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En defensa del dinero en efectivo: el 90% de los españoles rechaza que se elimine 

A pesar de que la pandemia ha cambiado el modo de uso de los distintos medios de pago, el dinero en metálico continúa siendo imprescindible para ciertos sectores de la población, como la España vaciada o los mayores de 65 años.

Retirada de efectivo del cajero de un banco
Retirada de efectivo del cajero de un banco. EFE

"Se recomienda el pago con tarjeta". Es el mensaje que podemos leer en todo tipo de negocios: supermercados, bares, restaurantes, comercios... Una advertencia con la que ya nos hemos familiarizado. Todo desde que al principio de la pandemia se comenzase a ver al dinero en metálico como un potencial transmisor de la covid-19. 

Pero además de la precaución con el efectivo, se vieron modificados nuestros hábitos de consumo. Al estar más tiempo en casa cobraron mucha importancia las compras online, el consumo de plataformas de streaming, y todo tipo de comercio por internet.

El 90% de los encuestados defiende la permanencia del efectivo como método de pago

Sin embargo, esta 'fiebre' de los pagos contactless y del e-commerce no ha llegado a toda la población española de la misma manera. Los mayores de 65 años, los habitantes de la España vaciada y los comerciantes defienden el uso del dinero en efectivo frente al aumento del pago con tarjeta.

Esto es lo que esgrime un estudio elaborado por la consultora de investigación social GAD3, a petición de la Plataforma Denaria, una asociación que defiende  el dinero efectivo y pretende advertir de "los peligros" de su limitación.

El estudio destaca que el 90% de los encuestados —de un total de 1.001 entrevistas telefónicas, de cinco minutos cada una—reclama la permanencia del efectivo como método de pago. Cifra que no cuadra con la dirección que están tomando los bancos, que desde 2008 han cerrado el 20% de sus cajeros, llevando a cabo grandes ERE.

Otras cifras que se esgrimen en el estudio van en relación a la percepción que se tiene de la seguridad en los pagos con tarjeta. En este sentido, un 72% de los españoles cree que el pago con dinero en efectivo es más seguro, el 70% opina que siempre funciona —y no está expuesto a posibles caídas de sistemas informáticos— y un 78% dice que garantiza la privacidad —frente a las operaciones online—.

Las limitaciones de Gobiernos y bancos al efectivo

En los últimos años los bancos han cerrado cajeros y los distintos Gobiernos han limitado el pago en efectivo

Con la justificación de atajar el problema de la economía sumergida, los distintos Gobiernos han intentado limitar la cantidad máxima permitida de pagos en efectivo. En 2016, el ministro de Hacienda del PP, Cristóbal Montoro, anunció que las facturas en metálico superiores a mil euros serían ilegales.

La medida, sin embargo, no entró en vigor hasta el pasado 10 de julio de 2021, ya con el actual Gobierno. El PSOE, por su parte, propuso en mayo de 2020 al Congreso una transición entre una eliminación gradual del pago en efectivo y su desaparición definitiva.

Pero esta propuesta no fue bien vista por Bruselas, que esgrime que es totalmente contraria a los criterios de la Comisión y del Banco Central Europeo. El motivo es simple: "Viola los principios del Tratado de la Unión Europea, que establece que los billetes y monedas en euros son de curso legal".

¿Importa tanto la limitación del efectivo?

A pesar de la pandemia y la parcial limitación de las administraciones al pago en efectivo, este sigue siendo el instrumento de pago predominante para los pagos en puntos de venta y entre particulares, según un estudio del Banco Central Europeo.

Los europeos se ven mayoritariamente satisfechos con su acceso al efectivo

No obstante, el uso del efectivo para pagos cotidianos en relación con el número total de operaciones ha descendido del 79% al 73% en tres años. La actual pandemia de coronavirus habría acelerado esta tendencia. El 40% de los encuestados indicó que utilizaba menos efectivo desde que comenzó la crisis sanitaria y, casi el 90%, señaló que seguiría utilizando menos efectivo (el 46% sin dudarlo y el 41% probablemente) cuando termine.

Medidas como la aumento del umbral por el cual se solicita la clave bancaria para los pagos con tarjeta (pasó de 20 euros a 50 durante en el primer confinamiento), o el uso masivo de herramientas que facilitan los pagos electrónicos como el proveedor —'made in Spain'— Bizum, han tenido también su parte de 'culpa' en esta disminución del uso del efectivo.

Otro de los datos interesantes que refleja el estudio del BCE tiene relación con la percepción que tienen los encuestados en relación a la disponibilidad del efectivo. Pese a que la facilidad de obtener dinero en metálico en los países de la eurozona había disminuido del 94% al 89%— desde 2016 a 2019—, la mayoría de las personas respondieron que seguían estando satisfechos con su acceso al efectivo.

En síntesis, lo usamos cada vez menos, avanzamos a grandes pasos hacia un modelo donde todo esté en la nube pero, el temor que nos genera la falta de conexión —ya sea porque no llega, como en la España vaciada; o porque se caen plataformas mundialmente, como este lunes pasó con Facebook y Whatsapp—, siempre echaremos en falta tener en la cartera algún billete y monedas sueltas.

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