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Coronavirus Sin tráfico, sin turistas, sin clases: la nueva vida de una Italia en cuarentena

Roma, por ejemplo, no parece la misma. No se trata de un escenario apocalíptico, al menos por el momento. No hay tráfico, hay poca gente en la calle, los monumentos están muy despejados, los locales cierran por la tarde. Pero su falta de bullicio, resulta ser agradable y a la vez extraño.

Imagen de la Piazza di Petra en el centro de Roma. EFE
Imagen de la Piazza di Petra en el centro de Roma. EFE

manuel tori

Resulta extraño, a media mañana, ver el Vaticano tan vacío de gente. Ya no se puede pasear por la Plaza de San Pedro, está completamente cerrada al público. Ni siquiera si fuera un día de fiesta estaría tan vacía, porque en ese caso todos estarían esperando con deseo para ver aparecer por la célebre ventana del Palacio Apostólico al Papa Francisco para algunas de sus bendiciones. El Santo Padre, sin embargo, este domingo dio el Ángelus por streaming y hoy va a hacer lo mismo con su tradicional Audiencia General.

Italia afronta su nueva vida en cuarentena para frenar el coronavirus. Desde el pasado lunes, el Gobierno ha decretado que todo el mundo deberá "permanecer en casa", porque es el único modo de "detener el contagio": "Todos tendremos que renunciar a algo por el bien de Italia", pronunció el lunes por la noche el presidente del Gobierno italiano, Giuseppe Conte. Atendiendo a los datos ofrecidos ayer por la tarde por la Protección Civil Italiana, son ya más de 10.149 los casos positivos por coronavirus –la mitad proceden de la región de Lombardía, hace dos semanas foco del contagio–; desglosados en los 8.514 enfermos actuales, 1.004 las personas curadas y 631 los fallecidos. Casi todos los decesos son con coronavirus y no por coronavirus.

Hay que recordar que, por el momento, que aunque Italia entera sea hoy una "zona protegida"; sigue habiendo una distinción entre quienes que se encuentran en Lombardía y las otras 14 provincias del Norte en alerta –hasta el lunes, denominadas zonas rojas– y el resto del país. La nueva disposición del Gobierno italiano de Giuseppe Conte, de hecho, obliga a todos no sólo a permanecer en casa, sino también a informar a las autoridades sanitarias si en los últimos 14 días se ha estado en contacto con el Norte de Italia. La prioridad es evitar las aglomeraciones de personas para limitar así la propagación del virus.

Roma no parece la misma

Roma no parece la misma. No se trata de un escenario apocalíptico, al menos por el momento. Pero su falta de bullicio, resulta ser agradable y a la vez extraño. No hay tráfico, los medios de transportes parecen ir más rápido de lo normal, hay poca gente en la calle, los monumentos están muy despejados, los locales cierran por la tarde. No hay niños que salgan de ningún colegio, como en el resto de Italia. En el fondo, esta fotografía es la que desean las autoridades para impedir, cada vez más, la ampliación del virus.

Este martes fue el primer día de la entrada en vigor del nuevo decreto ley que impone el cierre de bares y restaurantes a las 18:00 horas

El día de este martes fue el primero en el que entró en vigor el nuevo decreto ley que impone el cierre de bares y restaurantes a las 18:00 horas. Por el momento, podrán seguir desarrollando su actividad a partir de las 06:00 de la mañana, siempre y cuando logren que los clientes respeten la distancia de seguridad interpersonal de un metro, tal como establecido ya en otro decreto ley la semana pasada. "Ahora tenemos que cerrar sí o sí", explica Giovanni, empleado de una tienda de bocadillos cerca de Piazza Navona, en el centro de la Ciudad Eterna.

Está prohibido moverse de un pueblo a otro, de una ciudad a otra, da igual la zona del país que se trate. Pero hay excepciones, contempladas por el Ejecutivo y que permiten que los ciudadanos puedan desplazarse por razones de trabajo, de salud, por una causa de fuerza mayor. Para ello, hay que imprimir un módulo que ayer muchos iban imprimiendo en las distintas copisterías de la Ciudad Eterna para moverse. "Fíjate si ha habido gente hoy queriendo imprimir el documento del Gobierno, que directamente he optado por imprimir un centenar e ir vendiéndolo confirme entren los clientes. Tardo menos", explica Paola, dependienta de una conocida cadena italiana de papelerías. En su tienda, hay cintas adhesivas de color marron, como las de embalaje, en el suelo, para subrayar dónde tienen que esperar sus clientes antes de acudir a su mostrador: "¡Qué vamos a hacerle! Tendremos que hacerlo, ¿no?", comenta entre risas. "¿Puedo imprimir aquí el módulo de autojustificación del Gobierno?", pregunta una chica recién llegada.

Está prohibido moverse de un pueblo a otro, de una ciudad a otra, da igual la zona del país que se trate

"Hoy cierro a las 12:00. Total, la cosa estos días se va a poner cada vez más tranquilas", comenta Rossana, quiosquera del puesto de periódicos de la plaza Campo de' Fiori. En esta conocida plaza romana, todos las mañanas hay un pintoresco mercado y de noche es uno de los símbolo de la movida de la Ciudad Eterna. Pero en este momento de prudencia por el coronavirus, hay menos turistas entre los puestos del célebre mercado y, con el nuevo decreto, los locales tienen que cerrar a media tarde. Así pues, Campo de' Fiori ahora mismo no luce ni de día, ni de noche. Al menos, por un tiempo.

Supermercados, fruterías y farmacias permanecerán abiertos 

Muchas tiendas están cerradas. Pero supermercados, fruterías y farmacias permanecerán abiertos en su horario habitual. Bien es cierto que el Gobierno y las autoridades, por decreto, establecen que hay que "quedarse en casa"; pero dentro de las excepciones contempladas está el ir a hacer la compra en los supermercados de la localidad de residencia –ya que eso no implica salir de la misma–. En este caso, también habrá que respetar el metro de distancia entre personas, hasta finales de abril. "No tenemos mascarillas, ni desinfectantes. Hemos encargados más unidades, pero no tenemos ni idea de cuándo van a llegar", explica la dueña de una farmacia cerca de Campo de Fiori.

El Gobierno y las autoridades, por decreto, establecen que hay que "quedarse en casa"

Los transportes en en Roma permanecen activos. Los pasajeros tratan de mantener un metro como distancia de seguridad si fuera posible, si no, permanece tranquila en su asiento. Muchos, como gesto de prevención, interponen un fular o una bufanda entre la mano y su rostro. Hay quien lleva mascarillas, pero no son la mayoría. Aunque es cierto que hay más gente con mascarillas respecto a hace unos días. Los conductores de autobús, por ejemplo, de las tres puertas de acceso a los vehículos invitan a subir a los usuarios por las otras puertas cerrando la delantera, como forma de protección en su lugar de trabajo.

Al encender un televisor en Italia, la gran mayoría de canales ofrecen novedades acerca de cómo prevenir y contener el coronavirus en el país. Del mismo modo que muchos conocidos cantantes están motivando a sus seguidores a permanecer en sus hogares disfrutando de sus aficiones; los medios de comunicación consultan a diario los virólogos más citados de Italia para que los periodistas, el público, los lectores, los oyentes y los espectadores hagan todo tipo de preguntas, desde las más sencillas hasta las más originales. Los presentadores más conocidos de la célebre bota protagonizan anuncios repasando el vademécum de estos días con el eslogan Yo Me Quedo En Casa. Se está movilizando el mundo de la moda a través de donaciones y hay modestos empresarios que, dentro de sus posibilidades, están empezando a fabricar mascarillas para regalarlas a quienes no se las pueden permitir. Parece que no hay situación excepcional que impida que, cada uno, saque lo mejor de sí mismo.

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