Sánchez se examina en el Congreso ante sus socios en su momento más difícil por el 'caso Cerdán'
"Llegamos con la sensación de que nos jugamos mucho", reconocen en Moncloa sobre la comparecencia de este miércoles en la Cámara Baja.
El presidente del Gobierno anuncia en su comparecencia un paquete de medidas contra la corrupción con las que pretende convencer a sus aliados parlamentarios.

Madrid--Actualizado a
El 9 de julio es la segunda cita marcada en rojo por el equipo de Pedro Sánchez tras la celebración, el pasado sábado, del Comité Federal del PSOE. "Primero el partido, luego el Gobierno", señalaban fuentes socialistas la semana pasada. El líder del Ejecutivo comparece este miércoles en el Congreso de los Diputados con el reto de convencer a sus socios de coalición y aliados parlamentarios sobre las medidas y explicaciones tras el estallido del caso de presunta corrupción de Santos Cerdán.
La intención de Sánchez es presentar un paquete de medidas contra la corrupción. Serán, dicen en Moncloa, "contundentes", palabra usada este martes por la portavoz del Gobierno Pilar Alegría. Tendrán en cuenta también, según fuentes gubernamentales, "la gran mayoría" de peticiones realizadas por Sumar, que presentó un documento concreto la semana pasada en una reunión con el PSOE.
El espacio de Yolanda Díaz, que interviene en la sesión plenaria, también reclama avanzar en una serie de medidas sociales como por ejemplo la ampliación de permisos por maternidad, paternidad y cuidados. Pero en Moncloa consideran que este miércoles no es el momento para ello, aunque comparten el mensaje de que al Gobierno "le queda mucho por hacer" para seguir avanzando en la agenda social compartida.
Sánchez ha estado preparando el terreno para esta cita. Se reunió con casi todos los grupos que apoyaron su investidura a excepción de Podemos y BNG que rechazaron el encuentro. Recogió sus propuestas y en Moncloa han hecho hincapié en los últimos días en la necesidad de tener gestos con sus aliados. Es decir, la idea es que Sánchez incluya medidas de todos los partidos consultados.
"Llegamos con la sensación de que nos jugamos mucho. Vamos partido a partido pero no tenemos la sensación de ir perdiendo", señalan fuentes de Moncloa. En el equipo directo de Sánchez no contemplan una pérdida de confianza generalizada por parte de sus aliados. "El resto de grupos que apoyan son conscientes del tiempo que vivimos. Tenemos que tener responsabilidad todos", añaden al respecto.
En este contexto, Sánchez sigue sin contemplar someterse a una cuestión de confianza. "Si alguien quiere que lo hagamos, que lo diga en el Congreso", apuntan en Moncloa. De momento, de forma expresa solo lo había hecho el martes Coalición Canaria, que cuenta con un diputado en la Cámara Baja. También una parte de Compromís, Àgueda Micó, ahora integrada en el Grupo Mixto, dejó la puerta abierta a esa opción.
Moncloa dice "entender las posiciones previas de presión" de varios grupos parlamentarios. Pero añaden que la pregunta que tienen que hacerse es si van a votar en contra de las próximas medidas importantes que se lleven al Parlamento. "Estamos convencidos de que sí tenemos mayoría", afirman. En este sentido, el argumentario de Moncloa lleva días poniendo en valor que de más de 1.000 votaciones efectuadas en el Congreso apenas se han perdido alguna más de 100.
Durante su rueda de prensa, la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, insistió en un llamamiento a "dejar la parálisis" en el Gobierno y en montar un buen "andamiaje para parar la corrupción". En Sumar esperan que acepten las propuestas que han puesto sobre la mesa.
Micó pide también "valentía" a Sánchez. "Es el momento de que den la cara y de que sean transparentes al 100%", afirmó. La diputada de Compromís ligó la concreción y contundencia de esas medidas a la restitución de una confianza en el presidente del Gobierno que consideran ahora rota.
Mucho más duros han sido las últimas semanas desde Podemos. Su secretaria general, Ione Belarra, ha anticipado este martes que la comparecencia "va a ser una jornada decepcionante" ya que Sánchez "no tiene un compromiso real para terminar con la corrupción en España y tampoco con el machismo". "Sánchez no va a ser nunca parte de la solución, anuncie lo que anuncie. Este PSOE es el mismo PSOE de siempre", sentenció.
Desde otros grupos relevantes como ERC, Junts, EH Bildu o PNV, que se reunieron con Sánchez hace semanas, han mostrado preocupación por la situación pero se mantienen a la expectativa de las medidas y explicaciones que pueda dar Sánchez.
Más allá de las medidas y las explicaciones, Sánchez busca defender la trayectoria del Gobierno socialista no solo durante los últimos siete años sino de "décadas" de lucha contra la corrupción y por fortalecer los mecanismos de transparencia, según avanzan fuentes de Moncloa. En este punto, el presidente del Gobierno contrapondrá sus actuaciones con las del PP. "Ellos, cuando están, debilitan las entidades", señalan las mismas fuentes poniendo como ejemplo los cierres de oficinas anti fraude en sus Gobiernos autonómicos o la falta histórica de colaboración con la justicia. "No están para presumir", afirman.
Se espera un discurso "contundente" contra Feijóo y una reivindicación con "la cabeza alta" de la seña de identidad del PSOE. "Si el debate es sobre corrupción y lo pidieron ellos, la pregunta es quién es más digno para gobernar. La respuesta está clara", indican en Moncloa.
Las medidas de Sánchez
La intención del Gobierno es que el paquete de anuncios afecte "a todos los actores que hacen posible que exista corrupción". Es decir, tanto a las empresas como a las instituciones. Como informó este medio, Moncloa busca desde hace días el mejor encaje técnico y legal para penalizar a las empresas corruptoras e impedir que vuelvan a contratar con la administración pública.
"Vamos a dar explicaciones sobre varios temas, especialmente sobre la lucha contra corrupción. Vamos a proponer en positivo", insisten en Moncloa. En el entorno de Sánchez, también en el PSOE y como el propio líder socialista resaltó en el Comité Federal de su partido, rechazan que la actitud actual en el Gobierno sea la resistencia. "Lo que tenemos que hacer es avanzar y mantener el Gobierno con propuestas", inciden.
Esa línea política ya la avanzó Sánchez en Ferraz el pasado sábado. "Tengo el corazón tocado pero la determinación intacta", proclamó ante la dirección del PSOE, que cerró filas en torno a él. Félix Bolaños, ministro de Presidencia y Justicia, reconoció que tenían que "recuperar la confianza" de la ciudadanía tras el caso de Cerdán. El objetivo es también no terminar de perder la confianza de sus socios y aliados.

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