Las elecciones en Extremadura, un experimento alentado por Feijóo con muchos riesgos
Los comicios autonómicos adelantados por María Guardiola podrían dar más poder a la extrema derecha y debilitar a Feijóo si el PP no logra mayoría absoluta.

Madrid--Actualizado a
Se atribuye a Helmuth von Moltke la frase "ningún plan sobrevive al primer contacto con el enemigo". Dicha por un militar prusiano del XIX, viaja hasta la Extremadura de 2025 para cobrar sentido de nuevo. La presidenta María Guardiola denunció durante varios meses la ingobernabilidad y el bloqueo parlamentario en la Asamblea de Extremadura, incapaz de aprobar unos presupuestos autonómicos tras la negativa de Vox de pactar nada con el PP. La presidenta se lanzó así a unas elecciones adelantadas en una decisión que se interpretó como un claro mensaje de Alberto Núñez Feijóo a Pedro Sánchez: si no logras unos presupuestos, convoca elecciones.
El PP pensaba que ampliaría su número de votantes, que rondaría la mayoría absoluta en un histórico bastión socialista y, de paso, que Feijóo daría una lección de principios a Sánchez. Sin embargo, el último CIS antes de iniciarse la campaña electoral atisba que eso podría no ocurrir. La única novedad que tendría la política extremeña es que la extrema derecha duplicaría sus escaños. El PP ampliaría su distancia frente al PSOE, pero dependería de un Vox más fuerte que antes. Lo dejó entrever Helmuth von Moltke: la mejor de las teorías se deshilacha cuando abandona el papel y se traslada al campo de juego.
El 21 de diciembre son las elecciones autonómicas en Extremadura y su campaña electoral arranca el próximo viernes, fecha que además coincide con el cumpleaños de la presidenta María Guardiola. Nada indica que la candidata vaya a sufrir para revalidar la presidencia, pero tampoco hay indicios de que el atasco parlamentario fruto de la ruptura con Vox y PSOE vaya a solventarse. Los comicios vienen marcados por cinco ideas que sobrevolarán actos de campaña e intervenciones políticas.
1. María Guardiola rehúye el debate electoral en TVE
La presidenta se ha negado en redondo a participar en el debate electoral que ofreció RTVE. Guardiola se sumó a la ofensiva que el PP tiene contra la televisión pública y tildó de "instrumentalización descarada" por parte de Moncloa la propuesta de un debate con PSOE, Vox y Unidas por Extremadura, las otras tres fuerzas que actualmente tienen representación parlamentaria.
Guardiola se negaba al debate mientras el resto de candidatos veían con buenos ojos la propuesta. En cambio, sí ha aceptado la oferta de debatir en Canal Extremadura con otras diez fuerzas políticas (seis de ellas sin representación parlamentaria), donde las intervenciones apenas pueden superar el minuto. La misma Guardiola tildó de "conga" este formato cuando estaba en la oposición, pero ahora es el único que pasa su filtro. El encuentro tendrá lugar el 11 de diciembre y será la única oportunidad de ver a la presidenta confrontando con sus rivales políticos.
2. La difícil campaña del PSOE
Miguel Ángel Gallardo, el candidato elegido por el PSOE, tiene una campaña electoral de lo más complicada. Fue nombrado diputado de la Asamblea de Extremadura en lo que se interpretó como una jugada para estar aforado en el caso de David Sánchez, hermano del presidente, acusado de presunto delito de prevaricación y tráfico de influencias tras lograr una plaza de coordinador de las actividades de los conservatorios de la Diputación de Badajoz. Finalmente el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura tumbó por “fraude de ley” el aforamiento y Gallardo deberá sentarse en el banquillo de los acusados junto a David Sánchez el próximo 9 de febrero.
El CIS revela que el líder socialista es, con diferencia, el candidato que peores valoraciones obtiene. Al calificarles del 1 al 10, el 34% del electorado le pone la peor nota, un 1, muy lejos del resto de políticos. En valoración media está prácticamente empatado con Óscar Fernández Calle, el candidato de Vox. Sin embargo, desde el PSOE extremeño defienden su inocencia. Antonio Rodríguez Osuna, alcalde de Mérida y portavoz del comité electoral para la campaña, es claro: "Gallardo es inocente. Desde que es elegido secretario general es cuando ha habido una ofensiva judicial de Manos Limpias, Vox y PP. Este juicio debería haberse resuelto por el contencioso administrativo y lo han llevado por la vía penal, es un caso claro de lawfare", declara el alcalde a Público. Desde el PSOE tampoco niegan la evidencia y creen que están "marcados" por la polémica de su candidato.
PP y Vox no dudan en ver a Gallardo como un líder que ha buscado el aforamiento para escapar de la Justicia. Tampoco en Unidas por Extremadura tienen una opinión positiva del socialista. Irene de Miguel, portavoz de la formación progresista, es clara: "Ha actuado como un presidente cacique, nosotros fuimos los primeros en levantar la voz y decir que ha habido trafico de influencias. Pero tratar esto por lo penal nos parece fuera de la realidad, más cuando se destapó hace siete años. Tiene un objetivo claro que es contribuir a ese ataque judicial y golpismo que vemos por todos lados", apunta.
3. Extremadura, un "laboratorio" de ideas de Feijóo
PSOE y Unidas por Extremadura no tienen dudas de que la decisión de María Guardiola de adelantar elecciones tiene en su origen presiones desde Génova. "Es un experimento desde Madrid y utilizan Extremadura como laboratorio", aseguran fuentes socialistas de Extremadura. Feijóo quiso hacer ver que el Partido Popular va a elecciones antes que prorrogar presupuestos, algo que Pedro Sánchez ha hecho ya en dos ocasiones. Esa relación de ideas hace que la oposición interprete que desde Madrid se deciden los designios de Extremadura. En Cantabria y Aragón tampoco hay presupuestos autonómicos y no se han convocado elecciones de momento.
En Unidas por Extremadura creen que Guardiola, además de contentar a Feijóo, ha buscado ahondar en la crisis del PSOE con Gallardo: "El adelanto electoral tiene más que ver con la situación del PSOE que con la gobernabilidad de Extremadura", afirma Irene de Miguel.
4. La energía nuclear y el peligro de la abstención
La central nuclear de Almaraz se ha metido de lleno en la campaña electoral ahora que las empresas propietarias han pedido al Gobierno la prórroga de la central. María Guardiola ha salido a defender sin matices la planta, al igual que todo el PP exige la extensión de vida de las centrales a pesar de que las mismas empresas pactaron el calendario de cierre en 2019. El PSOE, que desde el Gobierno ha sido contundente y mantiene su postura pese a las presiones, es mucho más tibio en Extremadura sobre el cierre de Almaraz.
Algo que preocupa a los partidos de la oposición es que la abstención se dispare o se mantenga en números muy altos. En las dos últimas elecciones autonómicas, alrededor del 28% de los extremeños no acudió a votar. PSOE y Unidas Podemos creen que una alta participación les beneficia. El CIS revela, sin embargo, cierto hartazgo de la ciudadanía con los políticos. El 45% de los encuestados reconoce que sigue con muy poco o ningún interés las noticias y la crisis de liderazgo en la izquierda se demuestra con otro dato: el 15% de los encuestados reconoce que va a ir a votar únicamente para intentar frenar a la derecha, no porque le motive el proyecto de la izquierda.
5. El auge de Vox
La extrema derecha crece en cada encuesta, tanto a nivel local como nacional. Santiago Abascal ha conseguido que el PP haga seguidismo de las medida de Vox en el País Valencià, donde Juanfran Pérez Llorca fue investido president tras hacer un discurso negacionista del pacto verde europeo y contra la migración.
El CIS vuelve a disparar a Vox en Extremadura, donde duplicaría sus actuales cinco diputados. La formación ganaría peso en las negociaciones con el Partido Popular a pesar de que los extremeños muestran preocupación por el paro, las infraestructuras (tren, peajes), la sanidad y la vivienda. Tan solo el 1,3% de los encuestados considera la migración como el principal problema de la región, pero Vox ha sabido incorporar su discurso a cuestiones transversales.
En este sentido, Irene de Miguel es clara: "O Guardiola pierde las elecciones o va a necesitar a Vox para gobernar, y eso nos va a llevar a una situación de inestabilidad y de incertidumbre o de repetición electoral. No veo nada descabellado que no lleguen a ningún acuerdo", augura la portavoz progresista. Desde el PSOE, en cambio, creen que la presidenta "se ha metido en un lío con una convocatoria que nadie le ha pedido". 2026 será un año importante de cara a elecciones y puede arrancar con un crecimiento enorme de la extrema derecha en Extremadura.


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