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Retrasos en las PCR, escaso estudio de contactos y aún sin la app de rastreo: los recursos mal gestionados en Madrid

En plena segunda ola no hay estudio de contactos ni se ha activado la app de radar covid en Madrid, la región más afectada por el virus. La gestión de la pandemia será el principal tema que se tratará en la reunión de este martes entre el Ministerio de Sanidad y la Comunidad de Madrid.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante la reunión que ha mantenido con la presidenta de la Asociación de Vendedores de Prensa de la Comunidad de Madrid, VAP-AVECOMA,Remedios Garrido García, con motivo de la conmemoración del D
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. EFE/Juan Carlos Hidalgo/POOL

Los problemas en la Comunidad de Madrid se acumulan. No sólo faltan trabajadores, también hay una mala gestión de las herramientas disponibles para hacer frente a la pandemia. Los sanitarios, completamente desbordados, intentan afrontar esta segunda ola pero, la falta de organización y los cambios repentinos de protocolos, dificultan sus labores. El estudio de contactos realmente nunca se llevó a cabo en la región madrileña y ahora, cinco meses después de que comenzara la desescalada, los problemas no han hecho más que agravarse. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso tampoco ha recurrido a herramientas que pueden ayudar en esta trabajo como la app Radar Covid. Desde el 11 de septiembre se está realizando una prueba piloto en Guadarrama por lo que aún no está activada para los madrileños.

Los trabajadores de Atención Primaria comparten que nunca han tenido ni las herramientas ni las condiciones de trabajo adecuadas. Al principio, no tenían PCR suficientes para realizar pruebas a todos los contactos y convivientes. Cuando tuvieron PCR suficientes, el trabajo de los rastreadores se desbordó. No había estudio de contactos. Ellos lo asumieron. Y, en agosto, comenzaron ya los retrasos con los resultados de las PCR: se hacen pruebas a contactos, pero muchos sintomáticos y positivos pasan la cuarentena sin tener un resultado y, como consecuencia de esto, sin que sus contactos se aíslen. Por esto, la Comunidad de Madrid ya ha renunciado a la estrategia de activa de rastreo y ha dejado de realizar PCR a la mayoría de contactos de un positivo.

Esta gestión de la pandemia, la del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, será el gran tema a tratar en la reunión del Grupo Covid-19 de este martes entre el Ministerio de Sanidad y la Comunidad de Madrid. El ministro Illa ha explicado este lunes que se revisará tanto el número de rastreadores, cómo los recursos en Atención Primaria, el cumplimiento de las cuarentenas o el uso de la aplicación de Radar Covid. 

La Comunidad de Madrid pasó a la fase 1 de la desescalada el 25 de mayo. Lo hizo sin cumplir con las promesas de contrataciones que se habían anunciado previamente y sin contar con los profesionales que se necesitaban: nunca se llegó a tener ni la mitad de los rastreadores recomendados (el último dato es de 800, ahora Sanidad ha prometido contratar hasta 1.500 antes de octubre) ni sanitarios suficientes en Atención Primaria. Cuando se entró en la nueva normalidad se había avanzado muy poco.

Ahora, en plena segunda ola de la pandemia, esta falta tan grande ha provocado que ni siquiera se utilicen bien las PCR. "Tiene sentido que se dejen de hacer PCR a los contactos si no hay rastreo y si hay retrasos de más de una semana para dar los resultados a los sintomáticos", comenta Mercedes Martínez, epidemióloga y portavoz de la Asociación Madrileña de Salud Pública (AMaSaP). 

Íker (nombre ficticio) es uno de los madrileños afectados por la mala gestión y los retrasos en las PCR. Llevó a su hermano (con síntomas) a realizarse una PCR en el Hospital Clínico San Carlos el pasado 18 de septiembre. El lunes 21, Íker comenzó a encontrarse mal, con síntomas de covid. Se autoaisló y decidió esperar a que le dieran la PCR a su hermano, pero ese momento no llegaba. Al final llamó al centro de salud. El lunes 28 ya no tenía síntomas, pero le hicieron la PCR. Mientras, llegó el resultado de su hermano: era negativo. Este lunes 5 de octubre le han dado el resultado a él: positivo.

Íker no sabe dónde se ha contagiado. Ha salido muy poco. Teletrabaja. No ha ido a bares ni ha tenido reuniones sociales. Eso sí, vive con sus padres que, cada día, tiene que coger el transporte público para ir al trabajo. Quizás sus padres fueran asintomáticos y lo tuvieron ellos primero. Parece imposible de saber a estas alturas. Él no recibió ninguna llamada de Salud Pública por ser contacto de un positivo. Sus padres tampoco la han recibido hoy. 

"No me hacen PCR para confirmar que ya soy negativo y da miedo juntarte con gente por si les contagias"

Otro problema es que, debido a presiones anteriores de las empresas de sus padres, ellos no contaron que su hijo esperaba el resultado de una PCR. El resultado negativo del hermano tranquilizó a la familia y estuvieron yendo a trabajar porque sus jefes les habían acusado de "vagos" a otros compañeros por pedir teletrabajar por tener un hijo esperando un resultado.

Íker puede salir a partir de este martes a la calle, según le han informado desde el centro de salud, porque ya han pasado los diez días desde el fin de síntomas marcados por el protocolo. "Es una sensación muy rara porque no hacen PCR para confirmar el negativo. Te preocupa juntarte con gente sin tener esa confirmación por miedo a que puedas contagiales", comenta a Público.

Es, en definitiva, una situación que representa muchos problemas que rodean a la pandemia en la Comunidad de Madrid: la falta de rastreadores y de herramientas para realizar el estudio de contactos, el colapso de Atención Primaria, la sobrecarga de los hospitales por la alta de demanda de PCR, la transmisión comunitaria descontrolada, la preocupación y ansiedad por la enfermedad y contagiar y, por supuesto, las presiones de las empresas a los trabajadores. 

Sin rastreadores, sin estudio, sin app de Radar Covid

El estudio de contactos es la clave para gestionar esta pandemia. Esto no es un descubrimiento nuevo. Lo sabemos desde abril. Cuando España entera aún estaba confinada, comenzaban a desarrollarse las primeras aplicaciones en Asia para garantizar un rastreo de contactos rápido y eficaz. Los países europeos, además, comenzaban a contratar ya de forma masiva. España fue lenta en este paso en la mayoría de regiones. No se cumplía con los estandartes internacionales. Con los meses, la mayoría de las comunidades reaccionaron. El Gobierno de Ayuso se quedó muy atrás. 

El ministro Illa ha explicado este lunes en rueda de prensa que este martes se realizará una revisión de la gestión del Gobierno de Ayuso en la reunión prevista con la Comunidad de Madrid. El escaso número de rastreadores, pese a que fue ampliado por un grupo de 150 militares, sigue siendo insuficiente. De hecho, el Ejecutivo regional renunció la semana pasada a esta clave tan importante que es el rastreo. Ya no se hacen pruebas a los contactos si no son convivientes o de grupo de riesgo. Esto provoca que siempre se vaya por detrás del virus: la única forma de ir más rápido es con una estrategia de rastreo activa. 

También se revisará la situación de la aplicación Radar Covid-19, la app que impulsó el Gobierno central y que aún no está disponible en la comunidad. La secretaria Secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial ha pedido a las dos regiones en las que aún no funciona la app que intenten, cuanto antes, que se ponga en marcha. 

En Catalunya, según ha explicado el departamento de Salut de la Generalitat, ha tenido "problemas técnicos", mientras que la Comunidad de Madrid tampoco tiene los códigos disponibles porque está realizando una prueba piloto en la localidad de Guadarrama. Esta prueba comenzó el 11 de septiembre y Sanidad no ha marcado ninguna fecha para la activación de todo el territorio. Esta prueba, sin embargo, no es necesaria porque el Gobierno ya hizo una prueba piloto en La Gomera antes de impulsarla para todo el territorio español.

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