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"Morir por Alá no duele... es como que te pique una abeja"

Una muerte dulce y suave. Así veían los presuntos yihadistas, detenidos en Sabadell y Terrasa, en abril, la posibilidad de morir en Siria, con el Estado Islámico. "Aquí en este lugar hay una célula muy grande y ahora están vigilando", explica otro investigado por teléfono.

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Uno de los detenidos en la operación contra el yihadismo en Catalunya. -EFE

Alababan el martirio de niños en Siria: son "los cachorros de la Yihad"

MADRID.- Dos jóvenes hablan por teléfono. El español J.O.C. y el marroquí T.M., quien sueña con viajar a Siria. Ambos están en la misma situación: pretenden casarse con dos chicas, pero los padres no lo autorizan y hasta amenazan con repudiar a la novia de uno de ellos.

Los dos tienen una "enorme ansiedad, así como una frustración que puede desencadenar en una partida precipitada de ambos jóvenes a un lugar de conflicto", relata en informe policial sobre esta conversación que consta en el sumario de la Operación Caronte. En esta operación los Mossos d'Esquadra desarticularon una célula yihadista con epicentro de Terrasa (Barcelona) el pasado mes de abril.

El sumario, al que ha accedido Público, revela el grado de adoctrinamiento al que llegó la célula yihadista autodenominada Fraternidad Islámica para la predicación de la Yihad y que fue desarticulada en Catalunya el pasado abril con la detención de diez adultos y un menor. Siete de ellos ingresaron en prisión provisional.

Los dos jóvenes que hablan por teléfono han sido adoctrinados en domicilios particulares, radicalizados para mandarlos a combatir con el Estado Islámico a Siria. No tienen apenas recursos económicos con los que subsistir, viven de okupas en un país de Kuffirs (infieles), han sido rechazados por las familias de sus novias. Y creen que Alá les tiene reservado algo mejor en el paraíso...

T.M: iMira! las pobres chicas van a sufrir por culpa de los padres, tío.
J.O.C.: ¡Yo flipo tío!
T.M: Pero subhan al/ah (por la gloria de Alá) a lo mejor Alá nos está preparando algo ¡mejor, ehh! ¿Jacoub?
J.O.C.: ¡Inshalá (si Alá quiere)! tío, ¡Inshalá! tío.
T.M: Inshala ya verás...
J.O.C.: ¿Sabes qué morir fisabilillah (por la causa de Alá) no duele, lo sabes no?
T.M: ¿Cómo?, ¿cómo? ¿cómo?
J.O.C.: Que no duele, lo sabes o no?
T.M: ¿El qué?
J.O.C.: ¡Que morir fisabilillah no duele tío!
T.M:¡Sí¡
J.O.C.: ¡Es como un pellizquito!
T.M: ¡Es como una abeja, que te pique una abeja!
J.O.C.: Sí, más o menos, tío...
T.M: ¡Pues no sé tío!, a lo mejor nos está preparando algo mejor, no sé...

Un ultra de un grupo nazi propuso al jefe de la célula yihadista poner una bomba en una librería judía de Barcelona

Paraíso con multitud de vírgenes

"El significado de esta conversación puede interpretarse como que morir haciendo la yihad es una muerte dulce y suave", explica el informe policial que consta en el sumario. "Sin olvidar, la ferviente convicción de estos jóvenes de que a los mártires les espera el paraíso con multitud de vírgenes después de su vida terrenal. Dicho de otro modo, que si en la tierra no pueden alcanzar la felicidad, por no poder tener a las mujeres que han escogido -agrega-, siempre les queda morir haciendo la yihad, y morir de una forma dulce equiparada a la picadura de una abeja, prácticamente sin dolor".

"Nos dice que nosotros podemos ser 'lobos solitarios' y actuar por nuestra cuenta", relata el infiltrado de los Mossos sobre el líder del grupo yihadista

A lo largo de 20 tomos aparecen la traducción de numerosas conversaciones, captadas con la autorización del Juzgado Central de Instrucción 1. Y se revela la técnica empleada para captar y radicalizar a los jóvenes, capaces de alabar el martirio de niños en Siria, al ser "los cachorros de la yihad".

Las investigaciones reflejan también cómo este grupo pasó de adoctrinar a jóvenes en una carnicería y en casas particulares para mandarlos a Siria a planificar atentados contra objetivos en Catalunya: desde una sinagoga o una comisaría al secuestro de la directora de una sucursal bancaria, un hotel o el ataque al Parlamento catalán que queda en mera hipótesis.

"Se ha ido mucha gente a Siria, conozco a muchos chicos que se han ido allí... Aquí hay una célula muy grande y ahora aquí están vigilando a gente", explica un investigado

Una célula "muy grande" que es vigilada

La célula financió, presuntamente, hasta 15 viajes de jóvenes a Alemania para pasar luego a combatir a Siria o Irak. Todos eran viajes de ida, no de vuelta. En una conversación, uno de los que ha pagado el billete de avión de un supuesto yihadista habla con un amigo de Montreal (Canadá). A estas alturas ya saben que están siendo investigados, gracias a un chivatazo de la Policía Nacional, y describe así a la célula de Tarrasa:

A: De aquí, donde estoy, se ha ido mucha gente a Siria, Conozco a muchos chicos que se han ido allí.
B: ¿Dónde han ido?
A: Han ido muchos a Siria, gente que son amigos que nunca sospeché de ellos y de repente te das cuenta que se han ido, que están allí, aquí en este lugar hay una célula muy grande y ahora aquí están vigilando a gente...
B: Nosotros mismos, nos han dicho que tenías problemas, y no sabíamos que era, había perdido todos los números...

Planeaban atentar contra una comisaría, un hotel, una sinagoga y secuestrar a la directora de una sucursal

El agente encubierto

Los Mossos d'Esquadra llegaron a introducir un agente encubierto en la célula yihadista. La opción del infiltrado fue aprobada el 17 de octubre de 2014 por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, titular del juzgado central de instrucción 1, ante las dificultades que existía para obtener información.

El agente encubierto se ganó la confianza del líder de la célula, Aali (Antonio Sáez), un peluquero converso, natural de Granada y residente en Sabadell cuyo establecimiento era el primer paso para atraer nuevos adeptos. El peluquero les adoctrinaba, y hasta les explicaba cómo convertirse en lobos solitarios: "Nos dice que nosotros podemos ser lobos solitarios y actuar por nuestra cuenta (...) Nos dice que un día se le pueden cruzar los cables, puede. recibir una inspiración coránica, y realizar algún acto, nos dice que sería una pasada poder hacer algo así", informa el infiltrado.

El líder Aali está relacionado con un cliente perteneciente a un grupo de ideología nazi que, en el verano de 2014, le propuso poner una bomba en una librería judía de Barcelona. El ultra iba a proporcionarle todo el materia explosivo, pero no volvieron a contactar. Hablan sobre explosivos, sin tener conocimiento de ellos. El líder de la célula les explica que existen alternativas para fabricar explosivos caseros, como es el clorato de potasa. Incluso les revela que se dedicó "a ir por multitud de farmacias comprando estas pastillas, que una vez compró bastantes botes de pastillas, las trató con gasolina, azufre, aceite de coche requemado, lo prensó y se originó una pequeña explosión".

A lo largo de los meses, el agente encubierto va conociendo a los miembros de la célula, y sus ansias de cometer atentados. El peluquero converso y líder del grupo insiste en que deben atentar contra una comisaría o cuarteles del Ejército antes que contra la población civil. Y, a escasos días de ser detenido, el 21 de marzo de 2015, les remarca de nuevo "que hay que atentar aquí, que debemos hacer un acto aquí, en una ciudad europea en la que haya musulmanes se debe hacer algo, nos explica que España es territorio de Al-Andalus".

El testigo protegido dice que dejaron de reunirse cuando les mandaron un mensaje de un comisario de Policía Nacional: eran investigados, les hacían fotos, escuchas e iban a ser detenidos

El 'chivatazo' vino de un comisario de Policía Nacional

Un testigo protegido en la causa (el B1), revela que a principios de noviembre de 2014 "el grupo dejó de reunirse cuando dos
conversos de Mataró les advirtieron de que la policía los estaban investigando y les estaban haciendo fotos y escuchando por teléfono. Que en dos semanas empezarían a detenerlos a todos. Que les juraron que un comisario de la Policía Nacional era el que les había informado de eso".

Estos hechos precipitaron que el grupo se disolviera y que tres de sus miembros se marcharan a Siria para combatir con el Estado Islámico. Pero las revelaciones de que estaban siendo investigados por los Mossos y la detención de los tres combatientes originó que el resto del grupo desistiera de viajar a Siria o realizar algún acto violento.