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CENTROS PENITENCIARIOS

Interior potenciará los módulos de convivencia mixtos en las cárceles

El 70% de la población femenina dice preferir los centros mixtos porque hay una mayor variedad de actividades que en las cárceles exclusivamente de mujeres. 

Una de las habitaciones del Centro Penitenciario de Mujeres de Barcelona Wad-Ras, en Barcelona (España), a 15 de noviembre de 2019. Foto de archivo.
Una de las habitaciones del Centro Penitenciario de Mujeres de Barcelona Wad-Ras, en Barcelona (España), a 15 de noviembre de 2019. Foto de archivo. David Zorrakino / Europa Press.

Instituciones Penitenciarias potenciará la creación de módulos de convivencia mixtos en los que "se garantice el acceso efectivo de la mujer a todas las actividades que se desarrollan en prisión", como los que ya existen en nueve cárceles en los que conviven 121 mujeres y 543 hombres. 

Lo ha anunciado este viernes el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, en la jornada del Ministerio del Interior "Mujer, igualdad y seguridad", en la que se ha presentado el primer estudio integral sobre la situación de la mujer privada de libertad. 

Esta radiografía de la mujer en prisión, realizada a partir de 1.703 cuestionarios contestados por internas, destaca que el 70% prefiere estar en un centro mixto -hombres y mujeres- y solo tres de cada diez elegiría uno exclusivamente femenino.

En la actualidad, 3.468 mujeres están privadas de libertad, lo que supone el 7,3% del total de la población penitenciaria, un dato que condiciona que "la prisión gire en torno a los hombres". 

Así, en el apartado en el que las presas demuestran más descontento tiene que ver con la participación en actividades, ya que un 70% manifiesta que son monótonas, esporádicas e insuficientes. En los centros exclusivamente femeninos la percepción es mayor. 

La realidad es que en los centros mixtos hay más repertorio de actividades porque son mas grandes y están dotados de más recursos. Además, a los hombres se les ofrece en mayor medida el trabajo productivo y a la mujer no, ha explicado Miguel Ángel Vicente, director general de Ejecución Penal.

Por ello, Ortiz ha anunciado que "se resolverá a favor de la mujer cualquier situación que impida su participación en actividades que puedan desarrollar hombres y mujeres, primando la participación de ellas en aquellas en las que no intervienen o su presencia está infrarrepresentada".  De ahí, la importancia de los módulos de convivencia mixtos, en los que la mujer puede acceder a las mismas actividades que los hombres. 

La investigación, que comenzó en 2019 en todos los centros penitenciarios en los que cumplen condena mujeres, tres de ellos exclusivamente femeninos (Alcalá de Guadaira en Sevilla, Madrid I-Alcalá Meco y Ávila), constata que la mayoría, al igual que los hombres, cumple condena por delitos contra el patrimonio (robos, hurtos, etc) y contra la salud pública (tráfico drogas). 

El tiempo medio de condena es similar (seis años frente a siete de los hombres), pero el porcentaje de mujeres que cumplen la pena en semilibertad (tercer grado) casi duplica al de los varones (30% y 18%, respectivamente). El 80% de las mujeres está satisfecha con la prisión en la que cumple condena y solo dos de cada diez ha pedido el traslado a otro centro.  Un tercio de ellas trabaja en algún taller productivo y las cifras más elevadas se dan en los centros penitenciarios mixtos. 

El informe revela que la sensación de desigualdad tiene mayor peso entre el grupo de edad de 41 a 60 años, mientras que es entre las más jóvenes y las más mayores donde aumenta la necesidad de mejorar la atención en los programas de tratamiento, en los que no participan siete de cada diez. 

El secretario de Instituciones Penitenciarias se ha comprometido a asegurar el acceso de la mujer a todos los recursos, servicios y programas de tratamiento. Al respecto, Ortiz ha recordado el programa SerMujer.es, que desde 2011, por el que han pasado 1.700 mujeres, "ha fomentado su autoestima o ayudándoles a comprender la relaciones afectivas de una manera saludable". 

Este programa, ha apuntado, permitió descubrir que el 70% de las mujeres que llegan a la cárcel reconoce haber sido víctima de violencia de género antes de su ingreso. 

El 70% de las mujeres que llegan a la cárcel reconoce haber sido víctima de violencia de género 

Garantizar la perspectiva de género en todas las actuaciones penitenciarias, generalizar el lenguaje inclusivo y planes de formación para el personal laboral que incluyan actividades de género son otras de las medidas que Prisiones trasladará a todos los centros "para su implantación inmediata", ha asegurado Ortiz.