Público
Público

Violencia de género Juana Rivas denuncia que su hijo mayor teme por su vida y la de su hermano

Rivas interpuso cinco denuncias en Italia en el último año contra su expareja por malos tratros psicológicos y físicos contra sus hijos. La última de ellas, del 1 de octubre, está basada en el relato del hijo mayor. Las abogadas de Rivas en Italia han pedido la nulidad de todas las actuaciones periciales en el juicio que se sigue en ese país por la custodia de los menores.

Publicidad
Media: 3.40
Votos: 10

Juana Rivas en su casa de Maracena / Marisa Kohan Público

El pasado 1 de octubre, justo antes de regresar a España para recoger la sentencia  que la condenó a cinco años de prisión por dos delitos de sustracción de menores y a seis de inhabilitación de la patria potestad, Juana Rivas se dirigió a la policía de Cagliari para interponer una denuncia contra su expareja Francesco Arcuri. No era la primera, sino la quinta vez que Rivas presentaba una denuncia de este tipo en el último año en Italia, desde que Arcuri se llevara a sus hijos de vuelta a Carloforte (Cerdeña), después de que en agosto del año pasado la justicia la obligara a entregar a los menores.

En todas ellas Rivas denuncia a Arcuri por malos tratos psíquicos y físicos continuados a los menores. La última, a la que ha tenido acceso Público, describe con enorme dureza el clima de terror en el que su hijo mayor relata que viven a diario con su padre tanto él como su hermano pequeño. 

Según la denuncia, el mayor de los hijos, que tiene ahora 12 años, afirma que vive aterrorizado por "el comportamiento violento del padre, hasta el punto de temer por su propia vida" y por la de su hermano menor (4 años). "A menudo", relata la denuncia, y por "las razones más fútiles", Arcuri coge al niño por los brazos y lo sacude insultándole con frases como "me enfermas", "eres una mierda", "no vales nada", "tienes problemas mentales", "te llevo a un psiquiatra", "eres un hijo de puta" o "eres igual que tu madre, una gilipollas".

En una ocasión, relata la denuncia, tras una conversación telefónica del niño con la madre, el padre descontento porque había tardado más tiempo del que le había permitido (unos pocos segundos), se dirigió al niño diciéndole "pedazo de mierda", "te mato", "te echo fuera".

Fragmentos de la denuncia interpuesta por Juana Rivas en Italia el 1 de octubre de 2018

La denuncia, que se basa en el relato de una carta que el propio menor escribió de su puño y letra a su madre mientras ella estaba aún en Italia, detalla algunas otras ocasiones violentas, como la vez en la que yendo los niños con Arcuri en el coche, éste comenzó a insultar a su hijo mayor y darle bofetadas. Tras detener el coche de forma violenta, continuó tirándole del pelo y escupiéndole en la cara.

​La denuncia relata, también, las consecuencias que este estado de "ansia y terror" por el "maltrato continuado y reiterado" está teniendo sobre la salud del hijo mayor, que en ocasiones no duerme y sufre de constantes dolores de estómago y de cabeza. Fuentes cercanas a la familia explican que durante la semana del 24 de septiembre, el menor sólo acudió al colegio un sólo día por esta situación.

De hecho, desde el equipo jurídico de Rivas afirman que el hijo mayor ha faltado al colegio alrededor de 35 días durante el curso pasado y al menos unos 11 en lo que llevamos de este curso, sin que los servicios sociales o la fiscalía se hayan tomado ningún tipo de actuación hasta el momento. La denuncia explica que el menor termina el escrito a su madre afirmando que "no podemos soportarlo más"

Según fuentes cercanas al caso, tanto en esta como en la anteriores denuncias, Rivas pidió la puesta en marcha de medidas de protección urgentes para sus hijos "ante el riesgo que corren". Pero a pesar de que todas las denuncias interpuestas en la policía han pasado a la fiscalía de menores, "hasta el día de hoy no se ha adoptado ningún procedimiento", afirma María Eugenia Álvarez González, agodada de Rivas en Italia.

Ni estas cinco denuncias, ni la que Rivas puso contra Arcuri en España en julio de  2016 y que finalmente llegó a Italia un año y medio más tarde, han sido tenidas en cuenta en el tribunal civil que está decidiendo sobre la custodia de los niños. "Lo que dicen el tribunal es que hasta que no haya una sentencia de condena, al tribunal civil no le importa lo que pasa en la vía penal", afirma Álvarez. De hecho varias juristas han criticado esta forma de actuar, porque va en contra de lo estipulado en el Convenio de Estambul, suscrito y ratificado por Italia, que estipula que los procedimientos penales tienen prioridad sobre los civiles en caso de violencia de género.

Según Álvarez, el tribunal italiano que decide sobre la custodia de los niños no considera siquiera la condena por violencia de género a Arcuri dictada en España en 2009, "porque considera que desde el momento en el que ella volvió a vivir con él y tuvo su segundo hijo en 2013, ésta ya no existe, sin entrar en los motivos por los que volvió ni entender que estas reconciliaciones son habituales en el ciclo de la violencia de género", afirma.

Impugnación de las actuaciones judiciales

"Debido a las múltiples irregularidades", las abogadas de Juana Rivas en Italia presentaron un escrito de impugnación de todas las actuaciones periciales que se han llevado a cabo en tribunal de Cagliari que tiene que decidir sobre la custodia de los niños. La particularidad del juicio civil que se ve en Italia está marcado por la decisión de la jueza de "no tomar ninguna decisión a menos que hubiera un perito que interviniera entre la familia y trajera una conclusión al tribunal", explica Álvarez.

 Por esta particularidad, todo el proceso se ha basado en las decisiones de la perito principal, algunas tan criticadas por la defensa de Rivas, que ha provocado la petición de impugnación.

"Hemos pedido la impugnación de todas las periciales. Por el momento el procedimiento judicial no está concluido, por lo que no se puede impugnar, pero las periciales sí".

Entre las críticas hacia la actuación de la perito en las que se basará la decisión de la juez, está la negativa a escuchar al hijo mayor de Rivas en solitario durante casi todo el proceso. "Si se ha escuchado al menor en presencia del padre o de la madre. Sólo al final accedió a escucharlo en solitario, pero con la condición de que sólo ella estuviera presente en la entrevista, sin la presencia de ninguno de los peritos de las partes ni en sede juicial", relatan a Público fuentes cercanas al caso.

"Existen protocolos muy rigurosos Italia dictados por los tribunales más importantes del país, de cómo se tienen que hacer estas audiciones de menores ante el tribunal, que en este caso no se han atendido", explica Álvarez. "El menor tiene ya 12 años, edad suficiente como para ser escuchado en un tribunal. Esta es una de las causas por las que hemos decidido impugnar el proceso pericial", añade Álvarez.

Otro de los motivos es la negativa a introducir en el proceso de custodia cualquier referencia ni testimonio a la violencia de género por parte de Arucuri hacia Rivas y sus hijos. "Si no introduces la violencia de género, habiendo elementos objetivos, no estás entrando en las causas que han determinado el desarrollo y la evolución de esta familia, que están relacionados con esta violencia que han vivido Juana y sus hijos", afirma Álvarez.

Es más, la abogada afirma que la perito puso la misma obstinación en no incluir en ningún momento la violencia de género, como en intentar incluir en el proceso de custodia el tema de la sustracción internacional "cosa que, según la jurisprudencia de todo el mundo, no tiene nada que ver en los procesos de guardia y custodia de menores. Son cosas totalmente diferentes. No se pueden mezclar. De hecho ese es un procedimiento que se está juzgando en España y que no debería influir en el de custodia en Italia". 

"Por el momento estamos esperando a que el tribunal nos comunique qué va a decidir en relación a escuchar el relato del menor en sede judicial y qué decisión adopta en relación a las periciales. No sabemos cuándo contestarán ni cuánto cuando puede acabar el juicio", concluye Álvarez.

Más noticias en Política y Sociedad