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Condena al rapero Pablo Iglesias cree que Hasél "no debería ir a la cárcel"

El vicepresidente segundo del Gobierno considera que le ingreso en prisión del rapero "generará la sensación de que la ley no siempre es igual para todos".

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias. EFE
El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias.— EFE.

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El vicepresidente segundo y líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha señalado que en democracia "nadie debería ir a la cárcel por delitos de opinión" y piensa que el caso del rapero Pablo Hasel, condenado por enaltecimiento del terrorismo e injurias a la corona con nueve meses de cárcel, "generará la sensación de que la ley no siempre es igual para todos".

Así lo ha indicado en un mensaje en Twitter sobre la decisión de la Audiencia Nacional de ordenar el ingreso en prisión de Pablo Rivadulla, conocido artísticamente como Pablo Hasel, para que cumpla nueve meses de cárcel por un delito de enaltecimiento del terrorismo, e injurias y calumnias a la monarquía y a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, por difundir mensajes atentatorios en redes sociales.

"Opino que en democracia nadie debería ir a la cárcel por delitos de opinión. Hay otros mecanismos jurídicos para proteger el honor, la integridad o el prestigio. Que Hasel vaya a la cárcel, pienso que generará la sensación de que la ley no siempre es igual para todos", ha destacado en esa red social.

Defensa de Amnistía Internacional 

La organización en defensa de los derechos humanos Amnistía internacional ha defendido "que nadie debería ser condenado penalmente por tuitear o cantar algo desagradable o escandaloso" y se ha solidarizado con Hasél. "Llevamos años pidiendo que se elimine el delito de enaltecimiento del terrorismo del Código Penal. También creemos que las injurias a las instituciones del Estado deben desaparecer" porque "no cumplen con los estándares internacionales de derechos humanos sobre la libertad de expresión", han sostenido desde la organización.

"Nos oponemos a la criminalización del insulto o las faltas de respeto hacia Jefes de Estado u otras instituciones, como las Fuerzas de Seguridad. Usar el Código Penal con el propósito o efecto de inhibir la crítica legítima a las instituciones viola la libertad de expresión", han expresado. 

Reacciones políticas

Ayer, el secretario primero de la Mesa del Congreso y dirigente de En Comú Podem, Gerardo Pisarello, censuró que Hasél tenga que ingresar en prisión "por criticar a los Borbones". "Mientras tanto, Juan Carlos I sigue en Abu Dabi y ni Inspección de Hacienda ni Fiscalía han actuado por fraude fiscal. Una vergüenza", ha destacado en Twitter.

Para el presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, también es una "vergüenza que mientras la justicia garantiza la impunidad de los torturadores franquistas, se persiga a alguien por cantar". "Por delante de cualquier encontronazo, toda nuestra solidaridad", zanjó.

El portavoz del grupo, Pablo Echenique, afirmó que no está de acuerdo con algunas de las cosas que dijo Pablo Hasél, pero cree que el delito de injurias a la corona es "una rémora medieval y el de enaltecimiento del terrorismo, cuando ETA lleva años finiquitada, necesita una revisión profunda". "Su condena no es propia de un país moderno", manifestó.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, también pidió libertad para Pablo Hasél. "Rapear no es un delito", escribió en su cuenta de Twitter. Colau reivindicó la necesidad de reformar el código penal "para acabar" con la "Ley Mordaza" y aludió al PSOE y a su secretario general y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: "De vosotros depende que haya mayoría para acabar con esta barbaridad".

El Partido Comunista de España (PCE) criticó la resolución judicial por "negar la libertad de expresión". "Mientras, siguen impunes crímenes del franquismo y casos de corrupción como el de JC Borbón. Urge democratizar la justicia y eliminar los delitos de opinión. Reclamamos su libertad", manifestaron desde la formación. 

Críticas a la sentencia desde el mundo del derecho

El catedrático de Derecho Penal de la Universidad Carlos III de Madrid Jacobo Dopico argumentó en su cuenta de Twitter que mandar a prisión a un rapero "por delito de expresión es siempre un despropósito".  El jurista escribió un hilo en la red social en el que recordaba las frases de Hasél que le han supuesto el ingreso en la cárcel.

"Va de fiesta con la monarquía saudí, que es financiadora del ISIS", "Fue impuesto por Franco" o "Es un ladrón" son algunas de las citas que recoge. Considera que condenar este discurso como discurso criminal infringe las garantías de libertad de expresión. "De hecho, tras recientes revelaciones periodísticas se dicen cosas más explícitas por columnistas de la 'prensa seria'", recuerda. 

En la misma línea se ha pronunciado el profesor de Derecho Constitucional y exletrado del Tribunal Constitucional Joaquín Urias. "Un cantante va a entrar en prisión por escribir tuits metiéndose con la monarquía y con sus opiniones políticas. Este disparate judicial da la medida de la situación de la libertad de expresión frente a este 'gobierno de los jueces' conservadores", ha señalado. 

El Supremo decretó que ensalzó a los miembros de ETA

Según el Supremo, que confirmó la postura de la Audiencia Nacional, el artista difundió en su perfil de Twitter —que entonces contaba con más de 54.000 seguidores, hoy más de 100.000— más de 60 mensajes entre los años 2014 y 2016 en los que ensalzó la figura de miembros de ETA, como es el caso del exjefe militar de la banda terrorista, el fallecido Joseba Arregi, de quien dijo que murió torturado por la Policía y de los GRAPO como Isabel Aparicio, detenida en octubre de 1979 y "exterminada por comunista", según sus publicaciones.

También incluyó tuits en su cuenta que incorporaban vídeos que incitaban a la violencia, con comentarios que se consideran enaltecedores del terrorismo y vejatorios para la Corona y otras Instituciones del Estado como las Fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. A eso sumaban que en hasta 1.915 tuits aparecían las palabras GRAPO, Monarquía, Borbón, Rey, ETA, terrorismo, bomba, Policía y Guardia Civil.

Además, el Supremo entendió que Hasél no puede ampararse en la libertad de expresión puesto que los hechos probados recogen una pluralidad de mensajes, que es reincidente en actos semejantes en el pasado, y que tienen "un indudable carácter laudatorio de organizaciones terroristas" y de miembros en activo de las mismas.

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