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Elecciones 2019 La constitución de las Cortes retratará a los partidos a cinco días de municipales y autonómicas

Los grupos deberán establecer alianzas y conceder apoyos para designar a los miembros de la Mesa, incluida la Presidencia. El decreto de convocatoria de elecciones fija la constitución del Parlamento el día 21 de mayo.

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La presidenta del Congreso, Ana Pastor (d) y el resto de miembros de la Mesa realizan un recuento de votos / EFE

El calendario electoral es complicado y caprichoso, y, entre otras coincidencias y hechos inéditos en la política española, obligará a los partidos a definir públicamente el sentido de sus primeras alianzas en el Congreso a pocos días de la celebración de las elecciones autonómicas y municipales. Esto se produce porque el acto de constitución de las Cortes coincide en el tiempo con los últimos días de campaña de cara a los comicios, unas jornadas que serán cruciales para que los electores decidan su voto.

El decreto de convocatoria de elecciones fija la fecha de la constitución del nuevo Parlamento en el 21 de mayo (martes). Cinco días después, el 26 de mayo (domingo), los ciudadanos acudirán a las urnas para elegir a sus representantes en los parlamentos autonómicos y en sus municipios, y lo harán sabiendo cuál ha sido la primera decisión política en cuanto al establecimiento de alianzas que han tomado los partidos.

Durante la sesión de constitución del Congreso, los grupos elegirán a los miembros que van a formar parte de la Mesa, órgano clave para controlar los procedimientos y los tiempos políticos de las iniciativas que se tramitan. La Mesa está compuesta por el presidente, cuatro vicepresidentes y cuatro secretarios, y su elección, según recoge el Reglamento de la Cámara Baja se realiza mediante proposición directa de los diputados y por mayoría; es decir, los diputados proponen y votan los nombres.

En el caso de la Presidencia, cada parlamentario escribe un nombre en una papeleta, resultando elegido el que obtenga el voto de la mayoría absoluta de los representantes de la Cámara. Si no hubiera una mayoría absoluta, se repetiría el proceso entre los dos nombres que hubieran tenido más apoyos en la primera votación, y resultará elegido el que obtenga más votos.

Con este sistema se garantiza que de la sesión constitutiva de las Cortes salga elegida una Mesa del Congreso. Esto es así porque las posibilidades de bloqueo son prácticamente inviables. Solo se daría una situación de bloqueo si en la segunda votación los candidatos que hayan pasado la primera vuelta logran un empate técnico a votos (algo muy poco probable). Incluso si esta remota situación se llegara a dar, el Reglamento establece que "se celebrarán sucesivas votaciones entre los candidatos igualados en votos hasta que el empate quede dirimido", luego los partidos están obligados a constituir la Mesa.

Tras la elección de la Presidencia, se escoge a los vicepresidentes y a los secretarios. Los cuatro vicepresidentes se eligen simultáneamente. Cada diputado escribe solo un nombre en la papeleta y resultan elegidos, por orden sucesivo, los cuatro que obtengan mayor número de votos. Los secretarios son designados de la misma manera.

Este sistema permite que los grupos, a través de alianzas y de apoyos, puedan repartirse los puestos en la Mesa. Por eso la elección de los miembros del órgano se ha situado como uno de los precedentes y de los signos más fiables de cara a las sesiones de investidura, donde el Parlamento debe escoger al presidente del Gobierno.

En la constitución de las Cortes de la anterior legislatura (en julio de 2016), el PP y Ciudadanos establecieron un reparto con el que lograron la mayoría en el órgano. Los de Albert Rivera apoyaron la designación de Ana Pastor como presidenta de la Cámara (que salió adelante con 169 votos a favor y el voto en blanco de grupos como ERC, PNV, CDC o Bildu) y a cambio, gracias a los votos del PP, se quedaron con dos de los puestos de la Mesa, incluido el de vicepresidente primero.

La designación de la Mesa, un precedente estratégico

A pesar de tener la mitad de diputados que Unidos Podemos, y algo más de un tercio de los diputados del PSOE, Ciudadanos obtuvo los mismos representantes en la Mesa que estos dos grupos, es decir, dos (los socialistas se quedaron con la vicepresidenta y el secretario segundos, y Podemos con la vicepresidenta cuarta y el secretario tercero). Este pacto en el órgano del Congreso marcó la estrategia a seguir por los de Rivera en la investidura del presidente del Gobierno. En Cs se habían mantenido en el "no" a Mariano Rajoy durante la campaña, pero la votación de los miembros de la Mesa empezó a cambiar el rumbo de las decisiones del grupo (que acabó apoyando la investidura del líder de los conservadores).

El 21 de mayo, dada la aritmética parlamentaria que auguran las encuestas, los grupos deberán establecer alianzas para designar a los miembros de la Mesa, lo que, posiblemente, marcará el primer paso de una hoja de ruta de bloques políticos, y lo que, seguro, obligará a los partidos a retratarse cinco días antes de las elecciones autonómicas y municipales. 

Desde grupos como el del PSOE o el de Unidos Podemos estarán atentos a la posibilidad de que Ciudadanos y PP reediten su pacto para la constitución de la Mesa y de si estos grupos, finalmente, necesitan (y aceptan) los votos de Vox para hacerse con el control del órgano. Los de Casado y los de Rivera, por su lado, estarán pendientes de comprobar si la estrategia de Pedro Sánchez para la Mesa de la Cámara pasa por los partidos independentistas. En medio, una campaña electoral y el futuro de muchas comunidades autónomas y municipios marcado por las alianzas políticas.

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