Público
Público

Derechos de la mujer Mary Nash, la pionera que llevó a la mujer a los libros de historia

Veinte historiadoras revisitan en otros tantos ensayos reunidos en el libro 'Mujeres, dones, mulleres, emakumead' los trabajos de la pionera Mary Nash, la profesora irlandesa que hace 45 años impulsó en Barcelona la primera asignatura de historia con perspectiva de género de la universidad española.

Mary Nash, junto a las historiadoras Elena Hernández Sandoica, Ana Aguado, Teresa María Ortega y Ángela Cenarro este miércoles en Zaragoza. / EDUARDO BAYONA

“En 1974 no existía la Historia de las Mujeres, ni siquiera el concepto. Nadie entendía de qué iba el tema cuando planteé hacer una tesina y, más tarde, una tesis”, recuerda Mary Nash, historiadora de origen irlandés que a finales del franquismo introdujo la historiografía con perspectiva de género en la universidad española. Lo hizo en la central de Barcelona, donde tiempo después se doctoraría y pasaría cuatro décadas dando clase e investigando sobre el papel de la mujer en la historia de España.

La tesis doctoral de Nash, catedrática de Historia Contemporánea en la Universitat de Barcelona y fundadora de la Asociación Española de Investigación en la Historia de Mujeres, sobre el papel de la mujer en la Segunda República y en la izquierda durante la guerra civil “era lo primero que se hacía”, recuerda. Era 1977, y para entonces llevaba tres años dando la asignatura como pionera en la materia. Había comenzado en pleno franquismo.

Años más tarde, ese trabajo, centrado en las figuras libertarias aunque abierto a todo el espacio progresista, sería la base de “Rojas. Las mujeres republicanas en la guerra civil”, que lleva cuatro reediciones.

Veinte historiadoras (19 mujeres y un hombre) han revisitado ahora sus escritos en Mujeres, dones, mulleres, emakumead (Cátedra, 2019), una colección de otros tantos ensayos “sobre aspectos diversos: política, educación, trabajo, emoción y subjetividad de las mujeres, en los que se busca poner de relieve el impacto e incidencia de las mujeres como sujetos históricos y su relevante papel en diferentes contextos históricos”, informó la Universidad de Zaragoza, que acogió el pasado miércoles la presentación del libro.

Mary Nash comenzó a dar una asignatura de Historia de la Mujer en la Universitat de Barcelona en 1974. / EDUARDO BAYONA

"En los 70 se negaba la participación de la mujer"

“Se ha escrito en secreto. Yo no sabía nada”, explica Nash, que se refiere al volumen como “un libro de referencia sobre la historia de la mujer” en España y que, en algunos de los trabajos, “abre nuevas perspectivas sobre textos que yo había escrito hace años”.

"Hay mucha investigación. El problema es cómo se transmite al público"

Nash se muestra especialmente combativa con lo que ella considera “un mito”: el oscurecimiento de la mujer en la historiografía. “Hay mucha investigación. El problema es cómo se transmite al público”, señala. “Hay que cambiar ese mito y utilizar el trabajo de las investigadoras para dar a conocer ese papel”, añade.

Los comienzos no fueron sencillos. “En los años 70 había una visión androcéntrica de la Historia” e “incluso una negación de la participación de la mujer en ella”, explica. Años después, anota, “los trabajos sobre la Historia de la Mujer han permitido revisar la Historia en general”. "Tenemos la necesidad de divulgar y de dar a conocer la centralidad de las mujeres en la historia”, apunta, así como de “superar el victimismo en el que a veces se cae”.

La legitimidad que la propia academia negaba

El libro se estructura en cuatro bloques, el primero de los cuales ofrece “una nueva mirada sobre lo que significó la Segunda República para las mujeres”, explicó Ana Aguado, historiadora de la Universidad de Valencia y una de las editoras de la obra.
El segundo se centra en los significados de la guerra civil y de la dictadura en el ámbito de la mujer y en el del género, con referencias, entre otros temas, a la educación segregada y a “ese modelo de feminidad doméstica que se transmitía como hegemónico”.

El tercero gira en torno a la contestación de las mujeres a la dictadura, y el cuarto propone “nuevas miradas sobre nuevos sujetos. Evidencia la necesidad de analizar viejos temas desde nuevas propuestas y puntos de vista”, añadió Aguado. 

“Estos contenidos llegan poco fuera del ámbito académico”, anotó la historiadora, para quien trabajos como los de Nash y el resto de las autoras “han permitido reformular nociones básicas como el propio concepto de género”. “Esta Historia del Género ha logrado una legitimidad que le era negada en la propia academia”, reivindicó.

“Nash destaca por su compromiso feminista”

Otra de las editoras, Teresa Ortega, de la Universidad de Granada, insistió en la necesidad de la divulgación de esta materia. “Si queremos una sociedad formada debemos conocer estas aportaciones”, dijo.

La tercera editora, Elena Hernández, de la Complutense, reivindicó este tipo de estudios: “ofrecen una historia más verdadera y más completa, porque hablan de más sujetos” de los que hace menos de medio siglo entraban en los libros.

Por último, Ángela Cenarro, de la Universidad de Zaragoza, destacó lo que considera los dos grandes hilos conductores de las aportaciones de Nash a la historiografía: un trabajo práctico de “visibilizar y recuperar a los sujetos”, en este caso a los femeninos, y una contribución teórica con “nuevos modos de investigar la historia” entre los que se incluye la perspectiva feminista.

“Nash destaca por su compromiso feminista y por la recuperación de esas mujeres, sobre todo de las republicanas, de las que ni la izquierda hablaba, y por la introducción de nuevas formas de investigar”, anotó Cenarro.

Más noticias de Política y Sociedad