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PP autoritarismo El PP hace suya la estrategia de la extrema derecha en su afán de deslegitimar al Gobierno y elevar la crispación

Voces expertas en comunicación y ciencia política hacen hincapié en la influencia de Vox sobre el PP, que en los últimos días ha acusado al Gobierno de practicar el "autoritarismo" y de tener "tintes dictatoriales". Remarcan la diferencia entre el partido de Casado y sus homólogos europeos, y analizan el papel de los medios de comunicación en esta táctica.

El líder del PP, Pablo Casado, junto a la exportavoz popular Cayetana Álvarez de Toledo, en una imagen de archivo. AFP
El líder del PP, Pablo Casado, junto a la exportavoz popular Cayetana Álvarez de Toledo, durante el debate de investidura en enero de 2020. / MARISCAL / EFE.

marta monforte

Con gritos de "Sánchez, dictador" desde la bancada del PP, duros ataques a costa a la separación de poderes y referencias a España como un "Estado fallido" por parte del máximo exponente de la formación, Pablo Casado. Así ha transcurrido la última sesión de control en el Congreso previa a la moción de censura impulsada por Vox contra el Gobierno presidido por Pedro Sánchez. La estrategia de los populares en los últimos días se basa en situar al Gobierno de coalición fuera del marco democrático; un modus operandi que coincide con el de los ultraderechistas.

La portavoz del PP en la Cámara Baja, Cuca Gamarra, señaló este martes que el Ejecutivo "no tiene ningún tipo de límite con tal de saciar su objetivo: el poder absoluto". Lo hizo después de que PSOE y Unidas Podemos registraran una proposición de ley orgánica para reformar el sistema de mayorías del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). "Solo un dictador considera que las únicas mayorías viables son las que él tiene", afirmó la portavoz del partido que bloquea el CGPJ desde hace dos años. A su juicio, el presidente del Gobierno tiene "conductas y actitudes" que son "autoritarias y dictatoriales".

Una grave acusación que también realizó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ese mismo día. La dirigente del PP afirmó en una entrevista en el Financial Times que Sánchez quiere "imponer una determinada forma de pensar" y que el Gobierno es "autoritario". Palabras que repitió en una rueda de prensa desde la Puerta del Sol. "Dinamitar el estado de derecho con la excusa del bien común es el camino recto hacia la anarquía y la vuelta a regímenes totalitarios", dijo.

Díaz Ayuso reaccionaba así después de que el Consejo de Ministros aprobara el pasado viernes la aplicación del estado de alarma en Madrid para limitar la entrada y salida de personas en la región, con la intención de frenar el avance del coronavirus. Tanto la presidenta como el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, defendieron que esta medida es un "atropello constitucional" que mantiene a los madrileños "secuestrados".

Lo cierto es que desde hace unos meses, la Cámara Baja y el resto de instituciones donde tienen lugar los debates políticos son los escenarios de discursos subidos de tono y cargados de insultos y reproches, lo que ha generado un clima de crispación continuo. Sin embargo, el hecho de que el principal partido de la oposición trate de sembrar dudas sobre la legitimidad del actual Gobierno supone "un peligro para la propia democracia", según las voces expertas consultadas por este medio en el campo de la comunicación y la ciencia política.

"El PP ayuda a consolidar a Vox y su discurso político"

El politólogo Eduardo Bayón, editor de Debate21 y consultor en comunicación política, asuntos públicos y estrategia, señala que el PP está participando en el clima de crispación contra el Gobierno con un doble objetivo. "Por un lado,  derrocar al Ejecutivo de Sánchez y, por el otro, está extremadamente condicionado por la presencia de Vox y la competición entre ambos actores".

Bayón recuerda que este fenómeno no es nuevo y cita de ejemplo lo ocurrido en países del este de Europa respecto a la migración irregular. "Cuando partidos conservadores tienen que competir con la ultraderecha acaban adoptando determinados postulados, así como parte de su lenguaje, con el fin de evitar perder votantes en esos espacios electorales". Y añade: "En el caso del PP, en estos momentos, se da otra cuestión. Cuenta con un liderazgo muy débil, cuyos tres principales líderes territoriales están en su propia batalla".

"El PP está intentando generar en el imaginario colectivo la idea de que el Gobierno no merece estar ahí, que es ilegítimo"

A su juicio, "el riesgo de todo esto es grande, porque al final lo que puede ocurrir, como en parte ya ha pasado, es que el propio PP ayuda a legitimar y consolidar a Vox y su discurso político". El politólogo advierte de que el PP está entrando en "un juego muy peligroso", porque está "intentando generar en el imaginario colectivo la idea de que el Gobierno no merece estar ahí, que es ilegítimo y, con ello, lo que están haciendo es contribuir al descrédito y al malestar con las instituciones, los partidos y los políticos en general".

"La derecha en otros países no se parece al PP"

"La derecha en otros países europeos tiene un comportamiento muy diferente al del PP. Es cierto que muchos partidos de centro-derecha están gobernando en Europa pero incluso en la hipótesis de que estuvieran en la oposición, su estrategia no ha pasado ni pasaría por acercarse a la extrema derecha, ni en actitud ni en lenguaje", explica Arantxa Elizondo, profesora titular en el departamento de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad del País Vasco. 

El PP amplía los ataques verbales que antes dirigía a Podemos y los hace extensibles a todo el Gobierno

Elizondo señala que la estrategia del PP de Casado, "que probablemente sea
discutida internamente en alguna medida", se basa en atacar al Gobierno "con descalificaciones que están más allá del debate político y adoptan un lenguaje de ataque", como ahora al tachar al Gobierno de "despótico, dictatorial" o relacionarlo con el golpismo, "ampliando de esta manera los ataques verbales que antes dirigían a Podemos: Venezuela, comunistas...", recuerda.

Para la politóloga, la principal diferencia de la relación entre Vox y PP respecto al resto de países radica en que la mayoría de votantes de la formación ultraderechista lo fueron antes del PP. "Lo que no parece percibir es que su movimiento hacia la derecha hace que la franja del centro moderado quede fuera de su espectro". Y zanja: "Es posible que los desacuerdos internos no tarden en aflorar, la actitud de Díaz Ayuso puede contribuir también a este desacuerdo. Y entonces es probable que pegue un golpe de timón".

"El papel de los medios está siendo decisivo para trasladar algunos relatos interesados"

Gabriela Ortega es profesora y directora del Centro Internacional de Gobierno y Marketing Político de la Universidad Camilo José Cela (UCJC), y está especializada en planificación estratégica de campañas electorales. Señala que la estrategia del PP durante la crisis de la covid-19 se basa en la retórica. "Antes de ganar electoralmente hay que ganar el discurso y Ayuso es el caballo de batalla de Pablo Casado", razona.

La socióloga y politóloga explica que esta "estrategia del enemigo" que tan bien encarna la presidenta de la Comunidad de Madrid ya se ha dado en la reciente campaña electoral en República Checa. "Allí eran todos contra el presidente; aquí son todos contra Sánchez". Ortega considera que Casado está siendo "hábil" al dejar que Ayuso y el secretario general del partido, Teodoro García Egea, protagonicen una oposición más bronca, quedándose él más al margen, pero destaca que el líder del PP "corre el riesgo de perder visibilidad".

"En Portugal no sucede lo mismo que aquí, allí el presidente cuenta con el apoyo del resto de partidos"

Asimismo, señala que hay un "abismo" entre el Gobierno y el principal partido de la oposición. "Esto no sucede en Portugal, allí el presidente cuenta con el apoyo del resto de partidos", una situación "impensable" en la escena política española debido a la "inmensa polarización" de las formaciones políticas, que ya están planeando su próxima campaña electoral. Ortega afirma que la moción de censura de Vox busca "volver a la agenda mediática" que le falta al no tener poder en ninguna institución del Estado "en un momento en el que los presidentes autonómicos son muy importantes".

Por último, señala que el papel de los medios está siendo decisivo a la hora de trasladar relatos específicos, como la guerra entre Sánchez y Ayuso. La politóloga explica que las líneas editoriales de las principales cabeceras en España están muy marcadas, al mismo nivel que en Estados Unidos y Alemania. "Si abres estos periódicos ya sabes qué opiniones vas a leer. Al tener esta división ideológica sabes que el discurso va a ser el que manejen los políticos".

En una reciente columna de opinión del diario El Mundo, el autor comparaba la situación de nuestro país con la de Venezuela y señalaba al actual Gobierno como una dictadura, pese su apoyo en las urnas: "Europa debe saber que España no se debate entre una izquierda inútil y una derecha boba, sino entre la dictadura y la democracia. Y a ver si se enteran los españoles".

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