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Gestora Un Ciudadanos en caída libre busca enmendar la derechización de Rivera y "volver al centro"

La formación sigue perdiendo votantes tras su desplome en las urnas el pasado 10 de noviembre. Fuentes de la actual gestora reconocen que, con Rivera al frente, no se "esforzaron" lo suficiente para "visibilizar" que no eran una formación de derechas.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera (c), y el secretario general, José Manuel Villegas (2-d), durante la valoración de las elecciones del 10-N. EFE/Mariscal
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera (c), y el secretario general, José Manuel Villegas (2-d), durante la valoración de las elecciones del 10-N. EFE/Mariscal

marta monforte jaén

Ciudadanos sigue perdiendo votantes tras su desplome en las urnas el pasado 10 de noviembre. Así lo desgrana el gabinete demoscópico Key Data en su último desk research para Público, que muestra como la formación naranja apenas obtendría el 4% de los votos en toda España, llegando a perder la categoría de grupo propio en el Congreso— que supone mayor visibilidad mediática, subvenciones y recursos— que actualmente sí conservan. Sin embargo, la candidata a liderar el partido, Inés Arrimadas, despierta más simpatía que su antecesor: los encuestados le dan un 3,6 sobre 10, que supone seis décimas más de la que tenía Albert Rivera.

Desde la formación naranja ya señalaban que una de sus prioridades en este nuevo ciclo sería volver a sus "esencias centristas" revertiendo la derechización del partido, que se intensificó cuando la Ejecutiva decidió vetar al PSOE de los pactos de Gobierno, estableciendo al PP de Pablo Casado como su "socio prioritario" y pactando acuerdos de Gobierno Vox. Este viernes, la gestora —en funciones— de Ciudadanos plasmó por escrito las líneas estratégicas de cara a los próximos cuatro años, en las que fijaron que su espacio político es el "centro liberal progresista" frente al "auge de los populismos".

Fue el secretario general, José Manuel Villegas, quien anunció en una rueda de prensa en la sede del partido hace prácticamente un año que la Ejecutiva había acordado establecer un cordón sanitario a los socialistas: "En las próximas elecciones generales no habrá pactos ni con PSOE ni con Sánchez", señaló. Este acuerdo —que se saldó con dimisiones en el núcleo duro de Rivera tras las elecciones generales del 28 de abril por, entre otras cuestiones, blanquear a la extrema derecha— provocó que en aquellas autonomías en las que los naranjas podían pactar con los socialistas y también con los 'populares' —como en Madrid, Castilla y León o Murcia— eligieran siempre a estos últimos.

En el nuevo documento, la gestora no establece un socio prioritario, a pesar de los guiños del PP a unirse en torno a un mismo proyecto. En su lugar, se muestran favorables a los "entre constitucionalistas" —un bloque en el que en ocasiones incluyen al PSOE y en otras no—. Esa fue la propuesta de Arrimadas durante la investidura de Sánchez, un pacto entre PP, PSOE y su formación, que, sin embargo, ni Casado ni Sánchez querían. "Ciudadanos es la casa grande del constitucionalismo y no dejará de tender puentes y apelar a los grandes acuerdos entre constitucionalistas para no tener que depender de populistas ni nacionalistas", señala el texto. 

La gestora evita pronunciarse sobre si deben mantener los acuerdos con el PP o sobre si pactar con Vox los presupuestos

La decisión de decantarse hacia los conservadores también les forzó a trazar alianzas con la ultraderecha, cuyos votos fueron necesarios para constituir los gobiernos de Madrid, Murcia y Andalucía, además de algunos municipios como el de la capital. La gestora evita pronunciarse sobre si deben mantener los acuerdos con el PP o sobre si pactar con Vox los presupuestos. Como ya adelantó este diario, desde la actual dirección del partido no se plantean romperlos. Alegan que "es importante" cumplir con los acuerdos firmados.

En el texto de la gestora subrayan la preocupación por el "auge en España de opciones populistas" que "niegan la diversidad y la pluralidad de la sociedad española, renegando de las sociedades abiertas y del proyecto europeo", pero no tildan al partido de Santiago Abascal como una formación de ultraderecha y lo sitúan al mismo nivel de "populismo" que a Unidas Podemos.

Arrimadas apuesta por dar más protagonismo a la militancia

Se prevé que sea Inés Arrimadas la que asuma el liderazgo del partido tras la Asamblea Extraordinaria que se celebrará en el mes de marzo. La jerezana ya ejerce como líder de facto y este domingo ha dado a conocer algunas propuestas que incorporará a su candidatura. Entre ellas, ampliar la participación y protagonismo de los militantes y simpatizantes del partido: "Me gustaría que todos los que queráis aportar vuestro granito de arena a Ciudadanos tengáis más facilidad para hacerlo, tanto territorial como sectorialmente". Algunos militantes —y también dirigentes territoriales— se han sentido ninguneados por las decisiones de la cúpula.

La cabeza visible del sector crítico y vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea, publicó un artículo en El Confidencial, en el que señalaba que "no existe, participación alguna de los militantes, ni a nivel provincial ni autonómico, en la designación de sus órganos de gobierno. Desaparece, por tanto, el concepto de rendición de cuentas". Igea sopesa presentarse contra Arrimadas si el partido no toma un nuevo rumbo. El dirigente llegó a calificar de "leninista" el proyecto de partido planteado la gestora.

De izquierda a derecha: Luis Fuentes, Inés Arrimadas, Miguel Ángel González y Francisco Igea, en una imagen de archivo de campaña . ICAL

Este mismo martes fuentes del entorno de la portavoz han señalado que Arrimadas está hablando con mucha gente para construir su propuesta, pero no va a "pedir permiso ni va a estar tutelada" por Igea ni por nadie. La candidata a presidir el partido irá desvelando algunas de sus propuestas hasta la presentación oficial de las candidaturas, el 26 de febrero.

Arrimadas se esforzará por intentar que "llegue" la idea de que Ciudadanos representa al "liberalismo progresista" y no al "bloque de las derechas" junto a PP y Vox. Fuentes de la actual dirección reconocen que, con Rivera al frente, no se "esforzaron" lo suficiente para "visibilizar" que no eran una formación de derechas.

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