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Elecciones en Galicia Feijóo mantiene las elecciones en A Mariña en contra de la opinión de los alcaldes, que piden su aplazamiento

La Xunta ha delegado en las alcaldías de la comarca la autoridad sanitaria para la gestión del rebrote y los ayuntamientos no se ven capaces de poder garantizar la seguridad. Achacan al Gobierno improvisación e intereses electorales.

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. Foto: Xunta
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. | Xunta

Los alcaldes de los 14 ayuntamientos afectados por el rebrote en A Mariña (Lugo) no supieron del cierre de la comarca hasta el pasado domingo, cuando el primer caso por coronavirus se registró 12 días antes. El conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña, les trasladó a los ediles que, durante cinco días, los casi 70.000 habitantes no podrán salir del territorio, y que serían ellos los encargados de velar por la seguridad el día de las urnas, ya que su población, también la confinada, podrá ir a votar.

"La vigilancia, inspección y control del cumplimiento de las medidas de prevención que se recogen en esta orden y la garantía de los derechos y deberes sanitarios de la ciudadanía corresponderán a los ayuntamientos". Así lo recoge el Diario Oficial de Galicia (DOGA) y es por ello que los regidores piden un aplazo de las elecciones autonómicas del 12 de julio, principalmente los del PSdeG-PSOE y del BNG, ya que los populares subrayan las reflexiones positivas de la Xunta. Burela es el municipio más afectado al agrupar el 60% de los contagios. Su edil, Alfredo Llano, es uno de los que piden la suspensión de los comicios porque no cuentan con suficientes recursos para poder proteger a su población.

"Es un problema muy gordo, nadie garantiza que la gente que está confinada no esté contagiada", explica a Público. Y es que son 1.100 personas las que están en aislamiento según informó la Consellería de Sanidade y que podrán salir el 12 de julio para ir a los colegios electorales. El presidente de la Xunta reconoce la "discusión jurídica y doctrinal" sobre si se puede prohibir a los positivos ir a votar, por ello solo puede recomendarles "por criterios de prudencia para ellos y la colectividad" que no salgan este domingo. Llano, desde el gobierno local, cree que la gente no está "motivada" y que no se dan las condiciones sanitarias necesarias, de manera que estas personas, no solo las positivas por covid-19, no tienen las mismas "oportunidades" que otros territorios de Galicia para ejercer su derecho a voto.

En algunos ayuntamientos gestionar las medidas de control que recoge el DOGA es impensable

En algunos ayuntamientos gestionar las medidas de control que recoge el DOGA es impensable. El municipio de Barreiros no tiene policía local. La alcaldesa del BNG, Ana Hermida, considera que se está priorizando por parte del Ejecutivo autonómico la convocatoria electoral ya que la gente está escogiendo entre ir a votar o mantenerse a salvo. Cuenta que se han registrado en el concello renuncias en las mesas electorales por temor a infectarse y por ello reflexiona que la votación para estas personas es de "dudosa democracia".

Hermida manifiesta que la actuación por parte de la Xunta "viene provocada por el descontrol", y que, si se hubiesen tomado medidas desde el 23 de junio, "la repercusión podría haber sido menor". Sin embargo, el presidente de la Xunta apela a la calma y pide que no se difunda el miedo entre la ciudadanía lucense. En más de una ocasión el grupo popular ha comunicado que votar es tan seguro como ir a misa o a la farmacia y garantiza la total higiene en los colegios electorales.

El alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez, cree que las elecciones tienen que aplazarse y desaprueba cómo la Xunta aporta los datos de coronavirus cada día "de una manera diferente", y sostiene que si el Gobierno quiere trasladar confianza "debe ser transparente y dar toda la información de manera objetiva a los ayuntamientos". Suárez postula que no se tomaron las medidas a tiempo provocando una alarma social, donde la actividad económica y hostelera está en mínimos y que "flaco favor" le ha hecho el presidente a la comarca: "Todo el foco mediático del Estado estuvo abriendo informativos en A Mariña día sí y día también".

A la vez que el número de positivos crece y se sitúa ya en 131, Feijóo no vacila en su estrategia de campaña al culpar al Gobierno central de las "miles de muertes" por su falta de anticipación -a la vez que se benefició de la situación más relajada en Galicia por el amparo del estado de alarma-, incluso cuando el presidente gallego decidió tomar medidas en la comarca lucense aún doce días después de registrar el primer contagio y cuando ya se había vinculado el foco principal a una reunión familiar.

La incertidumbre derivada del coronavirus vuelve a empapar las elecciones gallegas y coge por sorpresa a Feijóo cuando todo apuntaba a una holgada renovación de su mandato, con una estrategia electoral forjada a lo largo de estos meses de pandemia y vinculada a la imagen de buen gestor y de moderado dentro del PP, el mismo barón que consiguió colocar a Galicia como la primera comunidad en salir del estado de alarma. En el tramo final, un rebrote sin protocolo pone en peligro el derecho a voto de unos ciudadanos que están muy lejos de la nueva normalidad, en unas elecciones que no eran apoyadas por la oposición al arriesgar a la población gallega y que Feijóo tenía claro que iba a convocar en verano.

El miedo se ha apoderado de los comicios gallegos, un temor al contagio en A Mariña que el PP de Feijóo ha aprovechado para su campaña por ser el único partido en Galicia con experiencia en gestionar la crisis de la pandemia en un momento, según considera el líder gallego, en que no hay que "experimentar" con gobiernos progresistas. El presidente cae en paradojas: "No creo que se deba hacer política con un virus", sostuvo Feijóo en un mitin. El rebrote ha puesto nervioso a un PPdeG que tiene en cuenta que el 50% de la población de A Mariña apostó por su partido en las autonómicas de 2016 y que son votos que en estas elecciones se pueden perder.

Los grupos parlamentarios instan a la cancelación

La izquierda gallega ha señalado la tardanza del Gobierno de Feijóo en proceder y pide actuaciones claras. Marea Galeguista, en su origen En Marea para los anteriores comicios, pidió un aplazo de las elecciones, pero la Junta Electoral de Galicia lo rechazó. "No corresponde a esta Junta pronunciarse sobre la suspensión de las elecciones en A Mariña Lucense", y aclaró que son las autoridades sanitarias las que tendrían que tomar dicha decisión.

Por su parte, la candidata por el Bloque Nacionalista Galego (BNG), Ana Pontón, ha insistido en que se suspendan las elecciones en A Mariña hasta que se den las garantías sanitarias porque "el interés electoral no puede estar por encima de la salud de las personas". Así lo manifestó tras proponer una reunión de todas las fuerzas políticas para abordar el rebrote. El secretario xeral del PsdeG-PSOE, Gonzalo Caballero, declaró ante la delegación de responsabilidades por parte de la Xunta que los alcaldes no tienen competencias sobre los centros de salud, ni sobre enfermería ni sobre los médicos. Caballero agregó que el presidente de la Xunta debería comparecer en la Diputación Permanente para dar cuentas a su gestión.

La izquierda gallega ha señalado la tardanza del Gobierno de Feijóo en proceder

Galicia en Común presentó un recurso ante la Junta Electoral para que se adopten las medidas precisas para garantir los "derechos democráticos" de la ciudadanía confinada. El candidato a la Xunta, Antón Gómez Reino, comunicó este domingo que "a Feijóo le quedan siete días en el Gobierno, pero son siete días en los que le exigimos, con total rotundidad, que garantice los derechos democráticos del vecindario y salud pública y clarifique los pasos y los protocolos para hacerlo".

De momento, Feijóo no ha dado respuesta a los grupos, y ha intentado rebajar la tensión este martes asegurando que el brote de A Mariña de Lugo había experimentado una "regresión", aún habiendo un mayor número de infectados actualmente por la covid-19 en la comarca que cuando el presidente de la Xunta declaró con 112 infectados el estado de emergencia sanitaria.

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