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La nueva regularización de la fortuna opaca de Juan Carlos I deja un reguero de dudas

Este nuevo movimiento del emérito deja muchas preguntas y pocas certezas: ¿Por qué ahora? ¿De dónde salen esos cuatro millones de euros? ¿Han actuado como debían la Agencia Tributaria y la Fiscalía? ¿Está el emérito preparando su vuelta?

El rey Juan Carlos I, a su llegada al XII Encuentro COTEC Europa celebrado en el Palacio Nacional de Mafra, en Portugal, en febrero de 2018. AFP
El rey emérito en una imagen de archivo . (Fuente: Imágenes Cedidas).

El rey Juan Carlos I ha pagado algo más de cuatro millones de euros, en concreto 4.395.901,96 euros, para saldar la deuda tributaria que tenía con Hacienda por el dinero del que se benefició de la fundación Zagatka para el pago de vuelos privados entre 2003 y 2018. 

La segunda regularización fiscal del rey emérito en menos de tres meses –hizo otra en diciembre por 678.000 euros– ha sido celebrada por la derecha y el PSOE como un gesto de normalidad que demuestra que España es un Estado en el que las instituciones funcionan. Mientras, Podemos y las fuerzas nacionalistas ven en esta nueva regularización una nueva muestra de corrupción por parte del anterior jefe del Estado. EH Bildu, ERC, Junts, Pdecat, CUP y BNG ya han pedido la solicitud de comparecencia de la ministra de Hacienda, la Fiscalía anticorrupción y el Director de la Agencia Tributaria para explicar en qué circunstancias, condiciones y términos se ha producido la "regularización" de estos cuatro millones de euros.

Más allá de las reacciones políticas –previsibles, por otra parte–, esta nueva regularización del rey emérito por rentas no declaradas durante varios ejercicios en pagos en especie sujetos a tributación que ascienden a ocho millones de euros, deja unas cuantas preguntas en el aire. ¿De dónde salen exactamente esos cuatro millones de euros? ¿Por qué ahora? ¿Qué han estado haciendo en estos meses la Agencia Tributaria y la Fiscalía, que ha llegado a abrir hasta tres investigaciones al rey Juan Carlos? ¿Es este un movimiento para preparar la vuelta del emérito a España? ¿Qué ocurre con la Fundación Zagatka, la sociedad que supuestamente utilizó Juan Carlos I a través de su primo Álvaro de Orleans para ocultar el cobro de comisiones ilegales?

Preguntas sin una respuesta clara muchas de ellas. Dice la vicepresidenta Carmen Calvo que la regularización es ejemplo de que España "es un Estado de Derecho riguroso", pero la sensación que están dando las instituciones públicas, sobre todo la Fiscalía y la propia Agencia Tributaria, es que van a remolque de un monarca expatriado (para otros exiliado) en Abu Dabi desde el pasado mes de agosto y que decide cuando le viene mejor pagar o que al menos se le da la opción de pagar antes de actuar con toda la fuerza del Estado contra él. 

La regularización efectuada ante "las autoridades tributarias competentes" ya ha sido satisfecha e incluye intereses de demora y recargos, ha informado en un comunicado el abogado del rey emérito, Javier Sánchez-Junco. "La presentación de las autoliquidaciones complementarias se corresponde con las rentas derivadas de la asunción, por la fundación Zagatka, de determinados gastos por viajes y servicios realizados por Su Majestad. de lo que podrían derivar determinadas obligaciones tributarias que han quedado regularizadas", añade la nota del representante legal del emérito.

De esta forma, el rey emérito esquiva el delito fiscal, tal como prevé el artículo 305.4 del Código Penal. En dicho artículo se especifica lo siguiente: "Quedará exento de responsabilidad penal el que regularice su situación tributaria, en relación con las deudas a que se refiere el apartado primero de este artículo, antes de que se le haya notificado por la Administración tributaria la iniciación de actuaciones de comprobación tendentes a la determinación de las deudas tributarias objeto de regularización".

Otra duda que surge es sobre el origen del dinero. ¿Dónde tenía guardados Juan Carlos I cuatro millones de euros para desembolsarlos así, sin aparente dificultad? Al parecer no los tenía, se los han prestado. Según una información de la Cadena Ser, esos cuatro millones son un dinero prestado "por parte de un grupo de empresarios y amigos españoles del rey emérito". La Ser añade en su información que estos préstamos "han sido debidamente formalizados ante la Agencia Tributaria de la Comunidad de Madrid, hace aproximadamente un mes. 

Sin embargo, hay más preguntas que sobrevuela el ambiente: ¿Por qué no revela Juan Carlos I todo su patrimonio? ¿Por qué Hacienda no ha abierto ninguna investigación? ¿Está siendo diligente la Agencia Tributaria? La Agencia Tributaria de momento guarda silencio, pero no lo hace el presidente del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda, Carlos Cruzado: según él, el nulo interés de Hacienda en investigar la fortuna oculta del rey emérito, amasada a golpe de comisiones ilegales, demuestra una falta de diligencia por parte de la institución.

"A la vista de lo que se viene publicando desde hace ya al menos dos años, la Agencia Tributaria debería haber abierto ya actuaciones. Nosotros lo dijimos desde el primer  momento y seguimos sin entender que siga sin hacerlo. Eso ha posibilitado que el rey Juan Carlos haya podido presentar las dos regularizaciones y así evitar ser acusado de delito fiscal", sostiene Cruzado en conversación con Público.

"Ahora, sin embargo, viene la segunda parte: la Agencia Tributaria tiene que comprobar que esas regularizaciones son completas y veraces", matiza el presidente de Gestha. Cruzado asegura que Hacienda deberá investigar el origen de ese dinero con el que se ha hecho la regularización y certificar que, efectivamente, procede de unos préstamos.

¿Habrá una tercera regularización? Esta pregunta sí tiene respuesta: Cruzado no lo ve muy probable, entre otras razones, "porque esta segunda regularización ya está afectando a distintos ejercicios del IRPF. Si el emérito hiciera una tercera regularización estaría demostrando que esta segunda no estaba completa"

Un posible regreso a España

Tras este nuevo pago, también se han alzado numerosas voces reclamando desde la política y desde los medios de comunicación que el rey Juan Carlos pueda regresar a España. Casi nadie duda de que este nuevo paso del emérito va en esa dirección. Algunos desde España ya están preparando el terreno. 

Lo cierto es que esta nueva regularización se ha producido la misma semana que en el Congreso se glosó y alabó la figura de Juan Carlos I por su papel en el golpe de Estado del 23-F, cuyo cuadragésimo aniversario se celebró hace apenas tres días. El pasado martes, por primera vez en meses, el rey Felipe VI se refirió a su padre pero sólo para elogiarlo por lo que hizo en aquel día. Quizás el momento elegido por el emérito para la nueva regularización, o al menos el momento en que se ha hecho público, no sea casual. 

Sin embargo, estas regularizaciones a cuentagotas o por fases tienen también su contrapartida: dan la sensación de que hay mucho más. La pregunta surge inevitable, ¿habrá una tercera regularización? ¿Cuánto de la fortuna oculta del rey Juan Carlos queda por salir a la luz? 

Demasiadas preguntas sin respuesta. 

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