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La subida del SMI La subida del salario mínimo este año anticipa de nuevo un conflicto en el Gobierno de coalición

El grupo de expertos que trata de configurar la subida del salario mínimo hasta el 60% del salario medio al final de la legislatura está a punto de finalizar sus trabajos. Desde el Ministerio de Trabajo se apostó por una subida en 2020, pero la parte socialista del Gobierno la rechazó; se espera que el departamento dirigido por Yolanda Díaz ponga de nuevo sobre la mesa una subida para 2021.

Calviño y Díaz
Las vicepresidentas de Economía y Trabajo, Calviño y Díaz, en una imagen de archivo. Emilio Naranjo / EFE

La recuperación económica que se está desarrollando de la mano del proceso de vacunación contra la covid-19 anticipa la llegada de un escenario de normalidad (o, como apuntan algunos, "nueva normalidad") que ha permitido relajar restricciones o la mejoría de los datos en el empleo, entre otras cuestiones. Con la recuperación de esa normalidad también afloran algunas de las batallas políticas que han mantenido el PSOE y Unidas Podemos en el seno del Gobierno de coalición; y, sin duda, la subida del salario mínimo interprofesional es una de las más destacadas.

La última vez que se libró esta batalla fue a finales del año 2020. El Ministerio de Trabajo, dirigido por Yolanda Díaz, puso sobre la mesa la necesidad de subir los salarios más bajos, después de que el Gobierno aprobase las subidas de las pensiones y de los sueldos de los funcionarios públicos. A su juicio, en esos momentos de pandemia y de impacto económico negativo era imprescindible mantener el poder adquisitivo de los trabajadores que ganaban menos, como se había hecho con otros colectivos.

Sin embargo, el Ministerio de Economía, liderado por Nadia Calviño, así como las patronales, rechazaron cualquier incremento y alegaron que en un momento económico como el que había a finales del 2020 (con duras restricciones a la movilidad y a muchas actividades económicas), una subida del salario mínimo podría terminar de hundir a unas empresas que estaban ya lastradas por la situación pandémica.

Finalmente, el presidente y la parte socialistas del Gobierno se sumaron a la postura de Calviño, no hubo subida y el salario mínimo se congeló (esto solo había ocurrido en dos ocasiones, y las dos durante el mandato de Mariano Rajoy). En esta línea, además de la situación económica, se alegó que se habían producido dos subidas consecutivas en los años anteriores, primero a 900 euros y, posteriormente, a 950.

En ese momento, el Ministerio de Trabajo tomó la decisión de conformar un grupo de expertos que configuraran una senda para subir el salario mínimo interprofesional hasta el 60% del salario medio, una medida contenida en la Carta Social Europea y un compromiso del acuerdo de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos (se comprometieron a tener el SMI en esos niveles al final de la legislatura).

La Comisión Asesora del Ministerio de Trabajo y Economía Social en materia de Salario Mínimo Interprofesional se constituyó en enero de 2021 con expertos de Trabajo, Economía, Hacienda, los sindicatos y académicos independientes; las patronales rechazaron participar y defendieron que explicarían sus posiciones en el diálogo social cuando llegase el momento.

Los sindicatos quieren subida este año y lo antes posible

El objetivo de los expertos es definir los parámetros y los plazos de subida hasta el año 2023, cuando está previsto que se agote la legislatura. Esto es así porque hay diferencias, por ejemplo, en la cuantía de esas subidas (los sindicatos difieren en sus cálculos a la hora de equiparar el salario mínimo al 60% del salario medio, una cifra que oscilaría entre los 1.000 y los 1.200 euros).

El secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, explicó este miércoles que el grupo de expertos está a punto de finalizar sus trabajos y, según fuentes del Ministerio de Trabajo, los resultados se podrían conocer en las próximas 2 o 3 semanas, antes de que acabe el mes de junio. Una vez se conozca este informe (que contendrá una serie de recomendaciones que apuntarán a la subida gradual del salario mínimo hasta que se alcance el 60% del salario medio en 2023), es previsible que se vuelva a dar una nueva batalla en el seno del Ejecutivo de coalición respecto a esta cuestión.

Desde la parte de Trabajo aún no se ha puesto nada sobre la mesa y la posición es la de esperar a que el grupo de expertos emita su informe. Sin embargo, Díaz accedió finalmente a congelar el SMI en 2020 tras constatar que la parte mayoritaria la del Gobierno era contraria a la subida (incluido el presidente), pero, sobre todo, después de que los socialistas avanzaran que estudiarían de nuevo subir los salarios más bajos en la segunda mitad de 2021, cuando se esperaba una recuperación de la economía.

"En caso de que en este momento no estemos en condiciones de poder hacer una previsión cierta de lo que va a ocurrir en el próximo semestre, tenemos la oportunidad y la posibilidad de que se pueda reevaluar esta situación a partir del próximo semestre, donde esperamos que la vacunación haya alcanzado una cobertura suficiente de la población y estaremos en mejores condiciones de poder determinar cómo va a ser el devenir del siguiente semestre y, por tanto, del conjunto del año, para poder tomar la decisión más correcta en relación con esta materia", afirmó María Jesús Montero, portavoz del Gobierno, a finales de diciembre de 2020.

Para Trabajo ese momento ha llegado, sobre todo después de que este miércoles se anunciara que España ha registrado la mayor reducción de paro de la historia y ha recuperado el nivel de empleo previo a la covid-19. Por estos motivos, aunque Yolanda Díaz no ha trasladado todavía esta cuestión en el Gobierno, y se va a esperar al informe del grupo de expertos, tras conocer sus conclusiones es previsible que su departamento abogue de nuevo por la subida.

UGT: Ya no hay pretextos para seguir congelando el SMI

Los sindicatos aplauden que el informe de los expertos sobre la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a lo largo de la legislatura, pactado en el acuerdo del propio Gobierno de coalición, se conozca y se cumpla. Sin embargo, su exigencia actual sigue siendo una subida del SMI este mismo año y lo antes posible.

Fuentes de UGT informaron a Público que ya no hay pretextos para seguir congelando el SMI por los datos de crecimiento que se prevén e, incluso, por los datos de creación de empleo. Dichas fuentes aseguran que va a ser una exigencia para seguir manteniendo el diálogo social que esa subida del SMI se acuerde para el segundo semestre de este mismo año, y recuerdan que hay informes económicos que así lo aconsejan para impulsar el crecimiento económico.

A esto hay que añadir que el Ministerio de Economía no parece haber cambiado su posición, contraria a la subida. En los trabajos del grupo el experto designado por Economía sigue mostrando reticencias a las subidas, una posición que comparten las patronales, por lo que es muy probable que si se plantea un incremento, y en concreto para este año, el departamento de Calviño se muestre en desacuerdo.

Además, en los informes y compromisos remitidos a Bruselas en el marco de recepción de los denominados fondos europeos de reconstrucción no se incluye ni una subida del SMI para este año ni alcanzar al final de la legislatura el 60% del salario medio, aunque se corresponda con un compromiso firmado entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el acuerdo de coalición. La llegada de la normalidad recuperará algunas batallas políticas del Ejecutivo, y la de la subida del salario mínimo podría ser una de las primeras en aflorar.

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