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LAS CLOACAS DE INTERIOR

Villarejo amenaza con "desenmascarar a todos"

A la salida de la Audiencia Nacional, donde ha acudido para declarar ante el juez del caso 'Tándem', el comisario jubilado, locuaz y jocoso, ha dicho que casi todo el trabajo privado que hizo, por el que está siendo investigado, estuvo motivado con intereses públicos y se ha quejado del "saqueo" de su patrimonio.

El excomisario José Villarejo, atiende a los medios de comunicación a su salida este miércoles de la cárcel madrileña de Estremera.
El excomisario José Villarejo, atiende a los medios de comunicación a su salida este miércoles de la cárcel madrileña de Estremera. Víctor Lerena / EFE

El comisario jubilado José Manuel Villarejo ha declarado durante dos horas y media ante el juez instructor de la causa 'Tándem'. Tras la primera noche en su casa, en la localidad de Majadahonda, después de salir este miércoles de la prisión de Estremera, Villarejo se ha mostrado locuaz ante la prensa, a su salida de la Audiencia Nacional. Había llegado sobre las diez de la mañana, con un parche en el ojo. "Le he agradecido a la Fiscalía su petición [para su libertad provisional] y al tribunal por la decisión tomada ayer", ha dicho en relación a su puesta en libertad, después de tres años y tres meses en prisión provisional.

Muy animado y con verborrea ágil, Villarejo, acompañado por su abogado, Antonio García Cabera, ha dicho a los periodistas que "muchos directores y dueños de periódicos que han comido conmigo y que luego no quisieron saber nada...Estaré encantado de recordárselo. Y no es una amenaza", ha dicho en tono burlón. "Voy a desenmascarar a todos",  ha dicho a continuación. También ha tenido palabras para uno de sus más destacados enemigos, Félix Sanz Roldán, exdirector del CNI. "Agradezco a Sanz Roldán por todo el tiempo que me ha dado, me ha servido para reflexionar. No ha sabido defender a su señor [en referencia al rey emérito]", ha dicho, remarcando que: "Ningún secreto aguanta el tiempo".

Ha comenzado su alocución ante la prensa con una autodefinición: "Nunca fui un policía normal; casi todo mi trabajo privado fue motivado por intereses públicos". Justifica así Villarejo la ingente cantidad de encargos que recibió para labores de espionaje por parte de empresarios, por los que está siendo investigado, en los que recurrió a toda la maquinaria policial a su servicio. Y se ha echado a reír cuando le han preguntado por su fortuna, que podría estar escondida en el extranjero. "Te doy la mitad", le ha espetado a un periodista en tono jocoso. "Me han saqueado", ha sentenciado y ha relatado que "mis relojes, que los he ganado, los tienen ahora los de Servicios Internos".

Se ha referido el comisario jubilado al ictus que sufrió hace poco en la prisión, dando a entender que las condiciones en la cárcel han tenido algo que ver: "Me quitaron la calefacción de la celda, me confinaron sin salir al patio...Ahora mismo no sé ni andar ni manejar un teléfono. Ojala hubiera tenido un terminal dentro". 

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