar el trámite de los PGE. En el PSOE quieren que las cuentas tengan el mayor apoyo parlamentario posible, un apoyo que rompa bloques y que dé al Presupuesto el barniz de consenso necesario para dotarlo de legitimidad (sobre todo teniendo en cuenta que este proyecto podría marcar la política económica de lo que resta de legislatura).

Bajo esta premisa, los socialistas apuestan por incluir en las negociaciones a Ciudadanos, toda vez que el partido de Inés Arrimadas se ha abierto a negociar con el Gobierno, tras apoyar (y salvar en algunos casos) el pasado verano las últimas prórrogas del estado de alarma decretado en marzo.

En Unidas Podemos, en cambio, entienden que el Ejecutivo debe apoyarse en esta negociación en los socios de la investidura (ERC, PNV, EH Bildu, Más País, Compromís y BNG), aquellas formaciones que aspiran, junto al Gobierno, a constituir un bloque que enfrente en el Parlamento y en la política en general al bloque de las derechas, conformado por el PP, Vox y Ciudadanos.

Para los de Iglesias y para los socios de investidura, Cs no tiene cabida en esta negociación, ya que el objetivo presupuestario, según han expresado en algunas ocasiones, es dejar atrás las "políticas neoliberales" que, a su juicio, representan los de Arrimadas. En los últimos días la vía defendida por Unidas Podemos parece haber ganado fuelle respecto a la de los socialistas, tanto por los movimientos de Ciudadanos como por los que se han producido en el seno del bloque de investidura.

Si el PSOE quiere alejarse de la política de bloques en la tramitación presupuestaria (incluyendo a Arrimadas en la ecuación), Cs parece estar ayudando a dinamitar esta posibilidad. El martes, la formación presentó una batería de exigencias (las "líneas naranjas") a cambio de apoyar el proyecto presupuestario del Ejecutivo.

Las "líneas naranjas" de Arrimadas

Más allá de las económicas, las exigencias con mayor impacto político y mediático parecen buscar el alejamiento de Sánchez de sus socios de investidura, lo que, paradójicamente, refuerza la vía Iglesias, que defiende la incompatibilidad de Cs con el resto de partidos en un mismo bloque presupuestario. En concreto, Arrimadas ha exigido al presidente del Gobierno que retire la enmienda a la ley de educación (ahora en tramitación en el Congreso) presentada junto a Unidas Podemos para que la inmersión lingüística sustituya al castellano como lengua vehicular en todo el Estado. También han exigido un compromiso "por escrito" de Sánchez sobre que "no habrá referéndum de independencia en Catalunya"

Desde el PSOE se rechazan ambas condiciones, y así lo dejó muy claro la portavoz del Grupo Socialista, Adriana Lastra, quien pidió a la formación naranja que deje de buscar excusas para no apoyar los Presupuestos. La dirigente socialista dejó muy claro que se mantendrá la enmienda que elimina el español como lengua vehicular.

La presión de Ciudadanos ha sido respondida por el bloque de la investidura con un movimiento de Bildu que allana el camino para sacar adelante los Presupuestos. El coordinador general del partido, Arnaldo Otegi, avanzó este miércoles, en una entrevista en Radio Euskadi, el 'sí' a las cuentas "si las cosas no se tuercen en la negociación".

"EH Bildu está observando una receptividad importante a sus demandas, y considera de forma sólida no solo facilitar los Presupuestos, sino de tomar una posición proactiva y favorable", anunció el dirigente vasco. El mensaje de Otegi era respondido poco tiempo después por el vicepresidente de Derechos Sociales del Gobierno, que en un tuit se mostró satisfecho con la posición de Bildu y apuntó expresamente hacia un "refuerzo" del bloque de la investidura y hacia una "dirección de Estado".

"La disponibilidad de la EH Bildu para votar sí a los PGE es una buena noticia. Demuestra responsabilidad y compromiso para avanzar con políticas de izquierdas. El bloque de la investidura se refuerza y será de legislatura y de dirección de Estado", apuntó Iglesias en sus redes sociales.

Posteriormente, en declaraciones a la salida del Congreso (tras asistir al debate de totalidad de los Presupuestos), el vicepresidente segundo insistió en su apuesta por el bloque de la investidura y en su satisfacción por el "primer 'sí' a los Presupuestos": "Es una buena noticia que llegue el primer sí a los PGE. Nuestra obligación es convertir la mayoría de la investidura en un bloque de legislatura, y en ese sentido es una buena noticia. Nos toca seguir trabajando con ERC para dejar cerrada la mayoría y, junto al resto de grupos de la investidura, creo que vamos en la buena dirección".

Iglesias se mostró satisfecho por la llegada del "primer 'sí' a los PGE" y defiende que el apoyo de Cs es "inviable"

También apuntó a que los últimos movimientos alejaban, a su juicio, a Arrimadas de la ecuación presupuestaria: "Llevamos diciendo muchos meses que era inviable el apoyo de Ciudadanos a unos Presupuestos de un Gobierno de coalición de izquierdas. Cs gobierna gracias a la ultraderecha, forma parte del bloque de Colón y al final el sentido común se impone".

No obstante, pese al anuncio de Bildu y a las exigencias de Arrimadas, el PSOE seguirá apostando por intentar conseguir los votos de Ciudadanos y, en este sentido, está dispuesto a hacer cesiones en los Presupuestos a algunas reivindicaciones planteadas por la formación naranja, pero solo en temas que afecten a este ámbito.

Es decir, desde el PSOE se rechazan las dos condiciones, ajenas a las Cuentas del Estado, que plantea la formación naranja, y así lo dejó muy claro la portavoz del Grupo Socialista, Adriana Lastra, quien pidió a la formación naranja que deje de buscar excusas para no apoyar los Presupuestos. La dirigente socialista dejó muy claro que se mantendrá la enmienda que elimina el español como lengua vehicular.

En cuanto a la segunda exigencia de Ciudadanos, fuentes socialistas indicaron que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dicho en varias ocasiones que nunca habrá un referéndum por la independencia en Catalunya, pero no contemplan plasmar por escrito ese compromiso.

Pero, si Ciudadanos no se enroca en estos postulados,  el objetivo de los socialistas sigue siendo poder contar con sus votos y va a trabajar en este objetivo. De hecho, la ministra de Hacienda indicó el martes que para el Gobierno son igual de importantes todos los grupos que se han prestado a la negociación de los Presupuestos, y que el objetivo es lograr el mayor respaldo posible. Un mensaje que repitió el miércoles desde la tribuna del Congreso durante el debate presupuestario, cuando ya se conocía el posicionamiento de Bildu.

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