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Las preguntas sin respuesta tres meses después de la tragedia del vertedero de Zaldibar

Grupos vecinales y ecologistas critican la gestión realizada por el Gobierno Vasco tras ese fatídico derrumbe. Dos trabajadores siguen desaparecidos, al tiempo que se acumulan las interrogantes.

Vertedero
Imagen de archivo de las tareas de búsqueda de los trabajadores desaparecidos en el vertedero de Zaldibar. EFE

Primero cayó una montaña de tierra y basura. Una montaña que sepultó a dos trabajadores, provocó focos de fuego y lanzó contaminación al aire. Luego, seguido, empezaron a caer preguntas. Una tras otra. Las respuestas, en cambio, no corrieron al mismo ritmo: tres meses después de la tragedia del vertedero de Zaldibar, aún siguen presentes unas cuantas incertidumbres sobre las razones que condujeron a que ese seis de febrero de 2020 se convirtiese, para maldición de muchos, en una jornada imborrable. Dramáticamente imborrable.

El vertedero de Zaldibar es, hoy, un foco de preguntas y denuncias. Es, también, terreno de recuerdo y lucha contra el olvido: Alberto Sololuze y Joaquín Beltrán, los dos trabajadores atrapados bajo esa montaña de tierra y basura, siguen sin ser localizados. Por eso mismo, este seis de mayo, día en el que se cumplen tres meses de ese hecho, habrá ofrendas florales en las localidades de ambos, así como en los pueblos situados junto al polémico vertedero de Verter Recycling.

Según ha anunciado la plataforma social Zaldibar Argitu, este miércoles a las 20.30 habrá también una cacerolada desde los balcones. Será otra forma de recordar a los trabajadores desaparecidos y pedir, otra vez, verdad y justicia.

"La primera pregunta que cabe hacerse es por qué se construyó ese vertedero, a partir de qué intereses, y por qué dejaron acumular tantas toneladas de basura", sostiene Jokin Bergara, portavoz de Zaldibar Argitu. A su juicio, "hay muchas preguntas sin respuesta que apuntan hacia una gestión clientelar del asunto".

"Las interrogantes son infinitas", afirma por su parte Javier Vázquez, portavoz de Ekologistak Martxan (Ecologistas en Acción). Esta organización ha llevado el caso al juzgado de Durango, donde formuló una demanda contra la empresa que gestiona el vertedero. En esa sede judicial se tramitan también las diligencias previas abiertas para aclarar lo ocurrido. Coronavirus mediante, estos procesos aún no han ofrecido novedades.

A la espera de lo que ocurra a nivel judicial, Vázquez lamenta que "no solo hay preguntas sin respuesta sobre la catástrofe, sino también sobre la gestión" realizada tras el derrumbe. "Se están generando nuevas interrogantes. Por ejemplo, han hecho dos celdas para trasladar los residuos que se están moviendo para asentar el terreno y buscar a los operarios. No sabemos cómo están hechas esas celdas, porque no ha habido ninguna explicación pública", afirma.

Este ecologista advierte además que en el vertedero "había residuos peligrosos al margen del amianto". "¿Hay custodia de los residuos que se están moviendo de aquí para allá?", se preguntó.

Esas mismas dudas asaltan a los vecinos de Eitzaga, el barrio de Zaldibar más próximo a las instalaciones siniestradas. "Aquí no se acerca ningún alcalde a hablar con nosotros. Lamentamos la falta de información", destaca Oscar Morales, uno de los habitantes de esa zona de caseríos.

Del mismo modo, los vecinos solicitaron "estudios detallados de agua y tierras". "Sorprende la nula aportación de datos cuantificables de las mediciones hechas por parte de las instituciones. Solamente nos dan 'su interpretación' sobre los resultados de las muestras recogidas. La oposición por parte del Gobierno Vasco a entregar copias de los resultados sólo nos genera desconfianza", subrayaron hace algunas semanas en una nota de prensa.

"Información detallada"

Mientras tanto, el Gobierno Vasco defiende la gestión realizada ante esta crisis, al tiempo que ofrece partes informativos sobre las tareas de búsqueda de los dos trabajadores desaparecidos. En la última comunicación, realizada el pasado 28 de abril, el Ejecutivo autonómico daba cuenta de la visita realizada al vertedero por familiares de Sololuze, a quienes los técnicos ofrecieron "información detallada del punto en el que se encuentran en estos momentos las obras de estabilización" del terreno, "con especial incidencia en las tareas de descabezamiento que se están llevando a cabo".

El Gobierno señala que esas obras "están permitiendo ya y permitirán las próximas semanas acometer con mayor intensidad las tareas de cribado y vaciado de material de la zona de búsqueda B1".

Asimismo, el consejero de Medio Ambiente del Gobierno Vasco, Iñaki Arriola, explicó recientemente los pasos dados desde su área en este asunto. Según detalló, "se han contratado servicios de asistencia técnica geológica, de asistencia técnica de expertos en gestión de vertederos para la evaluación y control de incendios y su posterior extinción", así como para el "diseño de la Red de Control de aguas subterráneas, la construcción de una balsa, la inspección de canalizaciones enterradas del vertedero y aspiración de los lixiviados", entre otros aspectos.

Arriola remarcó también que se han dado pasos para facilitar la "toma de muestras ambientales y análisis de la calidad del aire de las localidades próximas al entorno del vertedero, así como para la ejecución de estudios de geofísica y caracterización de muestras de residuos, entre otras cuestiones". 

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