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EH Bildu profundiza en su estrategia de partido responsable y se ofrece al PNV para pactar los Presupuestos de Euskadi

La coalición independentista abre también la puerta a apoyar las Cuentas vascas tras dar el "sí" al proyecto presupuestario del Gobierno de PSOE y Unidas Podemos. Analistas destacan el creciente protagonismo de la formación.

Maddalen Iriarte
La portavoz de EH Bildu en el Parlamento Vasco, Maddalen Iriarte, durante el pleno de control celebrado este viernes 26 de noviembre en Vitoria. David Aguilar / EFE

Dos ciudades, dos parlamentos y una misma voluntad. Con poco menos de 24 horas de diferencia, EH Bildu ha conseguido esta semana acaparar los focos de Madrid y Vitoria. Todo ello por su decisión de apoyar primero los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y por anunciar después que no pedirá la devolución de las Cuentas vascas, abriendo así la posibilidad de dar también el sí en la Cámara autonómica. Todo está abierto.

Poco menos de una semana después de enseñar su fuerza movilizadora en las calles de Bilbao, EH Bildu ha activado los mecanismos necesarios para demostrar también su capacidad negociadora en las instituciones. La hoja de ruta definida por la coalición independentista es clara: su mano tendida está abierta para llegar a acuerdos allá donde esté presente. 

El primer gesto tuvo lugar en Navarra. El Gobierno Foral que dirige María Chivite (PSN) logró cerrar un acuerdo con EH Bildu para facilitar la aprobación de sus Presupuestos de 2020, algo que se repitió con el proyecto de este año y que ha vuelto a ocurrir este mismo mes de noviembre de cara a las nuevas Cuentas del Ejecutivo navarro para 2022. La coalición abertzale se ha consolidado así como un actor político clave en la gobernabilidad de esa Comunidad. 

Luego de cerrar por tercer año consecutivo un acuerdo con Chivite, EH Bildu se centró en demostrar su capacidad negociadora en Madrid. El pasado lunes, con la imagen de la gigantesca manifestación de Bilbao detrás, Arnaldo Otegi comunicó que la representación de la izquierda independentista vasca en el Congreso daría el sí a las Cuentas del Gobierno, tras alcanzar una serie de acuerdos en torno al llamado escudo social.

Ni sí, ni no

Mientras tanto, a unos 360 kilómetros del Congreso se producían otros hechos igualmente significativos que tenían también a EH Bildu como protagonista. Bajo absoluta discreción, la formación soberanista mantuvo abierto el diálogo con el Gobierno Vasco para tratar de llegar a un acuerdo en materia de Presupuestos autonómicos. De momento no ha habido un sí, pero tampoco con un no.

"La verdadera generosidad con el futuro es darlo todo en el presente", había afirmado Otegi el pasado sábado al concluir la movilización en la capital vizcaína. Desde el atril y delante de decenas de miles de personas, el coordinador general de EH Bildu volvió a referirse a las "ventanas de oportunidades" que, a su juicio, existen ahora mismo en la política estatal con el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos". "Vamos a saber aprovecharlas", avisó.

Pocas horas antes de que se cerrara el plazo para la presentación de enmiendas a la totalidad, la coalición anunció que mantendría la mano abierta para seguir negociando. "Estos no son los presupuestos que necesita el país, no son nuestros presupuestos. Pero hay posibilidad de mejorarlos y se nos ha abierto una puerta para ello", afirmó Maddalen Iriarte en el Parlamento Vasco. 

Para Jule Goikoetxea, profesora del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad del País Vasco (UPV) e investigadora de la Universidad de Oxford, la estrategia política de EH Bildu en Madrid y Vitoria tiene un mismo componente: "ser relevante en las instituciones".

Asier Blas, director del Departamento de Ciencia Política y de la Administración de la UPV, sostiene que los pasos simultáneos dados esta semana en el Parlamento Vasco y en el Congreso apuntan precisamente a "seguir perfilando una imagen de partido responsable que facilita la gobernabilidad en Euskadi, Madrid o Iruñea". 

Esa apuesta por demostrar su capacidad de actuación como "partido responsable" interpela al PNV. En tal sentido, Goikoetxea destaca que la formación de Iñigo Urkullu busca "introducir el marco de que EH Bildu no es un partido fiable", ante lo cual la izquierda independentista "intenta dar una imagen responsable, demostrando que tiene margen para negociar y entrar en las instituciones".

"En general, podríamos decir que sigue perfilando su perfil pragmático y más moderado, porque seguramente entienden que es el perfil que les facilitará llegar al Gobierno", añade por su parte Asier Blas

Marcos y límites

Ahí está precisamente el terreno de esta batalla particular. En realidad, el Gobierno autonómico no necesita los votos de EH Bildu –ni de ningún otro partido de la oposición para aprobar las cuentas–, debido a que PNV y PSE llevan las riendas de la gobernabilidad en Euskadi con mayoría absoluta.

Durante los próximos días se verá hasta dónde está dispuesta a llegar la coalición independentista y, al mismo tiempo, cuáles serán los límites que pondrá el Gobierno de Urkullu a la hora de introducir modificaciones de peso en las Cuentas. 

Con estos elementos sobre la mesa, Goikoetxea cree que se trata de una "lucha simbólica y discursiva" que pasa, precisamente, por "crear marcos". En cualquier caso, cree que "las campañas comunicativas tiene que ser mejor", ya que considera que EH Bildu no ha llevado este asunto "de manera eficaz" a nivel comunicativo, de forma tal que "no se ha entendido bien desde fuera".

"Esto es algo que se podría mejorar de cara a todos los partidos en general cuando están negociando los Presupuestos: deberían ser más claros y pedagógicos", remarcó la investigadora.

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