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Cuarta Asamblea Ciudadana de Podemos Podemos elige el proyecto post Pablo Iglesias con Belarra como favorita

Ione Belarra, Fernando Barredo y Esteban Tettamanti miden sus candidaturas en la Cuarta Asamblea Ciudadana Estatal de Podemos.

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El auditorio Paco de Lucía de Alcorcón, este sábado durante un momento de la celebración de la Asamblea de Podemos. Fernando Alvarado / EFE

No se trata solo de ganar, sino de cómo se gana. La IV Asamblea Ciudadana Estatal de Podemos pretende ser una asamblea de renovación (donde se decidirá la hoja de ruta del partido tras la marcha de Pablo Iglesias), pero también de reconstrucción (una nueva prueba de fuego para, en palabras de Ione Belarra, "demostrarle a los agoreros que queda Podemos para rato", después de que los últimos cónclaves se hayan celebrado en contextos de baja participación, y de que los resultados electorales de la formación hayan distado mucho de los objetivos consignados).

En este sentido, uno de los objetivos de la candidatura liderada por la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 (la candidata consensuada por la dirección saliente y la favorita en las primarias) era que la asamblea se celebrara en un contexto de alta participación de una militancia que no ha dejado unos buenos números en los últimos cónclaves.

"Siempre nos dan por muertos, y tenemos que demostrar que hay Podemos para rato", aseguró Belarra en el acto de cierre de campaña que celebró el pasado viernes en Zaragoza, donde se refirió a que en estas primarias había "una competición contra los agoreros".

Estos "agoreros"  a los que se refería la ministra también parecen haber aflorado dentro del partido y, en concreto, entre las candidaturas que compiten con ella para hacerse con el liderazgo del partido. Fernado Barredo, militante crítico, denunció el sábado con mucha dureza la organización del cónclave y alertó de que la dirección saliente había hecho uso de sus cargos orgánicos y políticos para hacer campaña mientras se "ahogaba" a las candidaturas alternativas.

"Aquí los que estamos somos 500, teniendo más de 500.000 inscritos, no estamos para triunfalismos", aseguró el candidato en el primer acto del cónclave. Belarra sabe que ante estas críticas, internas y externas, es importante que las primarias se salden con una participación que, al menos, rompan las bajas expectativas que parecen haberse generado en torno al proceso.

"La gente dice que esta asamblea está ganada, que sirve para ratificarme. No es verdad que en estas primarias no hay una competición, claro que la hay, hay una competición contra los agoreros, los que dicen que Podemos ya no sirve, que Podemos ya no es una herramienta útil, que Podemos está muerto", manifestó la candidata.

Podemos aguanta la participación sin Iglesias, pero no crece

Pero las cifras de participación no solo tienen efecto en la legitimación de su proyecto, si finalmente, como todo apunta, gana las primarias, sino que se extienden más allá y se sitúan como acicate y primer impulso de un proyecto político que deberá sobrevivir sin Pablo Iglesias.

El hasta ahora secretario general de Podemos dio un paso a un lado tras las elecciones madrileñas argumentando que para que el partido pudiera crecer necesitaba apoyarse en otras figuras que no fueran la suya (a nivel orgánico en Belarra, y en el caso de Unidas Podemos, en Yolanda Díaz, si la vicepresidenta de Trabajo acepta finalmente liderar al espacio confederal en las próximas elecciones generales).

Pero esto, de momento, no pasa de ser el análisis de Iglesias (con lo que eso conlleva en Podemos), y el equipo de Belarra es consciente de que la vía de los hechos es la más sólida para legitimar un proyecto que, como es lógico, alberga de momento más incertidumbres que certezas. El primer hecho pasa por darle la vuelta a la tendencia de la participación, por demostrar que hay una militancia ilusionada y comprometida con la hoja de ruta y que hay unas bases internas sobre las que asentar la recuperación de puertas para afuera (atraer nuevo electorado y consolidar y afianzar el existente).

Finalmente, la IV Asamblea Ciudadana Estatal de Podemos ha logrado aguantar los niveles de participación de Iglesias, pero no ha logrado incrementarlos ni recuperar una movilización que exhibiera músculo militante.

Belarra pidió a los militantes y simpatizantes que convenzan "al máximo número de personas posible para que participen en la asamblea y para que haya miles de votos que demuestren que hay Podemos para rato". "Si hay un momento en el que hace falta militar en Podemos y arrimar el hombro es ahora", dijo.

Este domingo se decidirá el futuro del partido, cuando la militancia elija al nuevo secretario general y al nuevo Consejo Ciudadano Estatal de la formación (el máximo órgano entre asambleas). Antes de conocerse los resultados, intervendrán dirigentes de Unidas Podemos (como Yolanda Díaz, Ada Colau o Alberto Garzón), actores relevantes de la izquierda internacional (Pepe Mujica o Jeremy Corbyn, entre otros) y los secretarios generales de UGT y Comisiones Obreras, Pepe Álvarez y Unai Sordo, para clausurar la IV Asamblea Ciudadana Estatal de la formación. 

El acto final será la intervención del nuevo secretario general, que esgrimirá cuál es su proyecto de futuro para Podemos. No se ha logrado incrementar los niveles de participación, aunque sí se han aguantado los números de Iglesias.

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