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El grito que Sánchez no quiso escuchar en Barakaldo: "La Naval no se cierra"

Los trabajadores del astillero se concentran fuera del acto del presidente en Barakaldo para pedir que el Gobierno evite el cierre de esta empresa. Algunos simpatizantes socialistas increparon a los concentrados.

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Protesta de los trabajadores de La Naval.

Ya no hay días libres para los últimos trabajadores de La Naval. Los integrantes de la plantilla del astillero vasco apuran cada ocasión para recordar que si alguien no lo evita, esta gran fábrica de barcos –la misma que José Luis Rodríguez Zapatero privatizó en 2006- se convertirá en un cementerio industrial más de la Margen Izquierda de Bizkaia. Por eso mismo, este sábado se han concentrado fuera del recinto de Barakaldo donde ha estado el presidente Pedro Sánchez. Querían verle, contarle esta historia y pedirle que haga algo. No fue posible.

A las 11.00, media hora antes del horario previsto para el mitin del presidente, los trabajadores han desplegado su pancarta fuera del Bilbao Exhibition Center (BEC). Se trata del mismo plástico de fondo blanco que les ha acompañado en las distintas movilizaciones realizadas hasta ahora, incluyendo la visita al Congreso que realizaron a mediados de esta semana. "La Naval, ez itxi" (No al cierre de La Naval) se leía en letras rojas. Debajo, en color negro, aparecía la otra reivindicación: “Gobierno Central – Vasco negociación. Por el empleo en Ezkerraldea”.

Precisamente, el objetivo de los trabajadores no era otro que aprovechar la visita de Sánchez para plantearle la grave situación que atraviesa el astillero: los 173 miembros de la plantilla están en un ERE de extinción, la dirección de la compañía acumula deudas con medio millar de empresas y el cierre, teniendo en cuenta a las industrias auxiliares y el empleo indirecto creado en la zona, acabará afectando a unas cuatro mil personas. Todo ello en una comarca como la Margen Izquierda de Bizkaia, severamente golpeada por la desindustrialización y la crisis.

En ese contexto, el comité de empresa había pedido una reunión con Sánchez e Idoia Mendia, la responsable del Partido Socialista de Euskadi (PSE). La intención de los trabajadores no era otra que ser recibidos antes o después del mitin que se ha celebrado en el BEC de Barakaldo. Tal como adelantó Público, la respuesta del presidente –transmitida a través de Mendia- fue negativa debido a "problemas de agenda".

Los trabajadores concentrados fuera del BEC vieron entrar al presidente por una de las entradas al recinto, sin que tuvieran ocasión de hablar con él. "PSOE, el plumero se te ve", "Sánchez, despierta, La Naval está en la puerta"; "Ya no son socialistas ni tampoco obreros, son los socios más listillos de empresarios y banqueros”, fueron algunos de los lemas que los simpatizantes del PSE tuvieron que escuchar cuando entraban al recinto. Hubo algún momento de tensión, protagonizado por algún militante que increpó a los concentrados. Otro, según pudo comprobar Público, llamó "vagos" a los trabajadores.

"No tienen voluntad"

La negativa de Sánchez a recibir a los representantes de la plantilla añadió una pizca más de indignación a Juanjo Llorden, secretario general del comité de empresa. "Me parece que de momento no tienen voluntad de arreglar el gran problema que existe en La Naval y en la Margen Izquierda: la pérdida de un montón de puestos de trabajo", afirmó a Público el sindicalista.

Descartada la posibilidad de entrevistarse con Sánchez, los trabajadores esperan ahora la llamada de la ministra de Industria, Reyes Maroto, quien el pasado miércoles les prometió que se volverá a reunir con ellos la semana próxima o, como muy tarde, la siguiente. "Lo que queremos son reuniones con soluciones, porque las que hemos tenido hasta ahora no han servido para nada. Nosotros ya no tenemos cuatro años", señaló Llorden.

Habrá que ver qué llega antes: la llamada de Maroto o las cartas de despido de los trabajadores. El secretario del comité de empresa tiene claro que esas notificaciones llegarán "en los próximos días". Entonces, la pesadilla de Sestao y del resto de la Margen Izquierda de Bizkaia estará aún más cerca.

En su intervención, el presidente Sánchez se limitó a decir que el gobierno estaba "comprometido con la reindustrialización de este país y con la Margen Izquierda", mientras que Mikel Torres, secretario general del PSE de Bizkaia, mostró su apoyo a los trabajadores de La Naval.

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