Público
Público

Los jubilados toman las puertas del Congreso al grito de "Menos ladrones y más pensiones"

Más de 5.000 pensionistas consiguen concentrarse a los pies de los leones después de romper el cerco policial que impedía que llegaran a las puertas del Parlamento. La Carrera de San Jerónimo ha sido cortada y ocupada durante varias horas. 

Publicidad
Media: 4.72
Votos: 18

Miles de jubilados, que secundan una concentración en defensa del sistema público de pensiones, han cortado la Carrera de San Jerónimo en Madrid cerrando así el acceso al Congreso de los Diputados. EFE/ Zipi

Todo empezaba a las once y media de la mañana con medio millar de jubilados encerrados en un corralito de vallas en el pequeño parque que hay en la Plaza de las Cortes, en frente de la puerta de los leones del Congreso de los Diputados. Las consignas gritadas, orquestadas por un par de megáfonos, se alternaban con silencios largos.

Empezaron a animarse más cuando un grupo de diputados, de todos los partidos menos del PP, salieron a hacerse una foto en frente, en las escaleras que hay entre los leones, con unas banderas del arcoiris y miembros de los colectivos LGTB, para celebrar que el PP se quedó solo con su enmienda a la totalidad a la ley propuesta por estos colectivos y presentada por Unidos Podemos.

Irene Montero, la portavoza morada, que salía en esa foto, cruzó la calle y se acercó a hablar con los manifestantes. El resto volvió por donde había venido y los periodistas estábamos a punto de hacer lo mismo, después de sacar algunas fotos.

Pero, de repente, arriba de la calle empezó a agolparse gente y vimos correr policías calle arriba que improvisaron un cordón policial que les impedía el paso. En un par de minutos ya eran suficientes como para que la policía no pudiera impedir que cortaran el tráfico y de ahí a cruzar a la otra acera fue un paso. Para quien no lo sepa, los manifestantes (de lo que sea) tienen vedada la acera por donde entran y salen los diputados.

Miles de jubilados, que secundan una concentración en defensa del sistema público de pensiones, han cortado la Carrera de San Jerónimo en Madrid cerrando así el acceso al Congreso de los Diputados. EFE/ Zipi

Entonces, corrieron más policías calle arriba y esta vez entrelazaron sus brazos para hacerse fuertes y evitar que siguieran avanzando calle abajo. Los contuvieron apenas cinco minutos. Pasaron por narices y entre una lluvia de argumentos y de preguntas incontestables: “no somos terroristas, somos pensionistas”. “Pero ¿porqué no vamos a poder pasar?”. “Pero a ver ¿aquí quién está al mando?”.

Desde la ley Mordaza es la primera vez que una manifestación revienta el cerco policial y consigue concentrarse a los pies de los leones

El que lo estaba me decía después que “no había ninguna orden de no cargar”, “que fue simple sentido común”, “que su acción tiene que ser proporcional”.

Los que hemos sido testigos de muchas movilizaciones en esa misma calle sabemos que esa proporcionalidad muchas veces ha dependido de quién estuviera al mando, de quiénes al otro lado y del momento político.

Hoy, excepcionalmente, los que estaban a ambos lados de las vallas estaban tan de acuerdo que hasta dieron la misma cifra de manifestantes. Tanto el oficial al mando como uno de los organizadores coincidieron: eran más de 5000 personas.

Una de esas personas, un señor, para más señas, se mareó y fue atendido dentro por el médico parlamentario. Gloria Blanco, una señora de setenta años, también pero no quiso entrar y cuando un policía secreta vino muy amable a ofrecerle “cualquier tipo de ayuda”, “que no tenía más que decírselo a alguno de los policías”, se lo agradeció y seguidamente me contó que “es la primera vez en todas las manifestaciones que lleva que la policía es así de amable con nosotros” y siguió “lo que yo no entiendo es la pasividad de los jóvenes, la pasividad de la clase media que se queda en casa aguantando golpe tras golpe y que no sale a la calle. No entiendo como un país tan valiente como el nuestro es tan terriblemente incapaz de luchar por sus derechos”.

Las pancartas y los gritos de las distintas agrupaciones y asociaciones reunidas lo decían muy claro: a ellos no les engañan… “Menos ladrones y más pensiones”, “Todos somos pensionistas”, “Robar a viejos es obsceno”, “Discriminan a viejos… ¡qué serán ellos!”, “Ladrón, congela tu pensión”, “Su botín es mi crisis”, “Sin pan no hay paz”, “Somos más de 9.500.000 pensionistas y estamos dispuestos a luchar”.

Rafael Hidalgo Muñoz, de 76 años, me decía al principio del lío:  “no va a haber ningún palo porque son unos cobardes, somos el sector más débil; están esperando a que nos muramos para ahorrarse lo que tendrían que pagarnos”.

Miles de jubilados, que secundan una concentración en defensa del sistema público de pensiones, han cortado la Carrera de San Jerónimo en Madrid cerrando así el acceso al Congreso de los Diputados. EFE/ Zipi

Rafa Mayoral, Íñigo Errejón, Alberto Garzón y Alberto Rodríguez, de Unidos Podemos han salido a saludar y han hecho declaraciones apoyando a los manifestantes. Rafael Simancas, acompañado de Mercé Perea, la portavoz socialista en la comisión del Pacto de Toledo, ha sido el encargado del Psoe de hacer lo mismo. Simancas, ha sido abucheado por parte del respetable al grito de “sois el mismo perro con distinto collar”, “Zapatero también nos congeló las pensiones”. Se ha defendido elegantemente declarando que “aunque aquí hay militantes de Podemos, los pensionistas saben que el Psoe siempre ha trabajado por ellos y que nuestra historia nos avala”.

Abuchearon a Rafael Simancas, el enviado socialista a saludar a los manifestantes

Antes de las dos de la tarde, ya solo quedaban cincuenta personas en el corralito original y es que el objetivo nunca fue violento. La concentración se organizó para acompañar la presentación de un documento en el registro parlamentario que reclama solo dos cosas: “recuperar el poder adquisitivo de las pensiones con arreglo al IPC porque año tras año vemos como nuestras pensiones se devalúan de forma alarmante” y “retirar el Factor de Sostenibilidad de la reforma de 2013, que nos lleva a pensiones de miseria al aumentar los años de vida”. En el escrito presentado, además hacen un llamamiento a la unidad: “consideramos que el problema es lo suficientemente grave para que los tacticismos de partidos se aparten y se llegue a los acuerdos y consensos necesarios para que el Congreso apruebe estas medidas urgentemente”.

Los pensionistas solo reclaman recuperar el poder adquisitivo de las pensiones  segun el IPC  y retirar el llamado Factor de Sostenibilidad

Sobre el Factor de Sostenibilidad, el Partido Popular sigue sin pronunciarse. En teoría, como dice su propia reforma de 2013, tendría que empezar a aplicarse en 2019 pero, según contó la ministra del ramo, Fátima Báñez, en la comisión del Pacto de Toledo, no pueden “calcular cómo afectará a las pensiones porque todavía no tienen el número de defunciones de este año”. Este nuevo factor afectará a los que se jubilen a partir de entonces, lo que demuestra que nuestros jubilados esta mañana no sólo se manifestaban por ellos sino también por todos nosotros.

Más noticias en Política y Sociedad