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Crisis migratoria Òscar Camps: "Nos han tenido secuestrados mientras otros llegaban a la isla"

El director de la ONG Open Arms denunció minutos antes del desembarco en Lampedusa, que en los últimos días han llegado a Italia 118 personas cuando "los 108 migrantes" que estaban a bordo no podían salir. 

Oscar Camps, fundador de la ONG Open Arms. GUGLIELMO MANGIAPANE (REUTERS)

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Òscar Camps, el fundador y director de la ONG Open Arms, ha declarado la noche del martes que “en los últimos días han llegado a Italia 118 personas en nuestras narices cuando los 108 que teníamos a bordo no podían salir. Nos han tenido secuestrados mientras otros iban llegando a la isla", en una entrevista en la Cadena Ser, minutos antes del desembarque en Lampedusa.

Tras 19 días en el mar, la desesperación ha sido tan grande que algunos de los migrantes se han tirado al mar para tratar de llegar a nado a la costa italiana. Los migrantes “han sufrido muchísimo, no solamente en libia, sino en esta caja metálica”.

En el barco, de 180 metros cuadrados, han estado conviviendo 160 migrantes con la tripulación durante esos 19 días y la situación se volvió extrema. “Después de 65 misiones, esta misión ha sido la más difícil y en la que hemos visto el límite más alto de nivel de violencia y de postraumático” ha confirmado Camps.

"Después de 65 misiones, esta misión ha sido la más difícil", ha declarado Camps

No obstante, el director también ha hablado sobre la labor de la tripulación, que ha estado cuidando, alimentando e incluso consolando y calmando a los migrantes durante este tiempo. "Estoy satisfecho, orgullosísimo del trabajo de este equipo. Hemos estado muchos días el mar trabajando. Es muy duro atender a 160 personas”.

La Fiscalía italiana ordenó la incautación del Open Arms

La tarde del martes la Fiscalía italiana ordenó la incautación del Open Arms (que permanecerá al menos dos semanas retenida en Italia) y el desembarco inmediato de los migrantes en Lampedusa, por una visita del fiscal que acudió al barco y “en 30 minutos” vio que la situación era “inhumana”.

“Hubiera sido muy bonito desembarcar, cambiar de tripulación y volver a seguir haciendo lo que venimos haciendo”, ha declarado Camps al ser preguntado por la incautación, pero que ha concluido que “hay gente que tiene otros intereses” y que “no se puede tener todo”.