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La emergencia del coronavirus El Congreso, nuevo escenario del conflicto entre Sánchez y Ayuso por el estado de alarma

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, acude este jueves al Pleno de la Cámara Baja para informar al Parlamento del estado de alarma decretado la pasada semana, una medida que la presidenta de la Comunidad de Madrid estudia llevar a los tribunales al considerarla un "atropello" que invade competencias autonómicas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conversa con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante el acto organizado con motivo del Día de la Fiesta Nacional. - EFE
Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso en una imagen el pasado 12 de octubre / EFE

El conflicto existente entre el Gobierno de la Comunidad de Madrid y el Ejecutivo central hace ya tiempo que pasó de ser un problema ceñido al ámbito autonómico a tener una dimensión estatal, pero este jueves dará un paso más allá y llegará hasta el mismo Congreso.

La presidenta de la Cámara Baja, Meritxell Batet, anunció que el ministro de Sanidad acudirá este jueves al Parlamento para informar a sus señorías del estado de alarma decretado la pasada semana para contener los contagios de covid-19 en Madrid. Se trata de un procedimiento ordinario referido al estado de alarma que obliga al Ejecutivo a dar explicaciones al Congreso cuando utiliza esta herramienta.

La última vez que se llevó a cabo este procedimiento fue en marzo, cuando el Gobierno declaró un estado de alarma que provocó el confinamiento total de la ciudadanía durante varios meses, en los momentos de mayor emergencia sanitaria del coronavirus. Sin embargo, todo apunta a que en esta ocasión tanto el foco del debate como el tono empleado serán distintos.

El conflicto entre el Gobierno de la Comunidad de Madrid y el Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez monopolizarán, previsiblemente, el debate que tendrá lugar en el hemiciclo. Y no solo porque la alarma haya sido declarada en este momento por la situación que atraviesa Madrid, sino también porque el enfrentamiento entre la presidenta autonómica Isabel Díaz Ayuso y el Gobierno central se ha convertido en el punto de fricción principal entre Ejecutivo y oposición a nivel estatal.

El propio líder del PP, Pablo Casado, anticipó la deriva que puede tomar el debate sobre el estado de alarma en la sesión de control al Gobierno de este miércoles, donde achacó a Sánchez "no tener valentía" por "enviar" a Illa a defender el estado de alarma a la Cámara Baja en lugar de ser el propio presidente el encargado de hacerlo.

Sánchez sí que fue el encargado de comunicar la aplicación de esta medida al Congreso el 18 de marzo en una sesión en la que anunció que no habría unos Presupuestos para 2020 y que el objetivo era trabajar en unas cuentas de "reconstrucción" para 2021, una vez se hubiera superado la emergencia sanitaria de la pandemia.

El "sacrificio y unión" de Sánchez en marzo

La intervención del presidente en marzo estuvo repleta de llamamientos a la unidad. "Una pandemia de estas características no distingue entre ideas o fronteras, es un enemigo de todos, y por todos debe ser combatido. Este Gobierno mantiene una confianza absoluta ante la excelencia de las administraciones autonómicas y locales. Todas y cada una de ellas están preparadas. Estoy pidiendo sacrificio y unión, sé muy bien lo que estoy pidiendo", dijo entonces.

Siete meses después, el contexto político es totalmente distinto. La ruptura y el enfrentamiento con el Gobierno de la Comunidad de Madrid son totales, y el PP parece haber situado a Ayuso como la principal figura de oposición contra Sánchez, en detrimento de un Pablo Casado que este jueves no tendrá la oportunidad de debatir con el presidente.

El Ejecutivo central decidió declarar el estado de alarma tras tumbar el Tribunal Superior de Justicia de Madrid las medidas establecidas por Sanidad (y aprobadas en el Consejo Interterritorial de Salud) para limitar la movilidad en la ciudad de Madrid y en otros municipios.

Sánchez trató de ponerse en contacto el día antes con la presidenta madrileña para cerrar una reunión con el objetivo de llegar a un acuerdo que estableciera nuevas restricciones, pero, a pesar de que hubo una llamada entre ambos dirigentes, no hubo ningún pacto.

Illa mantuvo la semana pasada un enfrentamiento con la diputada del PP Ana Pastor en la Comisión de Sanidad

La declaración del estado de alarma fue duramente criticada por el Ejecutivo autonómico, que, según avanzó la propia Ayuso, no descarta llevarla a los tribunales. La presidenta calificó la decisión de Sanidad como un "atropello" y acusó al Gobierno de invadir las competencias de la Comunidad de Madrid.

También el ministro del ramo elevó el tono contra Ayuso y justificó la declaración de la alarma: "Ayuso ha decidido no hacer nada. La paciencia tiene un límite", defendió. En la última comparecencia del ministro de Sanidad en el Congreso, Illa protagonizó un enfrentamiento con la diputada del PP Ana Pastor, cuando ésta exigió su dimisión y puso en duda la veracidad de las cifras del Gobierno: "Debería pedir disculpas a los españoles y anunciar que no le queda un día más en el Ministerio de Sanidad. Usted ha perdido la razón sanitaria y la razón jurídica; reflexione sobre lo que está haciendo", le espetó la parlamentaria conservadora.

"He echado en falta un cierto tono de humildad en usted. Su formación política está dirigiendo la sanidad en cinco comunidades, y en concreto en la que presenta unos datos más preocupantes. Y, digo yo, algo tendrá que ver quién gestiona esta comunidad autónoma", le respondió Illa. El ministro expresó su malestar por las acusaciones de Pastor sobre las cifras de contagios del Gobierno: "No le tolero que diga que oculto datos a esta comisión y que le tomo el pelo a esta Cámara; no está a la altura de su desempeño parlamentario habitual, a no ser que el que conocíamos hasta hoy fuera una ficción".

Este jueves, Illa abrirá el debate para explicar los motivos por los que se ha declarado el estado de alarma y las medidas contenidas en el mismo. Los portavoces de los grupos tendrán un turno de 15 minutos para responder, y cinco minutos más en el caso de que quieran hacer uso de un turno de réplica. El ministro puede intervenir en cualquier momento y sin límite de tiempo.

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