Público
Público

Derechos de autor Semana clave para la directiva de 'copyright' que quiere obligar a las plataformas a filtrar contenidos antes de publicarse en la red

Las nuevas normas europeas sobre derechos de autor siguen adelante tras el acuerdo franco alemán del pasado viernes en el seno del Comité de Representantes Permanentes de la Unión Europea (COREPER) rompiese el bloqueo de esta fase de tramitación. Esta directiva podría finalmente ser aprobada en esta legislatura, que finaliza con los comicios del 26 de mayo.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Las banderas de la Unión Europea en una sala de la Comisión / REUTERS

La futura directiva de derechos de autor, que pretende actualizar una normativa vigente desde hace dos décadas, entra en la recta final de su tortuoso camino en el que muchas voces se han alzado sobre todo contra dos de sus disposiciones: la instauración de un canon a los grandes buscadores de internet por citar y enlazar artículos de prensa digital (una suerte de canon AEDE europeo) y la posible obligación a las plataformas como YouTube o Instagram —pero también otras más pequeñas— de realizar un filtrado previo de contenidos susceptibles de violar la propiedad intelectual.

El viernes pasado, el texto de la presidencia de turno, que recae en Rumanía, adoptado por el Comité de Representantes Permanentes de la Unión Europea (COREPER) como la versión adoptada en el Parlamento Europeo en septiembre de 2018, serán la base de las negociaciones entre Eurocámara, Consejo Europeo y Comisión —trílogo— que arranca en horas.

Las negociaciones se estancaron el mes pasado ya que los países no lograron salvar sus diferencias, entre ellas si las pequeñas empresas deberían ser sometidas a las nuevas reglas. Italia, Polonia, los Países Bajos, Suecia, Finlandia, Luxemburgo, Malta y Eslovaquia no aceptaron el borrador.

Ahora, y tras el acuerdo entre Alemania y Francia (fundamental para negociar el desbloqueo), arrecian los llamamientos de asociaciones, activistas, políticos y compañías interesadas contra los mencionados preceptos, recogidos respectivamente en los artículos 11 y 13 del proyecto de directiva.

Renovación de la normativa

Desde la Comisión Europea, que abrió el debate sobre el tema hace dos años, sostienen que la renovación protegerá el patrimonio cultural de Europa y establecerá el campo de juego entre las grandes compañías de internet (casi todas estadounidenses) y la industria de los contenidos.

Andrus Ansip, Vicepresidente y Comisario europeo de Mercado Único Digital, espera que pudieran llegar a un acuerdo en las conversaciones el próximo martes y miércoles, informa la agencia Reuters.

"Me alegra ver que los países de la UE vuelvan a encontrar una voz común en la reforma de los derechos de autor. Espero un acuerdo final la próxima semana. Los europeos merecen las reglas de derechos de autor aptas para la era digital: es bueno para los creadores, las plataformas y los usuarios habituales de Internet", comentó el político estonio en su cuenta de Twitter. 

Varios grupos de presión, como la European Magazine Media Association, la European Newspaper Publishers 'Association, el European Publishers Council y News Media Europe, saludaron el acuerdo, pero exigen que se haga más para proteger sus derechos.

"Todavía daría lugar a una gran inseguridad jurídica para los editores de prensa, ya que no protege con suficiente claridad el uso del contenido de la prensa por parte de los agregadores de noticias y los motores de búsqueda, que es todo el propósito de un derecho", dijeron en un comunicado conjunto. Quieres más restricciones.

El artículo 11 obligaría a compañías como Google y Microsoft a pagar a los editores por mostrar fragmentos de noticias, y el artículo 13 requerirá a plataformas en línea que instalen filtros para evitar que los usuarios carguen materiales con derechos de autor, en una suerte de censura algorítmica que además está al alcance de muy pocas compañías.

"El acuerdo franco-alemán es en realidad más extremo que las versiones anteriores"

La eurodiputada Julia Reda, del Partido Pirata y principal impulsora del movimiento contrario a la normativa, criticó el compromiso alcanzado por Francia y Alemania para evitar —en teoría— que esas medidas afecten a pequeñas empresas. En realidad, las condiciones que introduce la nueva versión (plataformas y aplicaciones que estén disponibles para el público desde hace menos de tres años, que tengan facturaciones anuales inferiores a 10 millones de euros y que tengan menos de cinco millones de visitantes únicos al mes) deja fuera de las obligaciones a muy pocas 'start ups'.

"Ese acuerdo franco-alemán es en realidad más extremo que las versiones anteriores, ya que requiere que todas las plataformas con más de tres años censuren automáticamente todas las subidas de sus usuarios, de modo que se imponen cargas nada razonables incluso a las compañías más nuevas", ha dicho, y ha pedido a los europeos que presionen a los legisladores para que rechacen el acuerdo.

Varias plataformas incluso facilitan herramientas con las que poder ponerse en contacto con los eurodiputados a través del correo electrónico y las redes sociales, en un intento por presionarles desde la ciudadanía para que dicha directiva no se apruebe en los actuales términos. La idea es que los representantes en el trílogo de esta semana puedan, al menos, simplemente eliminar los artículos 11 y 13, lo que contribuiría en gran medida a garantizar que la directiva de derechos de autor finalmente se vuelva más equilibrada.

Más regulación

Los países de la UE también alcanzaron una posición conjunta para las negociaciones de la próxima semana con los legisladores de la UE y la Comisión sobre las reglas sobre plataforma para empresas (P2B), destinadas a frenar el poder de gigantes como Google y Apple.

La legislación propuesta, revelada por la Comisión en abril del año pasado, busca evitar prácticas comerciales desleales en las tiendas de aplicaciones, los motores de búsqueda, los sitios de comercio electrónico y los sitios web de reserva de hoteles, para garantizar la igualdad de condiciones entre las empresas tecnológicas y las empresas tradicionales.

Amazon Marketplace, eBay, Apple App Store, Google Play, Facebook Marketplace, Booking.com y Leboncoin.fr se encuentran entre las empresas que se verían afectadas por la propuesta.

Más noticias en Política y Sociedad