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El feminismo llega dividido al 8M

La pandemia restará muchas personas a las manifestaciones del 8M por toda España, pero la división en Madrid, donde hay convocadas dos marchas, también se dejará notar. La Ley Trans, la abolición de la prostitución, la eliminación de vientres de alquiler y la abolición o no del género son los tres puntos "calientes" que este año han separado a las feministas.

07/03/2022. Varias mujeres participan en una batukada durante una concentración con motivo del Día Internacional de la Mujer en Barcelona, a 08/03/2021.
Varias mujeres participan en una batukada durante una concentración con motivo del Día Internacional de la Mujer en Barcelona, a 08/03/2021. David Zorrakino / EUROPA PRESS

El movimiento feminista en España es único, pero tiene diferentes corrientes. Así, aunque la división es teórica, este año también se dejará ver en las calles por la convocatoria de dos marchas diferentes en muchas ciudades de España.

La Ley Trans, la abolición de la prostitución frente al reglamentarismo, la eliminación de vientres de alquiler frente a gestación por sustitución reconocida y la abolición o no del género son los tres puntos "calientes" que este año han separado a las feministas de todo el país. En la gran mayoría de las ciudades pequeñas, esta división se quedará en la teoría, ya que no se han convocado dos manifestaciones más que en contados lugares; pero en Madrid la Comisión del 8M y el Movimiento Feminista de Madrid marcharán por separado.

El Movimiento Feminista de Madrid comenzará a las 19 horas, recorriendo la Gran Vía hasta la Plaza de España bajo el lema El feminismo es abolicionista; mientras la Comisión 8M, entidad que ha organizado las ediciones del 8M desde 2018, partirá desde la Plaza de Atocha hasta la Plaza de Colón a la misma hora, pero con distinto lema, Derechos para todas, todos los días. El No a la guerra, además, será otra reivindicación que se sumará a la marcha de la Comisión 8M según anunció días atrás el Ministerio de Igualdad, lo que ha levantado más ampollas aún entre las facciones clásicas del feminismo.

Lo que está claro es que las cifras que se manejarán tras el Día de la Mujer estarán lejos de las más de 300.000 asistentes que se contabilizaron en 2018 y 2019. La última manifestación multitudinaria del 8M fue en marzo de 2020 y ya entonces, la Delegación de Gobierno de Madrid facilitó la cifra de 120.000 asistentes, lejos de los dos años anteriores. El miedo incipiente a la covid-19 se había claramente transmitido entre la gente.

Ana de Blas, perteneciente al Movimiento Feminista de Madrid, asegura con tristeza: "Convocamos de manera autónoma porque es inaplazable la consecución política del feminismo, y no podemos dejar de ponerlo en la agenda pública. Toda feminista debe ser abolicionista, no lo entendemos de otra manera".

Ana de Blas: "Toda feminista debe ser abolicionista, no lo entendemos de otra manera"

Sin embargo, también apunta: "Queremos dejar bien claro que el día 8 es el Día Internacional de todas las mujeres y que la sociedad civil se puede organizar como quiera". "Es verdad que hemos intentado llegar a un espacio unitario y de consenso con la Comisión 8M, pero obstaculizan las demandas como el abolicionismo y por ahí no podemos pasar. Este año ni siquiera lo hemos intentado", reconoce.

De Blas asegura que deben luchar por algo que denominan como "entrismo", que no es nada más que "desvirtuar el movimiento feminista con intereses ajenos al mismo. Por ejemplo, nosotras no podemos sacar del contenido político del feminismo algo que es troncal, como luchar contra la explotación del cuerpo de las mujeres: sexual y reproductiva", añade.

Otra de las opciones que enfrenta a las dos ramas del feminismo es la Ley trans del actual Gobierno: "Estamos en contra de la asignación propia del sexo. No es un derecho humano de  los varones poder ser registrados como mujeres a su mera voluntad sin ninguna garantía. El sexo es una categoría protegida (nadie podrá ser discriminado por razón de sexo, dice la Constitución) y esto es así porque las mujeres hemos vivido oprimidas por sexo. El registro civil es una protección para las niñas. Estamos desprotegiendo a las mujeres", asegura.

A pesar de las diferencias, Ana de Blas quiere subrayar que "para nosotras ya es un logro poder contarlo. Aparentemente, puede parecer una división, pero es una ruptura del silencio". Así, muchas de sus reivindicaciones siguen siendo comunes, como no puede ser de otra forma: "Pedimos acciones decididas del Gobierno para luchar contra la brecha salarial, de las pensiones… Y que cese el acoso de la ultraderecha que tanto nos preocupa y que es un ataque a la línea de flotación del feminismo".

Por su parte, la Comisión 8M, entidad que ha organizado las ediciones del 8M desde 2018, consideran que su manifestación es "la de todas. Es la manifestación unitaria de toda la vida, en la que venimos trabajando desde el año 1977", reconocieron durante su presentación.

"Dentro de la comisión hay multitud de opiniones y posturas en torno a múltiples temas, pero nos enfocamos en lo que nos une, que es lo que nos permite crecer y avanzar", asegura Irene García a Público.

'Derechos para todas, todos los días' es "un lema inclusivo"

La Comisión aboga por reclamar unas vidas "libres de violencias" y recuerda cómo "las violencias machistas son una forma de control de nuestros cuerpos". Otro de sus lemas aboga por una sanidad pública que garantice el aborto voluntario y una educación pública, laica y de calidad "que combata las violencias machistas y eduque en la corresponsabilidad".

El lema de este año Derechos para todas, todos los días es, según apunta García "un lema inclusivo, antirracista, algo que evidentemente choca contra la homofobia, el racismo, la transfobia. Y lo que sabemos seguro es que el feminismo es la herramienta antifascista más eficaz". Además, el cambio del final de la manifestación en Colón (otros años había acabado en la Plaza de España) queda justificado al representar "todo lo que queremos cambiar", como aseguran desde la Comisión 8M.

En cuanto a los asistentes confirmados a esta marcha, parece que la de la Comisión del 8M es la que, de momento, concita más apoyos. Así, el PSOE ha asegurado que caminará tras su lema, aunque reivindica su postura abolicionista. También lo hará la ministra de Igualdad, Irene Montero, junto con otras dirigentes de Unidas Podemos, al igual que Ciudadanos.

El PP, sin embargo, parece que se alineará con la marcha abolicionista del Movimiento Feminista de Madrid, aunque de manera individual han asegurado que podrá haber representantes en ambas marchas. CCOO y UGT también se han alineado a esta manifestación, que se espera "mayoritaria".

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