Cómo proteger los tatuajes correctamente del sol
El verano y los tatuajes no tienen por qué ser incompatibles, siempre y cuando se protejan correctamente de los rayos solares.

Madrid--Actualizado a
Los tatuajes ya se han convertido en un elemento más de la piel, pues cada vez son más las personas que los llevan. Es más, hoy en día, resulta extraño no ver a alguien tatuado, ya sea con pequeñas piezas o grandes.
Si bien es cierto que los expertos recomiendan tatuarse en épocas de frío, en las que el sol no sea el principal protagonista, el verano no tiene por qué ser un impedimento a la hora de hacerse un tatuaje.
Pero hay que tener en cuenta los peligros que conlleva una exposición masiva al sol, y saber cómo proteger la piel, especialmente cuando está tatuada.
Cómo afecta la luz solar a los tatuajes
Realmente, el sol ofrece numerosos beneficios para la piel, así como para la salud ósea, ya que es esencial especialmente para la síntesis de vitamina D. Asimismo, tiene efectos psicológicos positivos, pues contribuye al buen humor.
Sin embargo, una exposición excesiva y prolongada puede ser perjudicial, porque el sol es el principal causante del fotoenvejecimiento además de crear multitud de arrugas y manchas. Pero si encima la piel está tatuada, los efectos pueden agravarse.
La penetración de los rayos ultravioleta en la piel tatuada puede llegar a alcanzar los pigmentos de colores de los que se compone el tatuaje. Es decir, tanto el calor como la luz pueden crear reacciones naturales que hacen que el dibujo se consuma.
Estas reacciones, que normalmente ocurren cuando el tatuaje es reciente, hacen que la tinta pierda matiz y brillo, que se vuelva menos nítida y que el dibujo pueda llegar a borrarse.
Tipos de tatuajes y rayos solares
Aunque, a priori, los tatuajes parezcan iguales entre sí, no es cierto. Los mismo ocurre con la piel, ya que no todas son iguales y, por tanto, requieren cuidados diferentes.
La tinta negra tiene mucha más resistencia al sol que cualquiera de color. Es más, la tinta roja es una de las más sensibles, seguida de los colores pastel y tonalidades más suaves.
También es un factor a tener en cuenta la posición donde se encuentra el tatuaje. Los hombros, brazos, manos y cuello son las zonas más delicadas a la exposición solar.
Consejos
Uno de los consejos más importantes es esperar a que la piel tatuada se recupere y vuelva a su normalidad antes de exponerla a la luz solar directa (normalmente, suelen ser unas dos semanas, pero cuanto más tiempo mejor).
Seguir a la perfección todas y cada una de las reglas de higiene e indicaciones de los especialistas es fundamental para una pronta recuperación.
Crema con efectos regeneradores y calmantes
Lavar el tatuaje de forma regular, con agua tibia y jabón neutro
Las costras que puedan salir se deben dejar caer solas
Protección solar de forma continua y regular
Si es inevitable la exposición solar inmediatamente después de realizar el tatuaje, se recomienda cubrir la zona afectada con una gasa de algodón o similares, así como una protección solar SPF 50+. Esto último es un consejo a seguir siempre, incluso cuando tus tatuajes tienen años ya está curado.
Errores
Uno de los errores que más se comete y más efectos nocivos conlleva es olvidar el protector solar. Antes de exponer la piel al sol, hay que protegerse con una crema sola, preferiblemente de SPF 50.
Evitar nadar en el mar, piscinas o ríos las primeras semanas es crucial, pues el contacto con ciertos químicos podría contribuir a la decoloración del tatuaje, además de correr el riesgo de infección.
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