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las cloacas de interior La diputada de Vox Macarena Olona se alinea con Villarejo y siembra dudas sobre el trato que recibe en prisión

La portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados ha arremetido contra el ministro del Interior por mantener el protocolo de vigilancia de las comunicaciones respecto a la reunión, este viernes, entre diputados del partido ultra y el excomisario Villarejo, en la prisión madrileña de Estremera. 

La diputada de Vox en el Congreso Macarena Olona, a su llegada este viernes al Centro Penitenciario Madrid VII, en la localidad de Estremera, donde ha acudido junto a otros compañeros de partido para entrevistarse con el excomisario José Villarejo
La diputada de Vox en el Congreso Macarena Olona, a su llegada este viernes al Centro Penitenciario Madrid VII, en la localidad de Estremera, donde ha acudido junto a otros compañeros de partido para entrevistarse con el excomisario José Villarejo. Víctor Lerena / EFE

La entrevista, este viernes, en la prisión madrileña de Estremera entre el recluso José Manuel Villarejo y la portavoz de Vox en el Congreso, Macarena Olona, que ha estado acompañada por otro miembro del partido ultraderechista, ha visibilizado la postura que Vox mantendrá en la comisión de investigación sobre la pieza 'Kitchen' en el Congreso de los Diputados: la victimización del excomisario Villajero. Olona ha declarado, a la entrada de la prisión, respecto a Villarejo: "Quieren que comparezca dentro de dos años, que ya veremos como está y si está, a la vista de las informaciones tan preocupantes que conocemos sobre el trato que recibe en el centro penitenciario".

Se suma, así, Macarena Olona a la tesis seguida por el abogado de Villarejo, Antonio José García Cabrera, que anunció la petición de una investigación sobre el "trato penitenciario" que está recibiendo Villarejo. El excomisario fue trasladado al Hospital Gregorio Marañón, de Madrid, el pasado 2 de febrero, por sufrir molestias en un ojo y fue dado de alta al cabo de cuatro días. Su letrado se quejó de que había sido dado de alta, pese a que "persisten los síntomas que obligaron al ingreso hospitalario". Y  difundió un comunicado en el que decía que Villarejo sufría "una intensa cefalea, sensación de mareo, gran dolor en la cuenca del ojo izquierdo, visión doble, pérdida de la movilidad del ojo izquierdo y caída del párpado izquierdo que sólo puede levantar con ayuda de la mano". Según expuso, tras realizársele varias pruebas, "no ha podido ser establecida la causa exacta de las lesiones que presenta, «aunque se relacionan en principio con la hipertensión arterial crónica que padece, así como con una situación de estrés profundo".

La portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados ha aprovechado la visita a Villarejo para cargar contra el ministro del Interior por no haber admitido su petición, a la que se sumó el propio Villarejo, de que la reunión dentro de la prisión no fuera intervenida. Ha dicho Olona que "teniendo en cuenta que esta visita se realiza con la finalidad de incorporar el resultado a nuestros trabajos en la Comisión del Congreso, la grabación de la misma por nuestra parte resulta esencial". Y considera que "bajo ningún concepto pueden intervenirse las comunicaciones con autoridades y tampoco limitar el derecho de quienes acudimos a grabar el encuentro".

También ha advertido la diputada de Vox antes de entrar en la prisión de que trataría de grabar la reunión para luego poder trasladarla al Congreso, y que en caso de que no se les permita, irán a los juzgados. El Juzgado de Vigilancia Penitencia decidió este jueces permitir el acceso sólo a dos personas, y no a los tres vocales de Vox más el abogado de Villarejo, tal y como solicitaban en sus alegaciones.

Las tesis de Vox no le deben resultar ajenas a José Manuel Villarejo. Hay que recordar sus vínculos en la juventud con el partido ultra Fuerza Nueva, liderado por Blas Piñar. De hecho, trabajó a las órdenes del comisario Roberto Conesa, jefe de Antonio González Pacheco, Billy el Niño, en la Brigada Político-Social del franquismo. También su amigo y mano derecha, el comisario Enrique García Castaño, alias El Gordo, trabajó con Conesa y se le llegó a conocer a García Castaño como el 'blasillo' por su estrecha relación con Blas Piñar. 

Macarena Olona ha insistido en la necesidad de que su reunión con Villarejo no fuera grabada por Instituciones Penitenciaras y ha recordado que "existe un precedente en la figura del abogado Miguel Durán", quien se entrevistó con Villarejo en la cárcel y que, tras un intento de que se grabara su comunicación, "citó la norma penitenciaria que dice que es ilegal". "Tendrán que considerar qué medidas adoptan, porque recordemos que hay un juez inhabilitado por hacer algo como lo que se pretende hacer --en referencia al exjuez Garzón--", ha dicho Olona. 

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