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Unas cuentas decisivas PP y Cs arrancan en Andalucía la batalla para aprobar un presupuesto "realista" que depende de la ultraderecha

Moreno cumple con sus previsiones y, aunque inicia ya el proceso de aprobación de las cuentas, las someterá al escrutinio parlamentario tras las municipales

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El presidente andaluz Juanma Moreno (d), el vicepresidente Juan Marín (c), y el consejero de Presidencia Elías Bendodo (i), se felicitan tras la aprobación en el pleno del Parlamento de Andalucía para reformar el Estatuto de Autonomía. / EFE - JULIO MUÑOZ

El presidente de la Junta, Juanma Moreno (PP), y el vicepresidente, Juan Marín (Ciudadanos), arrancaron esta mañana, a las puertas de las municipales del 26 de mayo en las que se la juegan sus alcaldes, la batalla para aprobar el presupuesto para lo que queda de año y para dejar bien orientado el del año próximo, lo que, asegurará, Vox mediante, la estabilidad del Ejecutivo andaluz hasta, al menos, finales del año 2020. En un foro organizado por el diario ABC, Moreno manifestó que sus cuentas, las primeras que presentará el Gobierno de coalición que liquidó la hegemonía socialista en Andalucía, son “súper realistas” y “se ejecutarán”. “Ni hemos hecho trampas al solitario ni hemos pintado partidas que luego no se ejecutarán”, agregó.

Moreno dijo que el presupuesto autonómico, el mayor de todas las Comunidades, alcanzará los 36.465 millones de euros para este año; añadió que crecerá “en torno a un cinco por ciento” respecto al pasado, y afirmó que será, por tanto, expansivo. “Hemos buscado el dinero necesario debajo de las piedras y alfombras”; “hablamos de 1.700 millones más que en 2018, de los que más de 1.000 millones se destinarán a sanidad, educación y políticas sociales”, aseguró el presidente. Las cuentas contemplan una previsión de un 0,1 por ciento de déficit, y, según Moreno, se sustentan en tres pilares básicos: “la eficiencia en el gasto, la prioridad en las políticas sociales y el fortalecimiento de la economía para crear empleo”.

Los plazos para su aprobación son los siguientes, según dijo el presidente: este jueves, el Ejecutivo remitirá el proyecto de ley al Consejo Consultivo, para que pueda ser aprobado el 30 de mayo por el Consejo de Gobierno y el día siguiente, el 31, sea remitido al Parlamento andaluz para su tramitación. Es decir, traducido: que hasta después de las municipales, sólo se conocerán los detalles que quiera el Ejecutivo.

Así, Adelante Andalucía considera: "Antes de las municipales no habrá presupuestos porque las derechas quieren ocultar recortes y contención del gasto como resultado de su política fiscal. La poca información disponible demuestra que teníamos razón. El aumento del 5% es un espejismo. Además se elige una senda de déficit más rígida y severa que la deseable. Austeridad".

300 millones más

La expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, hoy en la oposición, manifestó al respecto que Moreno lo que pretende es “interrumpir e interferir” en una campaña electoral, la de las municipales, con unos presupuestos “mentirosos”. “Hace unos días el consejero de Hacienda dijo que los presupuestos iban a ser feos, que no iban a ser bonitos, y, sin embargo, Moreno habla hoy de unos presupuestos que son todo lo contrario”: ¿Quién miente? O él o el otro”, dijo Díaz en Villanueva del Trabuco (Málaga), según recoge Europa Press.

El presupuesto que anunció Moreno proyecta casi 300 millones más (un incremento del 4,1%, 1.400 millones) que las cuentas que tenía preparadas el Gobierno de Díaz para el caso de que hubiera ganado las elecciones el pasado 2 de diciembre. Con una bajada de impuestos por en medio, los socialistas se preguntan de dónde salen esos 300 millones. Y al respecto de los 1.000 millones de aumento en el gasto social anunciados por Moreno argumentan que se trata en realidad de subidas salariales ya acordadas con los representantes de los trabajadores.

Así, ponen como ejemplo, que el año que viene la subida en el capítulo I -el que recoge los gastos de personal: los salarios de los empleados públicos, entre los que están los profesionales de la medicina y de la docencia, además de los funcionarios de la administración- en Salud será de 316 millones; en educación, de 247 millones de euros; en igualdad, de 22 millones. Los socialistas añaden que, además, en educación toca renovar los libros de texto gratis de los que disponen los estudiantes en Andalucía, lo que supondrá un gasto social también.

Uno de los caballos de batalla que ha venido utilizando Moreno para tratar de demostrar una supuesta negligencia de la administración anterior ha sido la falta de ejecución presupuestaria. Así que, a la hora de anunciar las cuentas, hizo especial hincapié en que las suyas no serán un brindis al sol, sino que son “una apuesta creíble, solvente y equilibrada”.

Sin embargo, por mucho que el presidente se esfuerce en gastar todo lo pintado, eso dependerá siempre, según los expertos consultados, de que los ingresos sean efectivamente los previstos. La regla de estabilidad indica que el Gobierno solo se puede gastar los ingresos que efectivamente tenga. Este ha sido un condicionante importantísimo para todas las administraciones en estos últimos tiempos. Por supuesto, existe la posibilidad, puede suceder, que la Junta ingrese más de lo proyectado y las cuentas se ejecuten en su totalidad.

El apoyo de Vox

Para aprobar el presupuesto y, por ende, garantizar la estabilidad de su Ejecutivo, Moreno necesita a Vox, el partido de ultraderecha, que aún no le ha dado el sí, quiero, aunque ha dado síntomas -al votar a favor de la bajada de impuestos a quien más tiene y quién más de que votarán a favor de las cuentas. Moreno y Marín se esforzaron en señalar que negociarán con todos los grupos políticos para sacarlo adelante y se abrieron a modificaciones durante el trámite parlamentario.

“Aceptaremos algunas enmiendas de los grupos aunque otras las declinaremos”, dijo el presidente de la Junta. Sin embargo, parece muy difícil que PSOE o Adelante Andalucía le vayan a aprobar las cuentas al Gobierno de PP y Ciudadanos. Así, Moreno llamó a su aliado -el partido ultra- a “estar a la altura” y a no “limitar, trocear e hipotecar” el proyecto de las derechas para Andalucía. “Sería un error que pagaría el conjunto de los andaluces”, afirmó Moreno.

El presidente es bien consciente de que estas cuentas son “la prueba del algodón” del experimento andaluz y de que, con ellas, se juega “la credibilidad “ de lo que él mismo llama “el cambio”.

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