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COP 25 Jugar a dos bandas o cómo hay empresas contaminantes en la Cumbre del Clima

La Cumbre del Clima de Madrid es uno de los ejes centrales para conseguir arrancar compromisos eficaces de mitigación. Sin embargo, también puede convertirse en un espacio útil para que multinacionales que contribuyen a la crisis climática ofrezcan a la vez su versión más verde en materia medioambiental.

El logotipo de la Cumbre del Clima luce en uno de los pabellones de Ifema./ REUTERS-Susana Vera

alejandro Tena

El Gobierno de España, que asumió la organización de la Cumbre del Clima después de la renuncia de Chile, ha dispuesto de tan sólo un mes para ornamentar Ifema de acuerdo con las características del mayor encuentro medioambiental del mundo. Los seis pabellones por los que se distribuye el evento dan cobijo a miles de altos funcionarios, periodistas y observadores científicos. Pero también empresas. De hecho, durante los primeros días, el grueso de las críticas a la COP han estado focalizadas en la excesiva presencia de insignias publicitarias de la Zona Verde que se entremezclan con los eslóganes climáticos de las Naciones Unidas

Nada más entrar en la denominada zona verde –el lugar más ajeno a las negociaciones políticas, donde se da espacio a los diferentes colectivos sociales– un panel luminoso, al fondo de la sala, resalta sobre el resto. "Iberdrola", se lee. Justo al lado, en un tamaño menor, una pantalla blanca enuncia el nombre de otra gran empresa del sector energético, Endesa. Más a la derecha, unos foodtracks con perritos veganos a seis euros y platos de paella a siete decoran la sala. Si no fuera por el clamor de las gargantas de algunos jóvenes que reclaman su espacio, se podría pensar que en Ifema no se va a hablar, en absoluto, sobre la crisis climática.

La realidad es que los debates políticos que se empiezan a articular esta semana en los plenarios de la COP son determinantes para el futuro de la humanidad. Así lo hizo ver el propio líder de los científicos del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) en la apertura de la Cumbre del lunes. Sin embargo, Ifema, que en otros tiempos del año exhibe prototipos de coches futuristas y exposiciones artísticas de elevado prestigio, también puede ser durante estos días un lugar idóneo para el llamado greenwashing: empresas que contaminan haciendo proclamas ecologistas.

Ante las críticas de la presencia de gigantes empresariales el Gobierno de España –anfitrión de la Cumbre del Clima– explica que "ha contado con el apoyo del sector empresarial español para la preparación y organización" del evento internacional y alega que la participación del sector empresarial en la COP 25 es un ejemplo de su "compromiso con el cumplimiento de la Agenda 2030".

Esta es la lista de empresas españolas que han patrocinado la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas en Madrid, según ha informado el propio Ejecutivo en funciones: Suez, Acciona, Santander, Mapfre, BBVA, Iberdrola, Tango, Abertis, Gestamp, Endesa-Enel, Indra, Iberostar, Iberia, Siemens-Gamesa, SEAT (Grupo Volkswagen) y Telefónica. 

Destaca que en la lista de patrocinadores aparezcan algunas de las grandes empresas como Endesa, la entidad que más contribuye a la crisis climática en España, según el Observatorio de la Sostenibilidad, con más de 30 millones de toneladas de CO2 en el último año, o Iberdrola, cuyos datos son de algo más de 3 millones de toneladas de CO2 durante el último año. La primera de ella acapara algo más del 9% de las emisiones totales de España y la segunda el 1%.

Lista de empresas con mayor contribución a las emisiones de gases de efecto invernadero en España. (Observatorio de la Sostenibilidad)

Contribución de las principales empresas emisoras de gases de efecto invernadero respecto al total de emisiones en España en 2018. (Observatorio de la Sostenibilidad)

"Las conferencias oficiales son muy buenas oportunidades para mejorar la imagen corporativa de las grandes empresas, incluidas las españolas. En un contexto en el que hay una creciente preocupación social por la crisis climática y ecológica, la vía que tienen estas compañías para legitimarse es aparecer como parte de la solución a estas crisis y no como parte del problema", explica Erika González, del Observatorio de Multinacionales en América Latina.

El contraste de la publicidad en espacios verdes con sus acciones es evidente, tal y como señala la portavoz. "Las prácticas no cambian, son las mismas que les aseguran las máximas ganancias", añade, para denunciar que la mayoría de estos patrocinadores con corporaciones que siguen "apurando la centrales de carbón" e invirtiendo en combustibles fósiles y proyectos energéticos que "generan impactos en los pueblos indígenas".

Entre los patrocinadores, también destaca el Grupo Volkswagen, uno de los gigantes de la automoción implicado en el dieselgate, el escándalo internacional que reveló que algunas marcas del mundo del motor habían manipulado de manera deliberada las emisiones de CO2 de sus vehículos. "Es intolerable", comenta Paco Segura, coordinador de Ecologistas en Acción, que detalla que la contaminación de este tipo de vehículos genera en España cerca de 8.000 muertes prematuras anuales. "Ninguna de las empresas se va a poder lavar de verde con una campaña de financiación de una cumbre como esta", añade.

A esto se debe sumar la presencia del Banco Santander –cuya presidenta, Ana Patricia Botín, participó el lunes en una charla de la COP sobre gobiernos, sociedad civil y descarbonización económica– y BBVA, que están entre las 33 entidades bancarias que más han invertido en combustibles fósiles desde el año 2015, según el último informe Banking on Climate Change: fossil fuel finance report card 2019

También entran en escena las aseguradoras. Mapfre, otro de los patrocinadores de la Cumbre, según las informaciones del Gobierno. De hecho, la compañía tuvo un espacio el lunes en la zona verde –casi al mismo tiempo que los jóvenes reclamaban su espacio en la Cumbre– para informar sobre "el impacto de las grandes catástrofes y los riesgos asociados al cambio climático". 

Si bien es cierto que los grupos ecologistas han criticado en redes y en espacios públicos de la Cumbre la presencia de estas empresas como parte del decorado del evento, también han querido resaltar la utilidad de estos encuentros multilaterales como herramienta de acción global y conjunta. Queda, sin embargo, mucho por mejorar y "engrasar" este tipo de mecanismos para que estén focalizadas al cien por cien a la acción climática. Al menos así lo ven desde las principales organizaciones medioambientalistas de España.