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La Fiscalía advierte del riesgo que sufre la mujer del médico de Colmenar pero el juez levanta la orden de alejamiento

El doctor está acusado de maltratar a sus ochos hijos y a su mujer, que está investigada también por las condiciones en las que vivían los pequeños en su casa de Colmenar Viejo (Madrid).

Fotografía de la fachada de los juzgados de Colmenar Viejo (Madrid)
Fotografía de la fachada de los juzgados de Colmenar Viejo (Madrid). Archivo / Europa Press

El juez Javier Abella, titular del Juzgado de Primera Instancia 4 de Colmenar Viejo (Madrid), que investiga el presunto maltrato por parte de un médico y su esposa hacia sus ocho hijos, ha decretado el levantamiento de la orden de alejamiento del doctor respecto a su esposa, al entender que no existe riesgo para la mujer. El médico está imputado de un delito de violencia de género, además de maltrato a sus hijos.

La medida cautelar la había solicitado la Fiscalía el 30 de marzo pasado y desde entonces pesaba sobre el hombre la orden de alejamiento, pero la mujer solicitó el levantamiento, al negar ser maltratada por su marido, y el juez ha accedido al estimar que "no existe indicios de la existencia de un riesgo objetivo y presente para la víctima", yendo en sentido opuesto al criterio de la Fiscalía. 

Dice el juez que no puede mantener la medida cautelar "en contra de la voluntad de la presunta víctima", ya que esto "podría entrar en conflicto con el derecho que toda persona tiene a la autodeterminación consciente y responsable de su propia vida", incluso en contra del "afán de protección" de los poderes públicos, más allá de lo que la propia víctima desea ser protegida".

Existe "riesgo", dice la fiscal

El juez Abella indica que "de las declaraciones" que se han ido tomando en la causa, "más allá de construir indicios sobre la comisión delictiva, lo que se ha ido diluyendo es la existencia de un riesgo objetivo y presente para la víctima". 

Sin embargo, el Ministerio Fiscal opina todo lo contrario: existen indicios de "una situación objetiva de riesgo" para la mujer, consta en el escrito de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Público, dado "el perfil agresivo" del médico, descrito por algunos de sus hijos en el juzgado y por "la situación de vulnerabilidad que presenta la mujer respecto de su marido", a la que "durante años ha sometido en un situación de control y del que depende totalmente en el ámbito económico", dice la fiscal. 

"La insulta, veja y humilla"

Expone en su escrito la fiscal que los menores "han relatado de manera verosímil, persistente, coherente y sin contradicción entre ellos las continuas agresiones del investigado no solo hacia ellos sino también hacia su madre, manifestando que la agrede físicamente, que la amenaza y que con frecuencia la insulta, veja y humilla, manifestando que le dice que "no vale para nada", "eres una mierda" y le reprocha los gastos que hace para la casa, llegando a decirle que le iba a quitar la tarjeta". 

Indica la fiscal que en los delitos de violencia de género, "por las circunstancias en las que se ve envuelta la víctima, como el temor, la dependencia emocional y/o económica, son frecuentes los supuestos en los que las víctimas no llegan a denunciar o niegan los hechos, pero en este caso entendemos que existen otros elementos que evidencian un posible delito de violencia de género y que se debe mantener la medida de protección a pesar de que ella no quiera", concluye la representante del Ministerio Público. 

El 18 de abril se tomó declaración a la mujer y al médico, que trabaja en Urgencias del Hospital Gregorio Marañón, por un presunto delito de maltrato a ella. La mujer lo negó, manifestó su deseo de no denunciar al marido y pidió que se levantara la orden de alejamiento, cosa que el médico también pidió. El juez atribuyó la vivienda familiar, un chalé adosado en Colmenar Viejo a la mujer, mientras que los hijos están en un centro de la Comunidad de Madrid, que ha asumido su custodia temporal. 

Ojo morado de la madre

El médico y su mujer, en libertad provisional, fueron detenidos a finales de marzo después de que una de sus hijas alertara en el colegio de supuestos malos tratos del padre. En el registro de la vivienda familiar, la Policía halló mucho desorden y falta de higiene en la vivienda. 

Una de las hijas manifestó ante el juez que en una ocasión vio a su madre un ojo morado por un supuesto golpe. Pero la mujer lo ha negado. Ha declarado que no tenía lesiones en la cara sino una úlcera en una pierna, motivo por el que acudió a urgencias durante un viaje a Salamanca. 

Precisamente durante ese viaje, para estar con la familia, hace cinco años, el primo del médico llegó a denunciarle por presuntos malos tratos, siendo la primera denuncia en este sentido. 

El juez en su auto destaca el "encomiable esfuerzo" del Ministerio Fiscal y asegura que él mismo creyó que la mujer se sometería de manera voluntaria a lo acordado por el juzgado, como la orden de protección. Pero llegado este punto, "ante su firme deseo" de que cese la orden frente a ella, solo se atisba, según el juez, "una mejor coordinación de ambos investigados en su estrategia defensiva" respecto a las acusaciones de maltrato de sus hijos.

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